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Ocupación de Iraq PDF Imprimir E-mail
Viernes, 04 de Julio de 2003 01:00
El 2 de mayo, Bush, a bordo del portaaviones Abraham Lincoln, en una ceremonia digna de una pel√≠cula b√©lica de Hollywood, declar√≥ el ‚Äúfinal‚ÄĚ de la guerra en Iraq. Dos meses despu√©s se ha vuelto a demostrar que la guerra es la ecuaci√≥n m√°s impredecibl El 2 de mayo, Bush, a bordo del portaaviones Abraham Lincoln, en una ceremonia digna de una pel√≠cula b√©lica de Hollywood, declar√≥ el ‚Äúfinal‚ÄĚ de la guerra en Iraq. Dos meses despu√©s se ha vuelto a demostrar que la guerra es la ecuaci√≥n m√°s impredecible de todas. Efectivamente, en la fase de enfrentamiento entre dos ej√©rcitos regulares con fuerzas brutalmente desiguales, se puede decir que la guerra ha sido corta. Pero el problema viene ahora. El propio subsecretario de Defensa, Wolfowitz, ha tenido que reconocer en el senado que el ej√©rcito estadounidense tendr√° que quedarse en Iraq diez a√Īos, con un coste anual de 54.000 millones de d√≥lares. Que la guerra era por la ‚Äúdemocracia‚ÄĚ y para ‚Äúliberar‚ÄĚ al pueblo iraqu√≠ no se lo cre√≠an ni ellos, en lo que s√≠ se han llevado un peque√Īo chasco es en su perspectiva de que la poblaci√≥n iraqu√≠ les recibir√≠a con flores y pancartas de ‚Äúbienvenidos a casa‚ÄĚ; en su lugar les han recibido con grandes manifestaciones y pintadas en las que se lee, ‚Äúamericanos fuera‚ÄĚ. La perspectiva a la que se aboca el ej√©rcito norteamericano es a empantanarse en un pa√≠s con una poblaci√≥n cada vez m√°s hostil y en el que se est√°n dando claros s√≠ntomas del surgimiento de un movimiento armado de resistencia.Iba a ser una guerra con pocas bajas, tanto civiles como militares, las civiles tardaremos todav√≠a un tiempo en conocerlas y se contar√°n por miles. En cuanto a las bajas militares hasta la fecha (1 de julio) el gobierno estadounidense reconoce que, desde el 2 de mayo, fecha oficial del final de la guerra, han muerto m√°s de sesenta soldados estadounidenses y diez brit√°nicos (una media de 1,2 muertes al d√≠a). Si a √©stas bajas sumamos las que se produjeron durante la guerra, la coalici√≥n ha perdido m√°s de doscientos soldados. El gobierno estadounidense ha reconocido que las fuerzas de la coalici√≥n sufren m√°s de dos ataques armados diarios, de seguir as√≠, calculan que sufrir√°n entre 200 y 240 bajas m√°s de aqu√≠ a final de a√Īo.

Intentan minimizar estos ataques atribuy√©ndolos a ‚Äúremanentes‚ÄĚ de seguidores de Sadam Hussein y el partido Baaz, pero finalmente, el 23 de junio, tuvieron que reconocer la realidad, que se estaban enfrentando a una resistencia organizada. El Pent√°gono y la administraci√≥n Bush no quieren pronunciar la palabra maldita: ‚Äúguerra de guerrillas‚ÄĚ, pero todo parece apuntar a que la guerra de liberaci√≥n colonial ha comenzado. Robert Fisk, el corresponsal en Oriente Medio del peri√≥dico brit√°nico The Independent cuenta, en una entrevista concedida a Democracy Now (12/06/03), como en las principales ciudades iraqu√≠es es f√°cilmente detectable esta resistencia. Por ejemplo, en la ciudad de Faluya existe un sistema de bocinas. Cuando un convoy estadounidense llega la bocina suena una vez, cuando se aleja suena dos veces, el intervalo entre los dos toques de bocina permite saber la longitud del convoy y si es posible atacarlo.

Represión brutal

La administraci√≥n estadounidense dice que el caos y la violencia que ahora reina en Iraq es consecuencia de un plan preconcebido por el propio Sadam. Todo esto forma parte de la campa√Īa propagand√≠stica del imperialismo estadounidense y brit√°nico, que intenta ocultar la naturaleza represiva y violenta de la ocupaci√≥n. Desde que termin√≥ la guerra, lo √ļnico que han hecho es sembrar m√°s caos, reprimir salvajemente manifestaciones pac√≠ficas, imponer una f√©rrea censura de prensa, iniciar brutales campa√Īas de represi√≥n pol√≠tica (como Operaci√≥n Escorpi√≥n del Desierto o Golpe a la Pen√≠nsula) destinadas a detener a activistas pol√≠ticos de izquierdas y de todos aquellos que puedan articular el movimiento de resistencia.

En el aeropuerto de Bagdad han creado un campo de prisioneros donde est√°n hacinados unos 3.000 presos, sin ning√ļn tipo de derecho, no pueden ver a un abogado o hablar con sus familias, con escasa comida y sin acceso al agua potable. S√≥lo la semana pasado detuvieron a 900 ‚Äúsospechosos‚ÄĚ. Los tanques ‚Äúaliados‚ÄĚ de la 3¬™ Brigada irrumpen en las casas, destrozando todo a su paso. Brit√°nicos y estadounidenses registran casa por casa, con perros, apuntando con rifles a mujeres y ni√Īos. La furia que han provocado en la poblaci√≥n es el origen del atentado en el que murieron seis soldados brit√°nicos en la ciudad de Amara.

Esta política represiva sólo consigue el efecto contrario, en lugar de amedrentar a la población iraquí, siembra más odio y ha conseguido endurecer la posición de los jóvenes y trabajadores. En el artículo antes mencionado Robert Fisk da varios ejemplos que demuestran qué piensan los iraquíes y cómo evoluciona su actitud hacia la ocupación. En uno de ellos cuenta que en la ciudad de Faluya se le acercó un joven en una tienda, acababan de irse los soldados estadounidenses después de registrar las casas en busca de activistas, le contó que dos días antes llegaron a su casa varios hombres armados y le propusieron unirse al ejército de liberación, en ese momento dijo que no. Pero después de ver la brutalidad de los estadounidenses había cambiado de opinión. Este no es un caso aislado.

El gobierno estadounidense prometi√≥ que llevar√≠a la paz y la prosperidad a Iraq. Pero s√≥lo han conseguido empeorar las condiciones de vida de la poblaci√≥n. La mayor parte no tiene agua ni electricidad, en algunas ciudades las mujeres tienen que andar durante casi una hora bajo un asfixiante sol para poder conseguir agua potable. Escasea la comida, las medicinas, los hospitales est√°n bajo m√≠nimos, en Bagdad la ausencia de electricidad impide la utilizaci√≥n de los aparatos de aire acondicionado, algo vital en un pa√≠s con temperaturas superiores a los 45¬ļ C a la sombra. Miles de trabajadores no cobran sus salarios ni pueden ir a trabajar, hay ocho millones de parados sin ning√ļn tipo de ayuda econ√≥mica. A esto se une la orden de Paul Bremer de disolver el ej√©rcito de Sadam dejando de la noche a la ma√Īana a 250.000 hombres armados en paro. Esta situaci√≥n social es el caldo de cultivo para el surgimiento de la resistencia armada.

Movimiento Resistencia y Liberación

En las √ļltimas semanas hemos conocido la existencia de varios grupos armados. El m√°s importante es Movimiento Resistencia y Liberaci√≥n de la Rep√ļblica de Iraq. Este grupo, cuyo objetivo es la expulsi√≥n del pa√≠s del ej√©rcito invasor, aglutina diferentes movimientos de oposici√≥n. Entre ellos se encuentran las organizaciones que formaban la ‚Äúoposici√≥n patri√≥tica‚ÄĚ, la Organizaci√≥n Naserista de Iraq, las Brigadas al Faruq (organizaci√≥n isl√°mica dirigida por el ex vicepresidente de Iraq), antiguos militares de la Guardia Republicana y tambi√©n por militantes del partido Baaz.

El Movimiento Resistencia y Liberaci√≥n apareci√≥ p√ļblicamente el 10 de abril cuando el peri√≥dico √°rabe al-Quds al-Arabi public√≥ un comunicado de la organizaci√≥n. Desde entonces, regularmente, han reivindicado ataques contra las tropas de la coalici√≥n, emboscadas, atentados suicidas y sabotajes en distintos medios de comunicaci√≥n √°rabes. Tambi√©n son los responsables de la publicaci√≥n de varias cartas manuscritas de Sadam Hussein, en las que se llama a la poblaci√≥n a que protagonice una Intifada contra la ocupaci√≥n y pide la ‚Äúunidad nacional‚ÄĚ frente al invasor. Recientemente, el peri√≥dico saud√≠ al-Watan al-Arabi hac√≠a referencia a un informe de la CIA en el que reconoc√≠a la existencia de una guerrilla armada formada por 40.000 miembros, dirigida por el vicepresidente de Iraq hasta la ocupaci√≥n, Taha Yasin, y el Ministro de Defensa, Sultan Hashim Ahmed. Seg√ļn el informe, la operaci√≥n a gran escala comenzar√≠a el pr√≥ximo 17 de julio, fecha en la que se conmemora el aniversario de la revoluci√≥n baaz.

Independientemente de la exactitud o no de estas informaciones, lo que s√≠ est√° claro es que ya han comenzado los ataques guerrilleros contra la ocupaci√≥n. Adem√°s, la lucha se ve favorecida por el hecho de que la poblaci√≥n iraqu√≠ est√° armada hasta los dientes. Recientemente las autoridades invasoras anunciaron una amnist√≠a para todo aquel que entregara las armas, seg√ļn fuentes estadounidenses recogieron en total 123 pistolas, 76 rifles semiautom√°ticos, 453 autom√°ticos, 46 ametralladoras, 11 m√≠siles superficie tierra aire y 381 granadas. Si se compara con los seis millones de armas distribuidas por el partido Baaz antes de la guerra realmente es una cifra rid√≠cula y demuestra el potencial que existe para la lucha armada.

Durante la guerra del Vietnam el gobierno estadounidense utilizaba con frecuencia la expresi√≥n ‚Äúatrapados en el cenagal‚ÄĚ para describir cual era su situaci√≥n en ese pa√≠s asi√°tico. Ahora, algunos medios de comunicaci√≥n y militares han vuelto a utilizar esta expresi√≥n para describir su situaci√≥n en Iraq. Mohamed Hasan es un especialista en Oriente Medio y hace poco describ√≠a al peri√≥dico Asia Times cual era la situaci√≥n en Iraq: ‚ÄúEn Iraq hay dos gobiernos. Uno de ellos controla el pa√≠s durante el d√≠a, a trav√©s de la ocupaci√≥n, del terror psicol√≥gico y militar. Pero no sabe qu√© ocurre realmente. Este gobierno no tiene polic√≠a. Ha intentado crearla bas√°ndose en lo anterior, pero en vano, la polic√≠a est√° infiltrada por elementos del partido Baaz, leales a Sadam (...) Este gobierno tampoco tiene un ej√©rcito iraqu√≠, √©ste ha desaparecido. El ej√©rcito iraqu√≠ estaba formado por oficiales reclutados entre los estudiantes m√°s brillantes de las universidades. Y no est√°n colaborando con la reconstrucci√≥n del ej√©rcito. (...) Han intentado crear tensiones entre chi√≠tas y sunnitas para provocar una guerra civil, han fracasado. Ha prevalecido el sentimiento nacional‚ÄĚ. Quien domina por la noche son otros, y el autor cita la letra de un canci√≥n rap para definir la situaci√≥n: ‚ÄúVosotros control√°is el d√≠a, pero nosotros dominamos la noche‚ÄĚ, en clara referencia al movimiento de resistencia.

La moral de los soldados estadounidenses

Hay otro factor muy importante a tener en cuenta en el desarrollo de la guerra y que tambi√©n en Vietnam tuvo una importancia clave: la moral de las tropas estadounidenses. En EEUU los peri√≥dicos han publicado numerosos art√≠culos sobre esta cuesti√≥n, todos coinciden en que la moral de los soldados est√° por los suelos. El New York Times public√≥ un art√≠culo titulado Los soldados estadounidenses ansiosos y cansados se enfrentan a una nueva misi√≥n en Iraq. En √©l se explica que los soldados viven con el constante temor a ser atacados. No saben donde se oculta el siguiente francotirador o donde recibir√°n el pr√≥ximo ataque con granadas. Est√°n muy nerviosos y eso explica, en parte, la pol√≠tica de ‚Äúprimero disparar y despu√©s preguntar‚ÄĚ, m√©todo que alimenta a√ļn m√°s la hostilidad de la poblaci√≥n. Est√°n aterrorizados. El art√≠culo mencionaba el ejemplo de un soldado que sent√≠a terror incluso cuando se le acercaba un ni√Īo. Todos los iraqu√≠es son amenazas potenciales.

Las divisiones de clase que se dan en la sociedad, tambi√©n tienen su reflejo dentro del ej√©rcito, los oficiales se alojan en hoteles disfrutando de comodidades y aire acondicionado, y la tropa hacinada en peque√Īas habitaciones, mal alimentada, patrullando las calles bajo el sol, armada hasta los dientes, con cascos e incluso m√°scaras de gas. Esta situaci√≥n est√° creando mucho resentimiento entre los soldados que no entienden qu√© hacen en Iraq. El Washington Post (19/6/03) citaba a un sargento de la 4¬™ Divisi√≥n de Infanter√≠a, estacionada en Baqubah, que dec√≠a lo siguiente: ‚Äú¬ŅQu√© hacemos aqu√≠? Se supone que la guerra ha terminado pero todos los d√≠as vemos como cae muerto otro soldado... ¬ŅPor qu√© estamos aqu√≠? D√≠ganle al presidente Bush que nos lleve de nuevo a casa‚ÄĚ.

Por otro lado está la situación de los reservistas, en EEUU hay 1.200.000 reservistas del ejército y la Guardia Nacional. Hasta la fecha han movilizado a 212.000 que han tenido que dejar sus empleos para ir a servir al ejército. Esto ha tenido un efecto en el poder adquisitivo de las familias. Por ejemplo, un mecánico de Northwest Airlines, al ser movilizado, cobra un 50% de lo que cobraba antes.

Toda esta situaci√≥n est√° teniendo efecto, no s√≥lo entre los soldados, tambi√©n entre la poblaci√≥n. El 1 de julio la CNN y USA Today publicaron una encuesta que reflejaba un descenso del apoyo a la guerra de 17 puntos en dos meses. El 56% apoya la guerra (en abril era el 73%), el 55% conf√≠a en que se encontrar√°n las armas de destrucci√≥n masiva (en marzo era el 84%) y s√≥lo el 48% conf√≠a en que se detendr√° a Sadam (el 70% en marzo). La proclamaci√≥n del ‚Äúfinal‚ÄĚ de la guerra tuvo un efecto inicial entre la poblaci√≥n, fren√≥ las movilizaciones de masas que se estaban produciendo contra la guerra por todo el pa√≠s. Pero despu√©s de la conmoci√≥n inicial de nuevo este pasado fin de semana (28 y 29 de junio) ha habido manifestaciones en las principales ciudades estadounidenses. Por ahora no han tenido el mismo nivel de participaci√≥n, pero sin duda cuando se vayan acumulando los muertos y la situaci√≥n econ√≥mica empeore volveremos a ver un movimiento importante de masas contra la ocupaci√≥n.

Econ√≥micamente se supon√≠a que iba a tener el efecto inmediato de bajar los precios del petr√≥leo, eso no ha sucedido y est√° teniendo efectos importantes en la econom√≠a estadounidense, el m√°s visible es el debilitamiento del d√≥lar que se ha convertido en una amenaza para los mercados financieros mundiales. El 13 de junio Paul Bremer anunci√≥ que Iraq reiniciaba sus exportaciones de petr√≥leo, pero se ha tenido que enfrentar a continuos sabotajes, el 25 de junio un oleoducto al noroeste de Bagdad sufr√≠a el quinto ataque en dos semanas, el 23 era el oleoducto de Al-Abidiya, el 21 el gaseoducto de al-Hit y a principios de junio el oleoducto de Kirkuk. La administraci√≥n estadounidense no ha conseguido alcanzar la producci√≥n de petr√≥leo que exist√≠a antes del comienzo de la guerra y el responsable del Ministerio del Petr√≥leo, Thamir Ghadhban, tuvo que reconocer p√ļblicamente en el Foro Econ√≥mico Mundial que tendr√≠an que reducir la producci√≥n de 2,5 a 2 millones de barriles diarios, de √©stos 500.000 son los necesarios para el consumo interno (gasolineras, combustible de uso dom√©stico) y 200.000 para el funcionamiento de los pozos petroleros, eso deja poco de m√°s de un mill√≥n de barriles para exportar, una cantidad claramente insuficiente para conseguir bajar los precios y los fondos necesarios para sufragar la reconstrucci√≥n del pa√≠s.

Es necesario un programa socialista

Los marxistas hemos estado al lado del pueblo iraquí antes y durante la guerra y lo seguimos estando ahora. La lucha del pueblo iraquí por su liberación de la ocupación imperialista es justa y debe ser apoyada por los trabajadores y los jóvenes de Occidente y en todo el mundo. Es precisamente en el movimiento obrero internacional donde el pueblo iraquí en lucha puede encontrar su punto de apoyo más fuerte. Las multitudinarias manifestaciones de febrero y marzo contra la guerra revelaron una honda crítica hacia el sistema y el imperialismo: ahí se vio el apoyo que el pueblo iraquí puede tener para liberarse de la opresión imperialista. Ese apoyo será más sólido y más masivo cuanto más se vincule la lucha del pueblo iraquí por su autodeterminación nacional a la lucha por la transformación social. Existe, de hecho, el potencial para que la lucha de liberación nacional adquiera un carácter socialista, abiertamente revolucionario, y esa sería la forma más segura de garantizar el carácter masivo de la lucha y su éxito contra el imperialismo.

Las burgues√≠as de todos los pa√≠ses tratan de vender la imagen de un pueblo iraqu√≠ fan√°tico, movido por una obcecaci√≥n religiosa e incapaz de gobernarse por s√≠ mismo. Esa propaganda no est√° teniendo √©xito, pero ser√≠a un golpe muy duro para los planes del imperialismo en Iraq y en otros pa√≠ses si la lucha del pueblo iraqu√≠ adquiere un car√°cter socialista e internacionalista. El efecto que tendr√≠a en Occidente y en Oriente Medio un llamamiento de los iraqu√≠es a la lucha contra el imperialismo y a construir una Federaci√≥n Socialista de Oriente Medio, en la que todos los recursos econ√≥micos, empezando por el petr√≥leo, est√© en manos de la poblaci√≥n ‚ÄĒmediante su nacionalizaci√≥n bajo control obrero y en el marco de una democracia obrera‚ÄĒ ser√≠a electrizante.

En una nueva fase, la guerra de Iraq acaba de empezar. La guerra no ha resuelto ninguno de los problemas que padecía la región. Hoy todos los gobiernos burgueses de la zona son más inestables que antes y se están preparando explosiones sociales, como ahora vemos en Irán, que convulsionarán toda la zona. Esa situación ha abierto ya un periodo en de tremenda inestabilidad, de guerras y revoluciones, en el que la cuestión determinante para acabar con el capitalismo y la dominación imperialista es la construcción de un referente revolucionario con apoyo de masas.

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