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El secretario general de los sindicatos israelíes se convierte en el líder del Partido Laborista isr PDF Imprimir E-mail
Viernes, 18 de Noviembre de 2005 01:00
¬ŅA d√≥nde llevar√° Amir Peretz el partido? Es demasiado pronto para asegurar qu√© direcci√≥n emprender√° el nuevo l√≠der del Partido Laborista. Sin embargo, est√° claro que su victoria ha sido una gran sorpresa para muchos y puede que incluso para √©l mismo. La semana pasada Tony Blair no fue el √ļnico dirigente laborista que se enfrent√≥ a una derrota. En Israel, Sim√≥n Peres, el veterano dirigente laborista, perdi√≥ su puesto de l√≠der del Partido Laborista. En las elecciones a la direcci√≥n laborista Amir Peretz consigui√≥ el 42,35 por ciento de los votos, mientras Sim√≥n Peres s√≥lo consigui√≥ el 39,96 por ciento y Benjam√≠n Ben Eli√©cer qued√≥ tercero con el 16,82 por ciento.

¬ŅA d√≥nde llevar√° Amir Peretz el partido? Es demasiado pronto para asegurar qu√© direcci√≥n emprender√° el nuevo l√≠der del Partido Laborista. Sin embargo, est√° claro que su victoria ha sido una gran sorpresa para muchos y puede que incluso para √©l mismo. Su victoria ha provocado un peque√Īo terremoto en todo el sistema pol√≠tico israel√≠.

Como se√Īalaba el peri√≥dico Haaretz (11 de noviembre de 2005): ‚ÄúEl Partido Laborista despert√≥ ayer a una ma√Īana compleja. Para el 40 por ciento de sus militantes la ma√Īana fue el amanecer de un nuevo d√≠a. Un giro total dram√°tico e hist√≥rico. Para los que votaron a Peretz el resultado de ayer era como un respiro de vida en un cuerpo agonizante, un momento antes de que se certificara la muete‚ÄĚ.

Una cosa es segura. Si Simón Peres, Haim Ramon, Dalia Itzik y Ophir Pines-Paz hubieran seguido al frente del Partido Laborista, habría seguido siendo el segundo violín del gobierno de Ariel Sharon. En ese escenario Sharon no tendría problema para mantenerse en el poder hasta noviembre de 2006 (cuando se deben celebrar las elecciones), y lo más probable es que también hubiera continuado hasta noviembre de 2010 con el apoyo de la vieja dirección laborista.

Con Peretz al tim√≥n del laborismo, el escenario pol√≠tico en Israel est√° cambiando. Dados sus antecedentes, por primera vez en a√Īos el pa√≠s tendr√° dos partidos principales que no parecen almas gemelas sirviendo abiertamente a la clase capitalista. Como dec√≠a el peri√≥dico Haaretz (13 de noviembre de 2005):

‚ÄúPeretz ha hecho una lista de compromisos. Por ejemplo, en una entrevista concedida al Globes el 10 de mayo, enumer√≥ sus objetivos: aumentar el salario m√≠nimo a 1.000 d√≥lares, reducir la edad de jubilaci√≥n a 60-65 a√Īos, aumento de la parte del gobierno a los bonos subvencionados de los fondos de pensiones, del 30 al 50 por ciento, creaci√≥n de una pensi√≥n obligatoria sobre todos los salarios, reconocimiento de los costes de hipoteca y el inter√©s para prop√≥sitos impositivos, cambio del sistema de subvenciones al estado del bienestar‚ÄĚ.

El ala de derechas del Partido Laborista dirigida por Peres ha estado siguiendo una pol√≠tica diametralmente opuesta a este programa e incluso consideraba la posibilidad de dividir el partido. El martes Peres, quien se neg√≥ a felicitar al nuevo l√≠der, ha difundido la noticia de que hab√≠a decidido tomarse un respiro y suspender su actividad pol√≠tica en el Partido Laborista. Sin embargo, sus colaboradores no dudaron en decir que est√° considerando la formaci√≥n de un nuevo partido con Ariel Sharon, que estar√≠a dirigido por este √ļltimo.

Debemos recordar que Ariel Sharon también tiene sus propios problemas dentro del Likud. Recientemente derrotó estrechamente a Neyanyahu en las elecciones internas del partido, también está amenazando con una escisión si pierde el control del partido.

Sin emabrgo, la declaraci√≥n de Simon Peres antes de las elecciones es una cosa y que la lleve a la pr√°ctica es otra. Antes de emprender medidas tan dr√°sticas, el ala de derechas del Partido Laborista querr√° esperar y ver si pueden hacer ‚Äúentrar en raz√≥n‚ÄĚ a Peretz.

Por otro lado tenemos al Meretz-Yahad que está considerando entrar en el Partido Laborista y también muchos de los pobres que han estado apoyando al populista Likud y que es probable que ahora apoyen al Partido Laborista, con esta nueva dirección.

La bolsa israelí y la moneda local, el shekel, reaccionaron nerviosamente y cayeron levemente por el miedo de los inversores a que el nuevo líder laborista pudiera girar a la izquierda.

Simón Peres metió al Partido Laborista en el gobierno de Sharon el pasado mes de enero, con el pretexto de respaldar su retirada de Gaza, pero en realidad Peres quería permanecer en la coalición hasta las próximas elecciones de noviembre de 2006, e incluso más allá. Amir Peretz ha declarado que los laboristas se retirarían con su dirección y que estaban trabajando para conseguir que se adelantasen las elecciones hasta el próximo mes de marzo o mayo.

Lo que está claro es que Peretz no está actuando como el dirigente de un verdadero partido socialista que quiere dirigir la lucha, sino como alguien que busca el compromiso para que se recuperen sus enemigos de la conmoción que han recibido con su elección como nuevo líder del Partido Laborista, dando también tiempo a Sharon y Peres la oportunidad de reorganizarse.

En lugar de acusar a Peres de deslealtad al partido por amenazar con una escisi√≥n y de este modo romperlo, en lugar de anunciar su retirada del gobierno, s√≥lo amenaza con acciones, Peretz se reuni√≥n con el vicepresidente Sim√≥n Peres el viernes, despu√©s de la reuni√≥n declar√≥ que ‚Äúhar√≠a todo lo posible para garantizar que el nuevo l√≠der laborista le ayude a tomar decisiones‚ÄĚ.

No s√≥lo esto, seg√ļn Radio Israel, en la primera reuni√≥n del partido con Peretz como nuevo l√≠der del partido, se tom√≥ la decisi√≥n de que la direcci√≥n del partido se reunir√≠a en tres semanas para decidir si se mantiene en el gobierno. Consecuentemente, este mi√©rcoles, 16 de noviembre, el Partido Laborista en el Knesset (parlamento) no apoyar√° la moci√≥n de no confianza al gobierno. Esta no es la mejor forma para alguien que pretende representar los intereses de los trabajadores. Calmar al ala de derechas del partido no sirve para avanzar en los intereses de los trabajadores.

El ala de derechas del Partido Laborista, mayoritariamente ashkenazis de clase media, muchos de ellos generales, representan los intereses no de los trabajadores y los pobres, sino de la elite de clase media que est√° relacionada con la clase capitalista. Sobre la superficie puede parecer una cuesti√≥n de ashkenazis frente a jud√≠os de origen norteafricano, pero ser√≠a dejarse enga√Īar por las apariencias. Es una cuesti√≥n de clase y no de origen √©tnico.

¬ŅQui√©n es Amir Peretz?

Amir Peretz nació en la ciudad marroquí de Bojar. Su padre era el jefe de la comunidad judía y tenía una gasolinera. La familia emigró a Israel en 1956. Se asentaron en la ciudad pobre y subdesarrollada de Sderot, donde Perez fue uno de los pocos que se graduó en la escuela superior. A diferencia de los políticos habituales de Israel, que son generales del ejército, sólo llegó al rango de capitán, después resultó herido en la guerra de 1973 y se convirtió en granjero. En 1983 se convirtió en alcalde de Sderot por el Partido Laborista. En este cargo intentó mejorar el sistema educativo de la ciudad.

En 1988 fue elegido parlamentario. En 1994 Peretz unió sus fuerzas con Haim Ramon y Peretz se convirtió en segundo de Ramon en la dirección del Histradut (confederación sindical israelí). Ramon le encargó de las empresas económicas del Histradut, pero en lugar de nacionalización bajo el control democrático de los trabajadores lo que hicieron fue venderlas por unos pocos céntimos a capitalistas privados.

Peretz se convirti√≥ en presidente del Histradut en diciembre de 1995. Durante sus primeros a√Īos al frente del Hitradut, Peretz fue considerado como un militante. En aquella √©poca hubo muchas huelgas. Sin embargo, en los a√Īos recientes Peretz ha moderado su posici√≥n y ha sido el responsable de paralizar muchas huelgas.

Durante los a√Īos del anterior ministro de econom√≠a Benjam√≠n Netanyahu, a pesar de su ret√≥rica de izquierdas, colabor√≥ bastante con el gobierno para llevar a cabo ‚Äúreformas‚ÄĚ estructurales y econ√≥micas. Esto en realidad signific√≥ entregar la econom√≠a israel√≠, conocida en el pasado por su econom√≠a estatal bajo el control del Histradut y el estado, a unos pocos ricos que gobiernan Israel.

En 1999 Peretz se fue del Partido Laborista para formar su propio partido. Am Ehad (Una Naci√≥n). Am Ehad consigui√≥ dos esca√Īos en el parlamento en las elecciones generales de 1999 y tres en las de 2003. ¬°Evidentemente estos resultados no colmaban su ambici√≥n personal de convertirse en primer ministro de Israel!

Como muchas de las reformas del bienestar fueron destruidas por la política del ministro de economía Benjamín Netanyahu, Peretz se hizo muy popular entre la clase obrera judía de Israel, por su oposición. Después decidió utilizar al Partido Laborista como un vehículo hacia el poder y Am Ehad se fusionó con el laborismo en el verano de 2004.

Después de la fusión, Peretz utilizó la dirección del Partido Laborista como una plataforma para acabar con la coalición con el Likud, dirigida por el primer ministro Sharon, y regresar a la política socialdemócrata histórica del Partido Laborista y al estado del bienestar.

El periódico Haaretz ha demostrado cierta preocupación por el surgimiento de una figura como Peretz al frente del Partido Laborista. En el mismo artículo citado anteriormente y haciendo referencia a su programa decía lo siguiente:

‚ÄúQuiz√°s no haga todo esto inmediatamente, pero ¬Ņpuede alguien dudar de que podr√≠a implantar una gran parte de sus compromisos espec√≠ficos y otros dentro de un corto espacio de tiempo cuando sea elegido primer ministro? Esto ser√≠a un terremoto econ√≥mico que cambiar√≠a totalmente el panorama pol√≠tico.

Sin embargo, después dice algo a la clase dominante israelí para ayudar a calmar sus nervios:

‚ÄúDicen que Peretz es un pol√≠tico sano, estable y pr√°ctica, que no habr√° cambios ni alborotos que se puedan escapar a su control y da√Īar la econom√≠a y la sociedad, se rodear√° de pol√≠ticos veteranos y expertos que analizar√°n y le presentar√°n las implicaciones de aquellas decisiones que dijo en la entrevista‚ÄĚ.

En otras palabras, se rodear√° de hombres que ser√°n las mismas personas que deciden hoy la pol√≠tica econ√≥mica y que descartar√°n cualquier reforma significativa que ‚Äúda√Īe‚ÄĚ la econom√≠a y le empujar√°n a la derecha.

El mismo artículo continua diciendo:

‚ÄúEl programa de Peretz es el producto de su desarrollo en los a√Īos sesenta y setenta, apropiado para aquel per√≠odo. Durante aquella √©poca, la econom√≠a nacional en gran parte era una operaci√≥n independiente, donde era posible actuar de acuerdo con consideraciones ideol√≥gicas e ignorar en gran medida el mundo. En el siglo XXI, ninguna econom√≠a moderna puede permitirse actuar de manera independiente de lo que est√° ocurriendo en la mayor parte del mundo, donde las fuerzas prevalecientes son la globalizaci√≥n, la competencia y la movilidad de los medios de producci√≥n. Cualquier intento de actuar sin tener en cuenta las fuerzas de mercado internas y externas provocar√≠an una retirada econ√≥mica y esto llevar√≠a a un da√Īo social peor que el que ha prometido reparar Peretz‚ÄĚ.

Lo que les preocupa en concreto son los v√≠nculos de Peretz con los sindicatos. En realidad dicen: ‚ÄúNo menos preocupante que su compromiso ideol√≥gico es su v√≠nculo pol√≠tico con los sindicatos, en particular con los consejos obreros. Ser√≠a iluso pensar que Peretz ser√≠a capaz de actuar aisladamente de acuerdo con los intereses del estado, ignorando los intereses y presiones de este poderoso sector‚ÄĚ.

Qu√© quieren decir con ‚Äúintereses del estado‚ÄĚ est√° bastante claro. Son los intereses de los capitalistas israel√≠es que no quieren ninguna interrupci√≥n de la pol√≠tica que actualmente se est√° aplicando en Israel, recortes, recortes y m√°s recortes del gasto p√ļblico.

Recientemente dijo que a los dos a√Īos de haber llegado al cargo ‚Äúhabr√≠a erradicado la pobreza infantil de Israel‚ÄĚ. Mientras que hace estas declaraciones, claramente populares entre los trabajadores, tambi√©n dice que est√° comprometido con la econom√≠a de mercado. Aqu√≠ tenemos la contradicci√≥n subyacente de Peretz. Por un lado ha prometido mucho a los trabajadores, pero por el otro dice que respeta el capitalismo, por que eso es la ‚Äúeconom√≠a de mercado‚ÄĚ. Si se niega a ir m√°s all√° de los l√≠mites del capitalismo israel√≠, entonces sufrir√° grandes presiones. Esta es una prueba de c√≥mo se mover√° cuando llegue al cargo.

De manera similar, Peretz, sobre la cuesti√≥n de las relaciones √°rabes-jud√≠as, mantiene na posici√≥n de ‚Äúpaloma‚ÄĚ. Fue uno de los primeros miembros del movimiento Paz Ahora. Tambi√©n, en los a√Īos ochenta, fue uno de los miembros del grupo de ocho de parlamentarios laboristas, dirigido por Yossi Beilin, que apoy√≥ la idea de la soluci√≥n de los dos estados. Ha dicho que el conflicto sin resolver con los palestinos es la raz√≥n del aumento de la desigualdad. Se ha opuesto a los asentamientos en Cisjordania diciendo que esto absorbe unos fondos que deber√≠an ser utilizados para resolver estos problemas de desigualdad.

Despu√©s de considerar todo esto, si se quieren hacer comparaciones internacionales, es m√°s parecido al presidente brasile√Īo Luiz Inacio Lula da Silva que a Hugo Ch√°vez en Venezuela.

Aunque se pueden ver las contradicciones de sus declaraciones, claramente su victoria refleja una creciente polarización tanto dentro del Partido Laborista, donde ha surgido un ala de derechas y otra de izquierdas, como dentro de la sociedad israelí en su conjunto, entre los que tienen y los que no. Podemos esperar que bajo su dirección el Partido Laborista se parecerá más a un partido socialdemócrata tradicional, apoyado por los trabajadores y los pobres de Israel. No es casualidad que un hombre cuya base de poder es el Histradut haya sustituido a la casta oficial tradicional que dominaba el Partido Laborista. No sería la primera vez en la historia que en un momento de crisis un Partido Laborista haya sido salvado por un dirigente sindical. Peretz tiene más autoridad entre los trabajadores que la vieja guardia laborista.

Los marxistas no deben dar a Peretz un cheque en blanco, no se puede presentar como un gran socialista. Deberíamos darle un apoyo crítico en la medida que represente un paso a la izquierda. Deberíamos apoyar cualquier movimiento real que sea para apoyar a los trabajadores y los pobres. Deberíamos exigir dentro del movimiento obrero israelí que cumpla su palabra y organice la lucha contra los recortes, la privatización, etc., Deberíamos criticarle siempre que no avance en la causa de la clase obrera. Es posible que muchos nuevos activistas se unan al Partido Laborista bajo esta nueva dirección. Deberíamos estar en contacto con esta capa y tener una actitud amistosa hacia los trabajadores que entren en el partido. En la medida que no exista una verdadera alternativa incluso este partido puede reflejar en un futuro las presiones de la lucha de clases.

Debemos decir a estos nuevos activistas que han confiado en Peretz y no en Peres, que exijan una dirección clara a Peretz, para que se deshaga de una vez por todas de Peres y la vieja guardia, que abandone el gobierno y luche por un gobierno laborista que de marcha a tras en la política antiobrera aplicada por los recientes gobiernos. A menos que esto ocurra, entonces a pesar de las palabras de la nueva dirección, el Partido Laborista volvería a colaborar con los demás Sharon de este mundo que tanto sufrimiento provocan a los trabajadores y los pobres.

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