Artículos

George W. Bush y su administración dicen que la nueva constitución es otro punto de inflexión en Iraq. Muchos iraquíes también creen que la nueva constitución es progresista. Ciertamente muchos, como hicieron en las elecciones del 30 de enero, optará “Cuando se diga en cualquier país del mundo, mis pobres son felices, ni la ignorancia ni el dolor se pueden encontrar entre ellos; mis cárceles están vacías de prisioneros, mis calles de mendigos, los viejos no tienen necesidades, los impuestos no son opresivos... Cuando se puedan decir estas cosas, entonces ese país puede alardear de su constitución y su gobierno”.

Thomas Paine. Los derechos del hombre. 1792.

George W. Bush y su administración dicen que la nueva constitución es otro punto de inflexión en Iraq. Muchos iraquíes también creen que la nueva constitución es progresista. Ciertamente muchos, como hicieron en las elecciones del 30 de enero, optarán por decir “sí” el 15 de octubre, esperando que la situación en el país se estabilice, porque las diferentes fracciones, supuestamente, “se atendrán a la ley”. Lo que es evidente es que los dirigentes chiítas y kurdos conseguirán que se apruebe la constitución. Sin embargo, una mirada al borrador final de la constitución y un análisis de la realidad sobre el terreno debe ser algo necesario para comprender en qué cambiará realmente la situación en Iraq con este nuevo documento.

Según BBC Online: “La constitución es defectuosa, pero representa una esperanza y una opción política para la mayoría de los iraquíes que desean el final de los asesinatos”. (15/9/2005). Los asesores legales de la ONU describieron el proceso de elaboración del borrador como “muy inapropiado”. Dicen que un referéndum bajo las nuevas leyes no cumpliría las leyes internacionales. La nueva ley estipula que “es necesaria una mayoría de dos tercios en las tres provincias para derrotar la constitución, tomando como base los inscritos en el registro y no los votantes reales”. De este modo, la posibilidad de derrotar la constitución en el referéndum es prácticamente imposible. El periódico Al-Quds al-Arabi del 11 de octubre decía lo siguiente: “EEUU ha jugado un gran papel en la redacción del borrador final de la constitución”.

Esto ha sido confirmado por Justin Alexander, funcionario de asuntos legales de la oficina de apoyo constitucional de la Misión de Ayuda de la ONU en Iraq, que dijo a Inter. Press Service (IPS) que Shalmay Khalilzad, el embajador de EEUU en Iraq, consiguió una situación ventajosa. Después de que la reunión llegara a punto muerto, la administración estadounidense para romper esta situación incluso hizo circular un borrador propio de la constitución.

Incluso la revista de derechas The Economist es incapaz de defender este documento. “Fue un procedimiento excepcionalmente necesario”, dice la revista, “con cortes de esquina, reglas rotas y poco debate público. Por ejemplo, después de que los redactores de la constitución llegaran a un punto muerto el 15 de agosto, se debería haber disuelto el parlamento y convocado elecciones generales. Después de una larga semana de prolongación, todavía no habían firmado el documento. Después, días más tarde, debido a las feroces presiones norteamericanas, se presentó un borrador ligeramente distinto al parlamento. Nunca se debatió ni votó”. (El subrayado es mío. The Economist. 20/9/2005).

Sin embargo, los defensores de la economía de mercado capitalista con sus “sis”, “peros” y “todavías” siempre nos dan esperanza y luz al final del túnel. A pesar de las “circunstancias tortuosas, apresuradas y sombrías de su nacimiento”, la misma revista cree que el texto es plausible y válido en la medida que refleja un consenso entre los líderes chiítas y kurdos. “La base de los principales partidos tiene poco que decir en la evolución del documento” (Ibíd..,). El lema es: “mejor que nada”.

Sin duda las autoridades de ocupación intervinieron de tres maneras en el proceso de redacción de la constitución. En primer lugar, seleccionaron la composición de la comisión que debía elaborar el documento. En segundo lugar, crearon el marco y los parámetros dentro de los que se debería redactar el documento. Y por último, EEUU participó para proteger sus intereses, en el primer borrador había un artículo que prohibía cualquier presencia de bases y tropas extranjeras, por supuesto después desapareció. El artículo 16 que incluía el primer borrador de la constitución era el siguiente:

1. “Se prohíbe que Iraq sea utilizado como una base o corredor de tropas extranjeras.

2. Se prohíbe la presencia de tropas extranjeras en Iraq.

3. La Asamblea Nacional puede, cuando sea necesario, y con una mayoría de dos tercios de sus miembros, permitir lo que se prohíbe en los puntos 1 y 2 de este artículo”.

En el borrador final no había nada sobre las tropas extranjeras en Iraq.

Marinos Diamantides, profesor de derecho de la Universidad de Londres, dijo a Inter. Press Service: “Se podría decir que todo el proceso va en contra de la ley, Según la Convención 1907 para el arreglo pacífico de las disputas, la fuerza ocupante tiene el deber de mantener el sistema legal del país que ocupa. Esta es la primera vez que una fuerza ocupante ha desmantelado el sistema legal interno del país que ocupa”.

Es un documento defectuoso, ilegal y partidista impuesto en el contexto de un país ocupado y al borde de la guerra civil. Se ha pedido a la población iraquí que vote. Pero cada vez más iraquíes agonizan cada día y el gobierno iraquí es incapaz de proteger a su pueblo. El número de soldados estadounidenses muertos se acerca a los dos mil, por no hablar de las decenas de miles de heridos. El movimiento contra la guerra en EEUU cada vez es más fuerte. Obviamente, como ocurrió con las elecciones, tanto las autoridades de la ocupación como el gobierno iraquí busca desesperadamente una “victoria” para salvar la cara tanto en EEUU como en Iraq.

“Una constitución progresista”

Por un momento dejemos a un lado el principal argumento para la guerra de George W. Bush y Tony Blair: las armas de destrucción masiva y la amenaza del régimen de Sadám Hussein, que iba acompañado con la retórica de democracia que resonaba en nuestros oídos desde que encontraron al dictador en un agujero con un arma y algo de dinero. Nos dijeron que iban a instalar la “democracia” en Iraq. ¿Cómo se consigue este noble objetivo con la nueva constitución?

El artículo 2 del borrador “final” de la constitución dice lo siguiente:

“El Islam es la religión oficial del estado es una fuente básica de la legislación.

a) No se puede aprobar ninguna ley que contradiga las reglas incuestionables del Islam.

b) No se puede aprobar ninguna ley que contradiga los principios de la democracia.

2º. Esta constitución garantiza la identidad islámica del pueblo iraquí...”

¿Es esto lo que querían EEUU y Gran Bretaña para Iraq? Resulta obvio para todo el que conozca las ideas generales de la Sharia islámica (ley islámica) que el Islam se contradice con el principio de democracia, incluso con el de democracia burguesa, en la cuestión de las elecciones, en la libertad de expresión, en la libertad de asociación, en la herencia, en los derechos de las mujeres, en el arte, etc.,

El artículo 12 dice: “La Marja’ia religiosa es respetada por su papel espiritual y es un símbolo religioso destacado en los frentes nacional e islámico, el estado no puede interferir con sus asuntos privados”. En Iraq la palabra Marja’ia es utilizada en alusión a figuras religiosas chiítas como Sistani y otros en Nayaf y Kerbala. “¿Por qué”, pregunta una mujer musulmana en http://riverbendblog.blospot.com, “el estado no puede influir en la Marja’ia y no hay ninguna cláusula que diga que la Marja’ia no puede interferir en los asuntos del estado o la constitución? Podríamos concluir con que las “leyes” de la Marja’ia suplantan a las leyes del estado.

De este modo, leyes como la prohibición de mezclar niños y niñas, como lo que ocurrió cuando el Ejército Mahdi de Muktada al Sad’r atacó a un grupo de estudiantes en un parque y que provocó la muerte de un chico, serían cuestión de la Marja’ia. Esto hace que los demás artículos que hablan sobre la libertad y los derechos civiles sólo sean tinta sobre un papel. En realidad, la Marja’ia podrá regular las relaciones entre los individuos así como entre los grupos religiosos, como estipula el Islam, y será interpretada por los líderes religiosos y sobre todo el clero chiíta.

Charles Krauthammer, del Washington Post, omite, deliberada o inconscientemente, la palabra “islámica”, de la constitución. Él escribe lo siguiente: “La idea de que crea [la constitución] una teocracia islámica es simplemente falsa. Su influencia islamista es relativamente pequeña... La palabra islámica es deliberada y significativamente omitida”. “Los redactores de la constitución en Iraq sortearon la cuestión del Islam... Ninguna ley podría contradecir al Islam..” (The Washington Post. 2/9/2005). De nuevo Charles insiste en que el animal volador es una cabra (haciendo referencia a un proverbio árabe). ¿Por qué? Porque hay artículos con los que está de acuerdo. Estos artículos son más importantes porque se ocupan de las relaciones de propiedad y que es el punto crucial.

Un profesor de historia de Oriente Medio y el Sudeste Asiático de la Universidad de Michigan, Juan Cole, dice que la constitución iraquí “es profundamente contradictoria y no da solución a los posibles conflictos legales que surjan. Por ejemplo, dice que el parlamento no puede aprobar legislación civil que contradiga la ley islámica. Pero también reconoce el derecho a la libertad de expresión, religión y prensa. ¿Entonces sería punible la blasfemia? No hay nada que resuelva este tipo de conflictos”. (www.foreignpolicy.com. 5/9/2005).

En el artículo 25 leemos: “El estado garantizará la reforma de la economía iraquí según las bases económicas modernas, de manera que asegure la total inversión de sus recursos, diversificando sus fuentes, estimulando y desarrollando el sector privado”. Comparemos esto con los artículos 13, 14 y 15 de la vieja constitución:

Artículo 13. “Los recursos nacionales y los medios de producción básicos son propiedad del pueblo.

Artículo 14. El estado asegura, impulsa y apoya todos los tipos de cooperación en la producción, distribución y consumo.

Artículo 15. La propiedad pública y los bienes del sector público son inviolables...”.

Aquí llegamos a la “verdadera democracia” que quiere la clase dominante estadounidense no sólo para Iraq, sino para toda la región. Es la “democracia” de la privatización, el fundamentalismo del libre mercado. Mientras las corporaciones norteamericanas se beneficien del saqueo de los recursos del país, la “democracia” preconizada por el despacho oval y Downing Street no importa que se rija por la ley islámica o que sea democrática o no. Después de todo, tenemos que llegar a un compromiso y acuerdo entre todos los grupos. ¿No hemos “perdonado” a Gadafi en Libia a pesar de estar implicado en el asesinato de “su propio pueblo”? ¿No han sido los regímenes de Argelia y Uzbekistán nuestros amigos y aliados en la “guerra contra el terrorismo”?

Al tratar la constitución de cualquier país, no se deben ignorar los factores económicos y sociales que gobiernan ese país. De otra manera, nos quedaríamos en el reino del derecho que existe en las universidades, una cuestión puramente académica. Otra mirada a la nueva constitución y veremos que no sólo afirma el papel del sector privado que dominará a largo plazo la economía, sino que también expone la ambigüedad y la contradicción que existe en algunas partes de la constitución. Por ejemplo en educación, los redactores de la constitución son conscientes de que eliminando la educación gratuita para todos que existía bajo el antiguo régimen, y sustituyéndola por una educación tanto pública como privada, provocaría mucho descontento así que en el artículo 34 leemos:

“2º. La educación gratuita es un derecho para los iraquíes en todas sus etapas.

4º. La educación privada y estatal está garantizada y regulada por la ley”.

¿Acaso no era la vieja constitución la más progresista de Oriente Medio? Al menos sobre el papel. No queremos discutir el llamado “socialismo científico” (y el “socialismo árabe”) predicado por la dictadura en este artículo de la constitución, ese es otro tema a discutir. Pero de nuevo comparemos los dos documentos. En la vieja constitución encontramos lo siguiente:

“Artículo 1. Iraq es una República Popular Democrática y Soberana. Su objetivo básico es la realización de un estado árabe y la construcción del sistema socialista.

Artículo 2. El pueblo es la fuente de autoridad y legitimidad.

Artículo 12. El estado asume la responsabilidad de planificar, dirigir e impulsar la economía nacional para el propósito de:

a) Establecer el sistema socialista sobre bases científicas y revolucionarias.

b) Consecución de la unidad económica árabe”.

La vieja constitución también decía que la educación era obligatoria y gratuita para todas las etapas y que los servicios médicos eran gratuitos. (artículos 27 y 33 de la vieja constitución. www.oefreunibe.ch/law/icl/iz01000.html).

Algunos comentaristas dicen que algunas partes de la constitución son ambiguas y abiertas a interpretación y que pasajes clave, como los que tratan de la descentralización y la responsabilidad de fijar impuestos, son difusos y ambiguos que serán la semilla de futuros enfrentamientos.

Como dice un refrán español: “el papel aguanta cualquier cosa”. Lo que determina la precisión, la validez y aplicabilidad de cualquier constitución, o cualquier ley, es el tipo de relaciones sociales y económicas, individuos, grupos, tribus y clases que tienen los medios de producción. En el caso de Iraq, serán los que consigan el control de la industria petrolera, los bancos, la tierra y la mano de obra, junto con los capitalistas internacionales, para usar, modificar, manipular e implantar la ley que convenga a sus intereses y encontrarán a sus representantes en al-Sistani o al Sad’r, en al-Zarqawi o en Shalabi. Podríamos decir las palabras de Séneca: “la ley es como la tela de una araña. Al débil le atrapa y el poderoso se escapa”.

“Una constitución para la ocupación”

El suministro eléctrico del país es peor que nunca, hay escasez de agua, hay miedo al terrorismo y al secuestro, se teme al colapso de cualquier vida civilizada. ¿Podemos creer que en estas circunstancias la gente lo primero que piensa es en la constitución?

Cuando Robert Fisk, el periodista británico, preguntó por la constitución a un iraquí éste le respondió: “Seguro que es importante. Pero mi familia vive con temor al secuestro. Yo también tengo miedo a decir a mi padre que trabajo para los periodistas, sólo tenemos una hora de electricidad y no podemos evitar que nuestra comida se ponga mala en el frigorífico. ¿Federalismo? No puedes comer federalismo ni utilizarlo como combustible, tampoco hace que funcione mi frigorífico”. (The Independent. 15/9/2005).

Una vez más, los hechos innegables hacen de la constitución un mero trozo de papel que no cambia nada fundamental. El 19 de septiembre de 2005 el periódico The Independent revelaba lo siguiente: “Del ministerio de defensa de Iraq han desaparecido mil millones de dólares, se trata de uno de los mayores robos de la historia...” El dinero fue llevado al extranjero en efectivo cuando se suponía debía utilizarse para comprar armas de Polonia y Pakistán. “La Auditoria Suprema Iraquí dice en un informe al gobierno iraquí que los funcionarios nombrados por EEUU en el ministerio de defensa supuestamente supervisaron estas transacciones dudosas...”

“Los funcionarios del gobierno en Bagdad incluso sugieren que la habilidad con que se organizó el robo hace suponer que los iraquíes sólo son los elementos visibles, que los elementos más ‘pícaros’ están dentro de los servicios de inteligencia y militares estadounidenses que pueden haber jugado un papel decisivo detrás de bambalinas... La suma desaparecida abarca un período de ocho meses en 2004 y 2005, es equivalente a los 1.800 millones de dólares que supuestamente Sadam recibió por detrás bajo el programa de petróleo por alimentos de la ONU entre 1997 y 2003”. (The Independent. 19/9/2005). El fraude tuvo lugar bajo el célebre gobierno de Iyad Allawi quien, con sus ministros, fue nombrado por EEUU y la ONU.

El resultado de este “referéndum” apenas cambiará nada. En realidad la propia constitución, con el proceso antidemocrático que precedió su redacción y todas sus contradicciones, seguirá siendo un pedazo de papel.

En palabras de Marx: “Tetis, la diosa del mar, había profetizado a Aquiles que moriría en la flor de la juventud. La Constitución, que tiene su punto vulnerable, como Aquiles, tenía también como éste el presentimiento de que moriría de muerte prematura”. (Carlos Marx. El dieciocho brumario de Luis Bonaparte. Madrid. Fundación Federico Engels. 2004).

“Taparse del sol con un colador”, es el mejor proverbio árabe que describe esta constitución cosmética. Los factores decisivos estarán sobre el terreno y no sobre el papel.

¿Una guerra civil en ciernes?

En su informe titulado, Unmasking Iraq: A Constitutional Process Gone Awry, publicado el 26 de septiembre de 2005, el Grupo Internacional de Crisis pro estadounidense dice lo siguiente: “En lugar de cicatrizar las crecientes divisiones entre las tres principales comunidades iraquíes: chiítas, kurdos y sunnitas, el proceso de la constitución ha profundizado los enfrentamientos y endurecido el ambiente. Sin una fuerte iniciativa dirigida por EEUU para mitigar las preocupaciones de los árabes sunnitas, la constitución probablemente alimente más la insurgencia, incremente la violencia sectaria y étnica, y acelere la ruptura violenta del país”. (www.crisisgroup.com).

“El texto que ahora ha sido aceptado por la Asamblea Nacional Transicional, en su idea [la idea de los quince líderes árabes sunnitas comprados por el Comité Constitucional por EEUU], amenaza sus intereses existenciales e implícitamente facilita la disolución del país, que llevaría a un callejón sin salida y destrucción de recursos... EEUU ha repetido constantemente que tiene un interés estratégico en la integridad territorial de Iraq pero hoy la situación parece dirigirse de facto hacia la partición y una guerra civil total. Las opciones de salvar la situación cada vez son menores”. (www.crisisgroup.com).

Un “sí” en el referéndum y la subsiguiente constitución federal llevarían a un cambio fundamental de poder hacia el sur chiíta con sus lucrativos pozos de petróleo, pero en un futuro cercano la insurgencia parece no tener final. Crecerá en fuerza y asestará golpes importantes contra la “estabilidad” del gobierno así como contra la inversión extranjera. Donald Rumsfeld tenía razón cuando sugirió que la insurgencia podría continuar 10 o 12 años.

¿Esto significa que eso llevará a la ruptura del país? Es poco probable. Es verdad, por ejemplo, que el 9 de octubre hubo un intento de asesinar a al-Rashid, cuya Brigada Badr es el ala militar del Consejo Supremo de la Revolución Islámica (CSRIS), el mayor partido chiíta en el gobierno. Los combatientes de la Brigada Badr han estado combatiendo con el Ejército al-Mahdi dirigido por el clérigo radical chiíta Muktada al-Sadr. En otra ocasión los insurgentes mataron a cinco profesores chiítas en una escuela.

Pero a diferencia del Líbano, Iraq nunca antes había tenido una guerra civil. Incluso en Líbano, donde hubo al menos dos guerras civiles, la situación no llevó a la ruptura del país. Además, las fuerzas ocupantes no tienen interés en que Iraq tenga ese destino que pondría en peligro sus intereses. Recientemente, las fuerzas estadounidenses, junto con algunas unidades iraquíes, asaltaron Tal Afar, otro ataque militar salvaje, en segundo en escala después del de Faluya. En 1920 Tal Afar presenció un ataque similtar y una insurrección de su población. En aquel momento fueron los británicos, dirigidos por Lloyd George, que hablaba sobre Iraq con el mismo tono que hoy utilizan Bush y Blair. ¡si nos vamos de Iraq habrá una guerra civil! Es una realidad que repiten una y otra vez la misma idea para justificar la necesidad de mantener la ocupación de Iraq.

Con el tiempo la presión dentro de EEUU y Gran Bretaña crecerá para que salgan las tropas de Iraq. La opinión pública cada vez está más en contra de esta guerra. Los acontecimientos en EEUU jugarán un papel fundamental para sacudir la conciencia de la clase obrera y los pobres, porque vinculan la política interior con la exterior.

Cuando esto ocurra este pedazo de papel, la constitución iraquí, será arrojado a la papelera por la verdadera lucha.