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Iraq: Armas para la destrucción masiva de la Cultura PDF Imprimir E-mail
Martes, 21 de Marzo de 2006 01:00
Esto es un horror. De por s√≠ el hecho de invadir un pa√≠s, salt√°ndose toda legalidad y debate, proviene de una ‚ÄúCultura‚ÄĚ del atropello que proh√≠ja degradaci√≥n, desplazamiento, superpoci√≥n e imposici√≥n de valores inaceptables contra personas que ni pid El primer ataque contra Bagdad, tuvo lugar el jueves 20 de marzo de 2003

Esto es un horror. De por s√≠ el hecho de invadir un pa√≠s, salt√°ndose toda legalidad y debate, proviene de una ‚ÄúCultura‚ÄĚ del atropello que proh√≠ja degradaci√≥n, desplazamiento, superpoci√≥n e imposici√≥n de valores inaceptables contra personas que ni piden ni quieren para s√≠ eso que para el invasor vale tanto. Es una enfermedad que se propaga mundialmente. Nadie est√° a salvo. De por s√≠, esos invasores, aliados para adue√Īarse de las riquezas de Iraq, son art√≠fices de una cultura [1] de la destrucci√≥n hist√≥rica que tiene tradiciones absolutamente odiosas. Casi no hay generaci√≥n yanqui o inglesa que no tenga en sus ancestros uno o varios ex combatientes, vivos o muertos en acci√≥n. De por s√≠ el imperialismo, con cualquier pasaporte, es una m√°quina de destrucci√≥n que produce terror, desolaci√≥n, miseria, muerte, depresi√≥n y barbarie. Cultura alienante especializada en esconder, a la vista de todos, los muertos que produce. ¬ŅLindos valores no? 102. 800 millones de d√≥lares en gastos militares [2]. (Quinientos mil millones por a√Īo‚Ķ seis mil millones por mes aprox.) ‚ÄúY un bravuc√≥n siempre busca una v√≠ctima m√°s peque√Īa y d√©bil [3]‚ÄĚ. Y el pueblo bajo el fuego del saqueo.

‚Äú250.000 iraqu√≠es han sido asesinados con total impunidad y ante la indiferencia del mundo [4]‚ÄĚ y eso no es todo; adem√°s, las bestias aliadas sostienen una guerra permanente contra la Cultura y la historia expresada, desde el principio, en el saqueo de los museos y la Biblioteca Nacional de Iraq. Se trata de un crimen hist√≥rico del cual Bush, Blair, y su recua, son responsables inequ√≠vocos. Uno no ha de llorar la p√©rdida de los logros culturales por la p√©rdida misma, uno lamenta la perdida tambi√©n por los modos de la p√©rdida. Toda destrucci√≥n del patrimonio cultural, si no es obra de una calamidad impredecible e incontrolable, es obra de la imbecilidad y la degradaci√≥n m√°s imperdonable. Y es que el desarrollo humano ser√° s√≥lo recuperable en la medida que sepamos impulsarnos cr√≠ticamente desde nuestros mejores logros. Borrar eso es como romper una br√ļjula, es como querer cancelarnos la posibilidad de encontrar una ruta de salida a esta √©poca capitalista de miseria y muerte desatadas. Por eso es preciso luchar en el terreno cultural.

Han destruido piezas irreemplazables con bombas y cohetes teledirigidos, se pasaron por el ano la Convenci√≥n de La Haya de 1954, protectora del patrimonio art√≠stico y cultural en episodios de beligerancia. A mansalva han roto, robado, desaparecido y repartido un bot√≠n con objetos del Museo Nacional de Antig√ľedades en Bagdad, almac√©n de materiales de civilizaciones como la Mesopotamia, incluyendo a Sumeria, Akadia, Babilonia, Asiria y Caldea‚Ķ objetos de Persia, Antigua Grecia, el Imperio Romano y varias dinast√≠as √Ārabes, ten√≠a las tablillas del C√≥digo de Hammurabi, acaso el primer sistema de leyes y testimonios de escritura cuneiforme, con poemas √©picos, tratados matem√°ticos y recuentos hist√≥ricos. La p√©rdida duele y duele el modo. Cuidado, no son pocos los que lamentan m√°s la p√©rdida de ‚Äújoyas‚ÄĚ culturales que el asesinato de personas. L√°grimas de cocodrilo que ruegan por la conservaci√≥n del bot√≠n incluso a precio de genocidio. No confundirse. Junto a los r√≠os de sangre, junto a la p√©rdida de vidas, el Viejo Jarr√≥n Uruk de Alabastro, de 5.000 a√Īos de antig√ľedad, es la m√°s temprana representaci√≥n conocida de un ritual religioso. El rostro de piedra de una mujer, modelado 5.500 a√Īos atr√°s, es de los m√°s antiguos ejemplares sobrevivientes de escultura representativa. El m√°s viejo vaciado de cobre del mundo era el busto de un rey Akadio, de 2.300 A. C. ‚Äúel incendio alrededor de la Biblioteca Nacional, la que contiene decenas de miles de viejos manuscritos y libros y peri√≥dicos desde el Imperio Otomano hasta el presente. Las salas de lectura de la Biblioteca y los estantes fueron reducidos a ruinas humeantes. [5]‚ÄĚ ‚ÄúLes dijimos que el saqueo era el m√°s grande peligro, y yo siento que ellos comprendieron que el Museo Nacional era el m√°s importante sitio arqueol√≥gico en todo el pa√≠s. Y lo mismo de otros sitios.‚ÄĚ

Es preciso eludir toda defensa a ultranza, abstracta e institucionalista, de los museos, las bibliotecas o los conservatorios culturales, provengan del signo que provenga. De suyo cada cual merece un abordaje cr√≠tico capaz de poner en evidencia a qu√© intereses se sirve en momentos diferentes. Un desarrollo cr√≠tico que no omita el manejo de los presupuestos, el paradero del patrimonio, los estereotipos ideol√≥gicos y demag√≥gicos a que se someten las piezas de las colecciones. Cr√≠tica a las moralejas conservadoras que fetichiza a mansalva las galer√≠as con aburrimiento muse√≠stico y contra toda la palabrer√≠a nacionalista, populista, discriminadora, racista que suele desprenderse de la saliva de especialistas dedicados a mentir con base en los ‚Äúhechos de la historia‚ÄĚ. Un bodrio fenomenal que ha hecho de la ‚Äúcultura‚ÄĚ otro bot√≠n de bur√≥cratas.

No hay ‚Äúpatrimonio cultural‚ÄĚ que valga si no sirve para construir la identidad, colectiva e individual, dial√©cticamente. Identidad que implica conciencia sobre los que nos identifica y, consecuentemente, lo que nos distingue, separa y contrapone hist√≥ricamente. Voluntaria o involuntariamente. Sin humanismos extraterrestres, sin hermandades abstractas‚Ķ con base en la historia, en la lucha de clases y en la urgencia de transformar el infierno destructor generado por el capitalismo. Lo que nos une verdaderamente es la larga lista de luchas para la emancipaci√≥n definitiva. Las luchas contra los que nos aliena, explota y mata‚Ķ esa es nuestra identidad y ning√ļn museo, galer√≠a o archivo, indiferente a estas luchas, ser√° capaz de servir por s√≠ mismo a la humanidad a menos que seamos capaces de transformarlos en herramientas emancipadoras. Y eso es, tambi√©n una asignatura pendiente para los trabajadores del cultura, del arte y de las ciencias‚Ķ de los trabajadores todos, pues.

Hay ventajas mercantiles en el saqueo de piezas culturales de todo el mundo, y de Iraq en particular. Muchos coleccionistas y dealers de arte luchan por un ‚Äúlibre mercado‚ÄĚ para su bot√≠n, sue√Īan con desaparecer toda restricci√≥n y prohibiciones para exportar ‚Äútesoros culturales‚ÄĚ. Quieren lavarle la cara a su cinismo, privatizador de la cultura, bajo prebendas o argucias jur√≠dicas y pol√≠ticas negociadas con las burocracias mercenarias de todo el orbe. El tr√°fico internacional de arte y cultura tiene designios variopintos e involucra a nombres de todo tipo, es decir, involucra los nombres de quienes tienen dinero suficiente para invertir en Arte o Cultura como medio para ‚Äúasegurar‚ÄĚ sus patrimonios o lavar dinero.

Desde luego esa lista de nombres es garant√≠a de corrupci√≥n e hipocres√≠a. Para defender sus propiedades esos nombres financian todo g√©nero de eufemismos y proteccionismos, para eso pagan gobiernos enteros con ej√©rcitos y polic√≠as dedicados a cuidar la sacrosanta propiedad privada de sus amos. Y s√≥lo eso. Suelen, esos nombres, financiar fundaciones de ‚Äúprotecci√≥n‚ÄĚ, ‚Äúmantenimiento‚ÄĚ, ‚Äúinvestigaci√≥n‚ÄĚ y ‚Äúdivulgaci√≥n‚ÄĚ que en apariencia son salvaguardas del patrimonio cultural de la humanidad, pero que en el fondo, suelen servir, no todas, para asegurar originalidad de las piezas, movilidad, integridad y fortaleza como inversi√≥n. En el caso de edificios, monumentos hist√≥ricos etc. suelen servir para acarrear hu√©spedes a los monopolios hoteleros y tur√≠sticos de todo el mundo. Es el capitalismo que no deja t√≠tere con cabeza.

Los ladrones no trabajan sin un plan. Ning√ļn millonario suelta un c√©ntimo por una obra sin ‚Äúgarant√≠as‚ÄĚ a menos que el riesgo valga la pena. La predilecci√≥n burguesa por ciertas ‚Äúcuriosidades orientales‚ÄĚ tiene precios estratosf√©ricos en un mercado que no pocas veces tiene por destino la mesita de noche de la se√Īora o el se√Īor que tiene en el banco lo suficiente y en el gobierno lo necesario. Y, por qu√© no, adem√°s de quedarse con el petr√≥leo de Iraq, quedarse con sus piezas de arte y cultura‚Ķ total se globaliza la cultura del hurto. Si abri√©ramos los libros del patr√≥n ver√≠amos inventarios estremecedores.

El saqueo cultural tambi√©n sirve para humillar a los pueblos y enorgullecer a los saqueadores que muestran sus trofeos como triunfos morales del coloniaje. El penacho de Moctezuma es una prueba de eso. ¬ŅPor qu√© sigue fuera de M√©xico? Todo saqueo cultural tiene por fin √ļltimo comerciar con la riqueza de otros y destruir sus fuentes de identidad particulares y, a la larga, las de todos. ¬ŅQu√© pas√≥ en la Biblioteca Nacional de Bagdad?: ‚Äúla destrucci√≥n de un mill√≥n de libros‚Ķ un edificio de tres pisos uniformes de 10.240 m2, con celos√≠as ar√°bigas en todo el medio, construido en 1977 y localizado en Rashid, paralelo al deteriorado y antiguo Ministerio de Defensa‚Ķ a la vista muebles destrozados por doquier y miles de papeles en el piso. El saqueo de la Biblioteca, seg√ļn me comentaron, estuvo precedido por algunos hechos desconcertantes. Primero fue el ataque a Bagdad con bombas Moab y misiles, que destruyeron m√°s de 200 edificios p√ļblicos, decenas de mercados y negocios. La operaci√≥n fue llamada ¬ęImpacto y pavor¬Ľ y se mantuvo durante los √ļltimos d√≠as de marzo. El 3 de abril se iniciaron los combates en el aeropuerto Saddam Hussein, a diez kil√≥metros del centro. El 7 ya hab√≠a tanques en las calles. Hacia el 8 de abril, las tropas estadounidenses ya ten√≠an control de ciertas zonas de Bagdad, una ciudad bastante extensa si se considera que ocupa casi 24 kil√≥metros y cuenta con m√°s de 730 barrios‚Ķ Los saqueos se repitieron una semana m√°s tarde y, sin mediar palabra, un grupo lleg√≥ en autobuses de color azul, sin sellos oficiales, el d√≠a 13, y alentado por la pasividad de los militares que circulaban unas calles m√°s all√°, roci√≥ con alg√ļn combustible los anaqueles y les prendi√≥ fuego. Es obvio que se hicieron tambi√©n piras con libros para encenderlos. Seg√ļn otra versi√≥n, se usaron f√≥sforos blancos, de procedencia militar, para el incendio, y hay evidencias que lo confirman. Pasadas unas horas, una columna de humo pod√≠a verse a m√°s de cuatro kil√≥metros y en ese incendio voraz desaparecieron las obras... En el mismo ataque fue destruido el Archivo Nacional de Irak, en la segunda planta de la Biblioteca‚Ķ Desaparecieron millones de documentos (algunos hablan de doce, otros de dos o tres), incluso algunos del per√≠odo otomano, como los registros y decretos‚Ķ Donald Rumsfeld, a manera de excusa ante estos hechos, coment√≥ que ¬ęla gente libre es libre de cometer fechor√≠as y eso no puede impedirse¬Ľ. En el Museo Arqueol√≥gico se saquearon tablillas con las primeras muestras de escritura. Ardieron m√°s de 700 manuscritos antiguos y 1.500 se dispersaron en la Biblioteca Awqaf, en el Ministerio de Asuntos Religiosos, cuyo edificio qued√≥ en ruinas. En la Casa de la Sabidur√≠a (Bayt al-Hikma), cientos de vol√ļmenes fueron exterminados por el fuego. En la Academia de Ciencias de Iraq (al-Majma‚Äô al-‚ÄėIlmi al-Iraki), el 60% de los textos se extingui√≥. La universidad fue v√≠ctima de bombardeos, incendios y robos. La Madrasa Mustansiriyya fue saqueada, aunque el porcentaje de p√©rdidas no supera el 4%. Y eso s√≥lo en Bagdad [6]‚ÄĚ.

Interrumpimos esta transmisión para presentar una información urgente:

El Pent√°gono oculta m√°s de mil documentos e im√°genes sobre torturas y asesinatos en Abu Ghraib El material in√©dito incluye 546 fotos de detenidos muertos bajo tortura: La denominada Comandancia de Investigaci√≥n Criminal del Ej√©rcito estadounidense (Army's Criminal Investigation Command, CID) dispone de 1.325 documentos, fotos y v√≠deos de las torturas y los asesinatos a los que fueron sometidos detenidos iraqu√≠es en la prisi√≥n de Abu Ghraib, en las cercan√≠as de Bagdad, por soldados estadounidenses y funcionarios de la CIA y otras agencias de informaci√≥n de EEUU y, quiz√°s, tambi√©n de Israel. Por las fechas registradas en las fotos digitales tomadas durante estas pr√°cticas, este material corresponde al periodo comprendido entre el 18 de octubre y el 30 de diciembre de 2003. Excepto las fotos difundidas en abril de 2004 por varios medios de comunicaci√≥n de EEUU (primero por el programa de la CBS 60 Minutes el 28 de abril y luego por la revista New Yorker) y recientemente por parte del programa Dateline de la televisi√≥n p√ļblica australiana SBS [1], la mayor√≠a de este material sobre torturas y asesinatos en Abu Ghraib a√ļn permanece in√©dito, incluidas las im√°genes relativas a las vejaciones a menores y mujeres [2]. La revista electr√≥nica Salon informaba el pasado 16 de febrero haber tenido acceso a todo este material retenido por el Pent√°gono a trav√©s de un militar destacado en el aquel per√≠odo en Abu Ghraib [3]. EL 'INFORME SEIGMUND' El material obtenido por Salon incluye un informe elaborado el 6 de junio de 2004 por el "agente especial" James E. Seigmund, quien distribuye las fotos e im√°genes en distintas categor√≠as, incluidas 660 de agresiones sexuales y 93 v√≠deos de "supuestos abusos contra detenidos". Este informe se√Īala adem√°s la existencia de "546 im√°genes de supuestos iraqu√≠es detenidos, muertos" previsiblemente bajo tortura en las 10 semanas que cubre el material en poder de la CID. Se desconoce a cu√°ntos iraqu√≠es muertos corresponden estas m√°s de 500 im√°genes, pero extrapolando el per√≠odo de tiempo indicado y que se trata de un √ļnico centro de detenci√≥n, el n√ļmero de iraqu√≠es muertos en cautividad durante la ocupaci√≥n puede ser de varios millares. Grupos estadounidenses de defensa de los Derechos Humanos vienen reclamando que todo este material sea dado a conocer p√ļblicamente, a fin de favorecer una investigaci√≥n en profundidad sobre lo ocurrido en Abu Ghraib y la implicaci√≥n de la cadena de mando militar y de las agencias de informaci√≥n federales [4]. El Pent√°gono justific√≥ inicialmente ante el Tribunal Supremo Federal mantener in√©dito el material a fin de proteger la intimidad de los detenidos iraqu√≠es de Abu Ghraib. Posteriormente, tras el fallo de un juez federal el pasado septiembre en el que instaba a la Administraci√≥n Bush a hacer p√ļblico el material, el argumento cambi√≥, aduciendo entonces el Departamento de Defensa que su publicaci√≥n podr√≠a poner en peligro la seguridad del pa√≠s y la de los militares y civiles estadounidenses implicados. Si bien se han abierto procesos contra soldados estadounidenses por su implicaci√≥n en las torturas de Abu Ghraib, ning√ļn mando militar o miembro del personal de la CIA o de otras agencias de seguridad implicadas en los interrogatorios (denominadas en los informes del centro de detenci√≥n como "Otra Agencia Gubernamental") ha sido a√ļn procesado. Seg√ļn el Comit√© Internacional de la Cruz Roja, entre el 75 y el 90% de los detenidos iraqu√≠es por las fuerzas de ocupaci√≥n son excarcelados sin haber sido presentado o probado cargo alguno contra ellos [5]. Notas: 1. Algunas de estas fotos pueden verse en: http://www.uruknet.info y en el v√≠deo con este enlace 2. Lila Rajiva en: http://www.dissidentvoice.org 3. L√©ase http://www.salon.com. Algunas nuevas fotos est√°n incluidas en este enlace 4. En concreto, la American Civil Liberties Union 5. http://www.rinf.com IraqSolidaridad: http://www.iraqsolidaridad.org Carlos Varea, IraqSolidaridad.

Trece ecuaciones de la guerra que dejan huellas sobre la Cultura

Reina en nuestro tiempo la compulsión burguesa por la guerra, la inestabilidad general económica, política y militar. Es cándido refugiarse en discursos pacifistas por la paz de tipo neo-cristiano. Ya no hay mejillas para poner. Para frenar las guerras engendradas por el capitalismo sólo contamos con la acción de las masas y con una lucha revolucionaria, mundial y permanente contra el imperialismo y el capitalismo, pero no basta con eso porque es necesaria, además, la construcción de un mundo distinto.

Hoy tenemos que reina:

1. La usura, la avidez, el atropello como norma ética. Más que nunca. A punta de misiles y de balas se pone toda riqueza a los pies del imperio.

2. El cinismo desvergonzado: no importa la mentira sobre las ‚Äúarmas de destrucci√≥n masiva‚ÄĚ. No importa que la mentira contenga el asesinato y la devastaci√≥n. Importa que el Imperio gane.

3. La injusticia como evangelio. Jueces, leguleyos, abogados… arrodillados ante la injusticia del imperio. La dignidad de los jurisconsultos convertida en ridículo mundial.

4. La moral del cementerio. Si no eres dócil, tu lugar es una tumba.

5. La humillación del mundo entero. De nada sirven los gobiernos, los tratados ni las voces opositoras, el capitalismo quiere estar por encima de todo.

6. La obscenidad armamentista. La razón de las armas. No importa el hambre, no importa la enfermedad, no importa la falta de vivienda, educación… importan los misiles, los tanques, los pertrechos (gran negocio) para la aniquilación de lo que se oponga al saqueo.

7. El terrorismo como empresa del Imperio. Acusar a todos de terroristas, de manera preventiva, y utilizar cualquier método de exterminio. Rentable.

8. La impunidad como la estética del Imperio. Gozar sin límites el placer criminal del genocidio, crear mitos nuevos, películas, cómic, play station…

9. El saqueo como epistemología del poder. Sépase, a sangre y fuego, que toda fuente petrolera (y de cualquier riqueza) será blanco de los buitres y será expropiada para escarmiento y lección universal.

10. El imperio como religión. El Patrón es un nuevo Dios con su santísima trinidad: ejército, bancos y empresas. Le sigue la corte celestial de burócratas, clérigos, intelectuales mansos, líderes sindicales lebreles… bajo el manto del imperio la explotación es dogma.

11. La memoria hist√≥rica como estorbo. Esos pueblos que poseen historias milenarias huelen a ‚Äúviejo‚ÄĚ y a estorbo. El imperio abre paso a los muchachos nuevos, uniformados de tiempo nuevo, que vienen en defensa del capitalismo sacrosanto y ba√Īados con perfume neoliberal con tufo de cad√°ver.

12. La fragilidad de todo lo que no sea el Imperio. Nada ser√° duradero, nada ser√° firme, nada ser√° completo, todo es digno de desconfianza, pas√≥ de moda sentirse seguro, todo es indefinido, ambiguo, a medias tintas‚Ķ no se puede confiar en nada, en nadie. Todo depende de c√≥mo lo pienses, la realidad no existe, los hechos enga√Īan, s√≥lo son buenos y lindos los que tienen el poder, financiero y militar.

13. Todo se cura con dosis generosas de mass media. Sólo será palabra santa la que salga de los medios. Sólo será palabra creíble la que pronuncie un prelado de las pantallas y los micrófonos. Sólo será verdad la que se indique bajo las normativas de la farándula con cámaras de TV, radios, periódicos… y la verdad, aun ensangrentada, será propiedad privada, mercancía de los monopolios mass media, y sólo accederemos a esa verdad, la de ellos, si pagamos, gozamos y aplaudimos.

Eso es lo que nos espera a todos si nos agarran desprevenidos los designios Imperiales del capitalismo. Basta con que nuestro trabajo, o la naturaleza, nos dote con alguna riqueza que ellos necesiten o apetezcan. No es un simplismo. No hay problema mayor, a estas horas, para la humanidad que el Imperialismo y su cultura de la guerra. Especialmente la guerra ideol√≥gica encargada a los monopolios mass media, con propaganda laudatoria, por fortuna cada d√≠a menos obedecida, de las guerras coloniales, en la tierra y en la cabeza. En EEUU cada d√≠a son m√°s las muestras de oposici√≥n a esta guerra. En Gran Breta√Īa el apoyo al genocidio decrece. Europa poco a poco cobija hostilidad clara que podr√≠a pasar a alimentar un movimiento serio contra la guerra. La guerra s√≥lo conviene a los imperialistas interesados por el petr√≥leo desde la Casa Blanca y los emporios multinacionales. Que son lo mismo.

En la guerra por colonizar la conciencia de las masas el poder imperial de Bush, Blair y compinches, impulsa una cultura militarista imperial [7], basada en la dominaci√≥n violenta de los bienes ajenos y de las conciencias del pr√≥jimo. La t√°ctica de ‚Äúguerras preventivas‚ÄĚ y la apolog√≠a del crimen pol√≠tico, intervencionista, sirve para intimidar a quien se oponga al saqueo orquestado por el Imperio Global. Hay intelectuales burgueses comprometidos con las guerras imperiales de conquista y est√° a la vista la tarea que han cumplido muchos, arque√≥logos, antrop√≥logos, historiadores del arte, de la cultura‚Ķ al servicio del saqueo y valoraci√≥n del tr√°fico de patrimonio cultural en manos de las mafias de coleccionistas. Por ejemplo en Irak. Hasta con su silencio muchos intelectuales amaestrados son c√≥mplices del crimen. No son pocas las Universidades plagadas por esta Pl√©yade de genuflexos. ‚Äúa ninguna clase dominante le gusta ser recordada por sus actividades criminales, m√°s bien desea que la posteridad la juzgue por lo que piensa sobre s√≠ misma. Por esa raz√≥n, elabora toda una mitolog√≠a sobre su sentido innato del honor y la justicia‚Ķ [8]‚ÄĚ

A la no poco vergonzosa conducta de la ONU ante el desprecio de Bush, y c√≥mplices, por las decisiones del Consejo de Seguridad, hay que agregar la actitud pat√©tica y sospechosa de la UNESCO: ‚ÄúAhora s√≥lo somos testigos lejanos de lo que sucede‚ÄĚ, dijo en una entrevista a Tierram√©rica, poco antes de la ca√≠da del r√©gimen iraqu√≠, Mounir Bouchenaki vice-director de cultura de UNESCO, y complet√≥: ‚ÄúEsperamos que haya sensibilidad de parte de los militares‚ÄĚ [9]. Y sigui√≥ cobrando su sueldo.

La ONU estima que la invasi√≥n, yanqui-inglesa y compa√Ī√≠a, producir√° diez millones de personas entre muertas y heridas. Es un genocidio que los medios de comunicaci√≥n burgueses y sus intelectuales especialistas utilizan para desmoralizar al mundo que se opone al saqueo. Cumplen con trivializar todo para abrir espacio a una cultura del genocidio y la impunidad. Es que tienen en mente a otros pa√≠ses‚Ķ ¬Ņseguir√° Ir√°n en la lista [10]?

Parte del impacto Cultural de la invasi√≥n a Iraq radica, tambi√©n, en haber legitimado la presencia y proliferaci√≥n de intelectuales serviles al saqueo, el genocidio y la impunidad. Muchos de esos intelectuales, formadores de opini√≥n p√ļblica, especialistas en lavados de cerebro, prevaricadores del mercado globalizado‚Ķ vinculados con partidos electoreros festejan la pol√≠tica camale√≥nica y esquizofrenia que, por un lado, ama la cultura y, por otro, justifica las invasiones. Cobran con puestos p√ļblicos, becas, fama y glamour ilustrado. Y uno debe combatirlos desde un lugar hist√≥rico y de clase que no puede ser otro que el lugar de las luchas obreras y campesinas m√°s avanzadas, las que hacen frente a estos intelectuales y a la clase que los patrocina. Al lado de esas luchas obreras antiimperialistas, anticapitalistas, no como sus l√≠deres, no como sus Mes√≠as, no como sus inspiradores‚Ķ si como trabajadores al lado de trabajadores.

Es que se trata de luchar contra el impacto cultural producido por la invasión a Iraq porque es el mismo impacto que se deja sentir en el mundo entero. El impacto del imperialismo. Y esta lucha requiere también de trabajadores de la cultura, del arte, de las ciencias capaces de formar parte de cuanto movimiento de masas globales y locales construye el derrocamiento definitivo del capitalismo hacia el socialismo. Fuerza de trabajadores de la ciencia, el arte y la cultura vinculados con los movimientos de masas, con organizaciones obreras y campesinas, con posiciones objetivas y prácticas embarcadas en un proyecto emancipador, desalienante, permanente de los explotados y hacia el pensamiento crítico con independencia política.

Tambi√©n es necesaria la cr√≠tica de la cultura y la necesidad de devolverle su derecho al desarrollo dial√©ctico suspendido desde que se suspendi√≥ el desarrollo de las fuerzas productivas y sometida a la misma din√°mica destructora que devasta las propias fuerzas productivas. Uno no puede desear en Iraq ni en USA, ni en Londres ni en Chiapas, las culturas opresivas y esclavizantes contra las mujeres, los ni√Īos, los ancianos y en general los trabajadores todos, se dediquen a los que se dediquen. Uno no puede sostener defensa alguna sobre conductas at√°vicas humillantes, violentas, discriminadoras por m√°s lindas tradiciones que representen sus bailes, canciones y festividades. Uno no puede suscribir ning√ļn acto de exterminio, esclavitud o ninguneo por m√°s seductor que sea para el inter√©s ex√≥tico de los turistas. La cultura no es una instituci√≥n social intocable, por el contrario, su sobrevivencia requiere de la cr√≠tica y del desarrollo y es tarea inexcusable luchar contra todo lo que frene tal cr√≠tica y desarrollo bajo cualquier pretexto m√≠stico, folcl√≥rico o ret√≥rico.

Ahora mismo Iraq es un galimat√≠as m√°s complejo desde la invasi√≥n de la mafia de los Mes√≠as sedientos de petr√≥leo: ‚Äúhan dise√Īado planes detallados de c√≥mo funcionar√° una administraci√≥n colonial gobernada por EEUU, c√≥mo el gobernador imperial reconstruir√° la infraestructura destruida, comenzado, por supuesto, con los campos petrol√≠feros. Pero el objetivo del imperialismo estadounidense no es sembrar el suelo de Iraq con sal y volverlo yermo para siempre, todo lo contrario, quieren que el desierto florezca y el petr√≥leo fluya, para mayor gloria de Dios, los beneficios de los empresarios petroleros estadounidenses y los ingresos del tesoro estadounidense‚ÄĚ [11]

A las ya complicadas ‚Äúherencias‚ÄĚ de una cultura trabada por los m√°s demenciales hechos de explotaci√≥n de conciencias, esp√≠ritus y cuerpos‚Ķ hay que agregar el fardo infeliz de los soldados ‚Äúde ocupaci√≥n‚ÄĚ criminales adiestrados para asesinar y torturar con impunidad y entretenimiento. Dan fe de eso las fotos y videos de soldaditos yanquis e ingleses que gozan a rabiar la humillaci√≥n, el dolor, la muerte, de otros. El terrorismo oficial como cultura y la violencia sin tregua como tradici√≥n sobre un pa√≠s cuya econom√≠a est√° en ruinas y las exportaciones de petr√≥leo virtualmente paralizadas. Iraq resiste aun bajo la desesperanza de propios y extra√Īos.

Resiste dentro y fuera: ‚ÄúDos maquinistas de tren en Motherwell (Escocia) se negaron a conducir un tren que llevaba munici√≥n que iba destinada a las fuerzas brit√°nicas desplegadas en el Golfo. Esta postura militante y valiente recuerda a las acciones de los estibadores en los a√Īos 70, que se negaron a cargar los barcos llenos de armas que iban destinados a Chile despu√©s del asesinato de Salvador Allende. En 1920 los estibadores tambi√©n se negaron a cargar el Jolly George, un barco que llevaba armas a los anti-bolcheviques despu√©s de la revoluci√≥n rusa [12]‚ÄĚ Y es que hay esperanza de un futuro mejor para ellos, acaso m√°s confiable y cierto si logr√°semos imponer una cultura de la solidaridad mundial con base en todo eso que nos hace coincidir desde siempre cuando se trata de luchas contra los opresores, los explotadores y los asesinos. Una cultura solidaria sin excusa, con debate, sin ventajas, con programa. Contra el capitalismo contra el imperialismo m√°s lo que se acumule esta semana. La verdadera tarea es construir desde abajo un movimiento poderoso contra la guerra. No se puede perder ni para esto.

Todo esto lo ha causado el Imperialismo con su monstruosidad y sus gangsters. Hay una hemorragia mundial de valores y la impunidad de los cr√≠menes precipita a la humanidad hacia la degeneraci√≥n de sus fuerzas verdaderamente transformadoras. Es imprescindible denunciar esto e intervenir en la construcci√≥n de m√©todos y acciones que reparen el sentido de dignidad y justicia sociales para que el ejemplo de los criminales no cunda como modelo de las generaciones actuales y pr√≥ximas. Es una tarea revolucionaria urgente. No podemos abandonarnos a la complacencia ni a la indiferencia porque alimentaremos el caos, seremos c√≥mplices de la barbarie, la √ļnica postura es exigir la retirada inmediata de las tropas extranjeras y exigir contra los invasores una sanci√≥n jur√≠dica y √©tica, sustentada no por una burocracia sino por los trabajadores del mundo unidos.

Con la colaboraci√≥n de los trabajadores de la cultura del arte y de las ciencias, bajo una posici√≥n solidaria y no de luminaria, la humanidad conseguir√° que‚Ķ ‚ÄúEl atraso de la conciencia se superar√° con la marcha de los acontecimientos, estos acontecimientos tormentosos sacudir√°n la psicolog√≠a de las masas y provocar√°n cambios bruscos y repentinos. Las viejas ideas y prejuicios desaparecer√°n. Se preparar√° el camino para un mundo nuevo, para una nueva forma de pensamiento y acci√≥n m√°s adecuada para verdaderos seres humanos‚ÄĚ. Bajo las condiciones actuales tenemos a la vista un trabajo que nos permite unir luchas. Las de todo socialista, trabajador o activista, con conciencia de clase, que quiera terminar con este desastre para crear entre todos un mundo mejor, con m√©todos, t√°cticas y pol√≠ticas correctas: por ejemplo, la t√°ctica del movimiento obrero, la pol√≠tica del socialismo y el internacionalismo, la lucha contra el imperialismo mundial con la perspectiva de la transformaci√≥n socialista de la sociedad pero no s√≥lo en un pa√≠s, mejor en el mundo entero. ¬ŅSe ve dif√≠cil? S√≠, no imposible. Dif√≠cil no es lo mismo que imposible. Convertir√≠amos la miseria actual y la barbarie en todo lo contrario, en una riqueza que crece para siempre. Mientras, recuperamos el patrimonio cultural de la humanidad y, esta vez, lo ponemos a servir como herramienta para recuperar el desarrollo total que nos pertenecer√° para pertenecernos a nosotros mismos. Manos fuera de Irak. Permanentemente. No esta mal.

NOTAS

[1] ‚ÄúEmpecemos recordando que Cultura signific√≥ originalmente campo arado y cultivado, en oposici√≥n a la floresta o al suelo virgen. La Cultura se opon√≠a a la Naturaleza, es decir, lo que el hombre hab√≠a conseguido con sus esfuerzos se contrastaba con lo que hab√≠a recibido de la Naturaleza. Esta ant√≠tesis fundamental conserva su valor hoy d√≠a. Cultura es todo lo que ha sido creado, construido, aprendido, conquistado por el hombre en el curso de su Historia, a diferencia de lo que ha recibido de la Naturaleza, incluyendo la propia historia natural del hombre como especie animal‚Ķ Pero desde el momento en que el hombre se separ√≥ del reino animal -y esto sucedi√≥ cuando fue capaz de utilizar los primeros instrumentos de piedra y madera y con ellos arm√≥ los √≥rganos de su cuerpo-, comenz√≥ a crear y acumular Cultura, esto es, todo tipo de conocimientos y habilidades para luchar con la Naturaleza y subyugarla. Cuando hablamos de la Cultura acumulada por las generaciones pasadas pensamos fundamentalmente en sus logros materiales, en la forma de los instrumentos, en la maquinaria, en los edificios, en los monumentos... ¬ŅEs esto Cultura? Desde luego son las formas materiales en las que se ha ido depositando la Cultura -Cultura material-. Ella es la que crea, sobre las bases proporcionadas por la Naturaleza, el marco fundamental de nuestras vidas, nuestra vida cotidiana, nuestro trabajo creativo. Pero la parte m√°s preciosa de la Cultura es la que se deposita en la propia conciencia humana, los m√©todos, costumbres, habilidades adquiridas y desarrolladas a partir de la Cultura material preexistente y que, a la vez que son resultado suyo, la enriquecen. Por tanto, consideraremos como firmemente demostrado que la Cultura es un producto de la lucha del hombre por la supervivencia, por la mejora de sus condiciones de vida, por el aumento de poder. Pero de estas bases tambi√©n han surgido las clases. A trav√©s de su proceso de adaptaci√≥n a la Naturaleza, en conflicto con las fuerzas exteriores hostiles, la sociedad humana se ha conformado como una compleja organizaci√≥n clasista. La estructura de clase de la sociedad ha determinado en alto grado el contenido y la forma de la historia humana, es decir, las relaciones materiales y sus reflejos ideol√≥gicos. Esto significa que la Cultura hist√≥rica ha pose√≠do un car√°cter de clase‚ÄĚ. Le√≥n Trotsky: Cultura y socialismo. http://peru.elmilitante.org/index.asp?id=muestra_cat&cat=15

[2] http://www.worldometers.info/

[3] Alan Woods.

[4] Por Alberto Gil Diario de Noticias, 26/12/04 Reproducido por Rebelión http://www.socialismo-o-barbarie.org/irak_resiste/050109_d_entrevistaaimanahmadjamas.htm

[5] Patrick Martin, 28 Abril 2003 http://www.wsws.org/es/articles/2003/apr2003/spn2-a26_prn.shtml

[6] Fernando B√°ez: Atentado Cultural en Irak; El Enigma de los libros destruidos en Irak. http://www.revistanumero.com/39irak.htm

[7] ‚ÄúEEUU ha emergido como la √ļnica superpotencia mundial. Cuenta con el 37 por ciento del total de gasto mundial en armas y el 40 por ciento de la producci√≥n mundial de armas. Ninguna otra potencia se acerca remotamente a esto. Los imperialistas estadounidenses se han abrogado el papel de polic√≠a del capitalismo mundial. Han decidido romper todos los viejos acuerdos que conformaban las bases de la ‚Äúley internacional‚ÄĚ. Su consigna es ‚Äúlo correcto es la fuerza‚ÄĚ. Y no tolerar√°n que ning√ļn r√©gimen no acepte gustosamente su dominio. Ese fue el significado de la guerra en Kosovo y tambi√©n de la guerra en Afganist√°n‚ÄĚ. Alan Woods http://www.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=561

[8] A. Woods. http://www.opinionpress.com/articles-2732.html

[9] http://www.tierramerica.net/2003/0421/acentos2.shtml

[10] Un ataque militar de Estados Unidos a las plantas nucleares y bases militares iran√≠es provocar√° al menos 10 mil muertos civiles, y ser√° el inicio de la peor guerra de las √ļltimas d√©cadas en Medio Oriente, expone Proceso en el reportaje que publica‚Ķ19 de febrero. M√°s a√ļn, involucrar√≠a a varios pa√≠ses y terminar√≠a por incrementar la inestabilidad y la violencia en el Golfo P√©rsico, con efectos contraproducentes para los pa√≠ses de Occidente: se disparar√≠an los precios petroleros y se propagar√≠an nuevos grupos terroristas. Un informe del Oxford Research Group (ORG) -respetado grupo de investigaci√≥n independiente- hace tal advertencia en el contexto de las crecientes tensiones diplom√°ticas entre los gobiernos de Ir√°n, por una parte, y los de Estados Unidos, Israel y la Uni√≥n Europea, por la otra, a causa del programa nuclear iran√≠ y la velada amenaza de Washington de recurrir a acciones b√©licas‚Ķ http://www.proceso.com.mx/noticia.html?nid=37708&cat=0

[11] Alan Woods. http://www.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=561

[12] http://www.elmilitante.org/index.asp?id=muestra_cat&cat=1&pag=91

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