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Iraq: Armas para la destrucción masiva de la Cultura PDF Imprimir E-mail
Martes, 21 de Marzo de 2006 01:00
Esto es un horror. De por sí el hecho de invadir un país, saltándose toda legalidad y debate, proviene de una “Cultura” del atropello que prohíja degradación, desplazamiento, superpoción e imposición de valores inaceptables contra personas que ni pid El primer ataque contra Bagdad, tuvo lugar el jueves 20 de marzo de 2003

Esto es un horror. De por sí el hecho de invadir un país, saltándose toda legalidad y debate, proviene de una “Cultura” del atropello que prohíja degradación, desplazamiento, superpoción e imposición de valores inaceptables contra personas que ni piden ni quieren para sí eso que para el invasor vale tanto. Es una enfermedad que se propaga mundialmente. Nadie está a salvo. De por sí, esos invasores, aliados para adueñarse de las riquezas de Iraq, son artífices de una cultura [1] de la destrucción histórica que tiene tradiciones absolutamente odiosas. Casi no hay generación yanqui o inglesa que no tenga en sus ancestros uno o varios ex combatientes, vivos o muertos en acción. De por sí el imperialismo, con cualquier pasaporte, es una máquina de destrucción que produce terror, desolación, miseria, muerte, depresión y barbarie. Cultura alienante especializada en esconder, a la vista de todos, los muertos que produce. ¿Lindos valores no? 102. 800 millones de dólares en gastos militares [2]. (Quinientos mil millones por año… seis mil millones por mes aprox.) “Y un bravucón siempre busca una víctima más pequeña y débil [3]”. Y el pueblo bajo el fuego del saqueo.

“250.000 iraquíes han sido asesinados con total impunidad y ante la indiferencia del mundo [4]” y eso no es todo; además, las bestias aliadas sostienen una guerra permanente contra la Cultura y la historia expresada, desde el principio, en el saqueo de los museos y la Biblioteca Nacional de Iraq. Se trata de un crimen histórico del cual Bush, Blair, y su recua, son responsables inequívocos. Uno no ha de llorar la pérdida de los logros culturales por la pérdida misma, uno lamenta la perdida también por los modos de la pérdida. Toda destrucción del patrimonio cultural, si no es obra de una calamidad impredecible e incontrolable, es obra de la imbecilidad y la degradación más imperdonable. Y es que el desarrollo humano será sólo recuperable en la medida que sepamos impulsarnos críticamente desde nuestros mejores logros. Borrar eso es como romper una brújula, es como querer cancelarnos la posibilidad de encontrar una ruta de salida a esta época capitalista de miseria y muerte desatadas. Por eso es preciso luchar en el terreno cultural.

Han destruido piezas irreemplazables con bombas y cohetes teledirigidos, se pasaron por el ano la Convención de La Haya de 1954, protectora del patrimonio artístico y cultural en episodios de beligerancia. A mansalva han roto, robado, desaparecido y repartido un botín con objetos del Museo Nacional de Antigüedades en Bagdad, almacén de materiales de civilizaciones como la Mesopotamia, incluyendo a Sumeria, Akadia, Babilonia, Asiria y Caldea… objetos de Persia, Antigua Grecia, el Imperio Romano y varias dinastías Árabes, tenía las tablillas del Código de Hammurabi, acaso el primer sistema de leyes y testimonios de escritura cuneiforme, con poemas épicos, tratados matemáticos y recuentos históricos. La pérdida duele y duele el modo. Cuidado, no son pocos los que lamentan más la pérdida de “joyas” culturales que el asesinato de personas. Lágrimas de cocodrilo que ruegan por la conservación del botín incluso a precio de genocidio. No confundirse. Junto a los ríos de sangre, junto a la pérdida de vidas, el Viejo Jarrón Uruk de Alabastro, de 5.000 años de antigüedad, es la más temprana representación conocida de un ritual religioso. El rostro de piedra de una mujer, modelado 5.500 años atrás, es de los más antiguos ejemplares sobrevivientes de escultura representativa. El más viejo vaciado de cobre del mundo era el busto de un rey Akadio, de 2.300 A. C. “el incendio alrededor de la Biblioteca Nacional, la que contiene decenas de miles de viejos manuscritos y libros y periódicos desde el Imperio Otomano hasta el presente. Las salas de lectura de la Biblioteca y los estantes fueron reducidos a ruinas humeantes. [5]” “Les dijimos que el saqueo era el más grande peligro, y yo siento que ellos comprendieron que el Museo Nacional era el más importante sitio arqueológico en todo el país. Y lo mismo de otros sitios.”

Es preciso eludir toda defensa a ultranza, abstracta e institucionalista, de los museos, las bibliotecas o los conservatorios culturales, provengan del signo que provenga. De suyo cada cual merece un abordaje crítico capaz de poner en evidencia a qué intereses se sirve en momentos diferentes. Un desarrollo crítico que no omita el manejo de los presupuestos, el paradero del patrimonio, los estereotipos ideológicos y demagógicos a que se someten las piezas de las colecciones. Crítica a las moralejas conservadoras que fetichiza a mansalva las galerías con aburrimiento museístico y contra toda la palabrería nacionalista, populista, discriminadora, racista que suele desprenderse de la saliva de especialistas dedicados a mentir con base en los “hechos de la historia”. Un bodrio fenomenal que ha hecho de la “cultura” otro botín de burócratas.

No hay “patrimonio cultural” que valga si no sirve para construir la identidad, colectiva e individual, dialécticamente. Identidad que implica conciencia sobre los que nos identifica y, consecuentemente, lo que nos distingue, separa y contrapone históricamente. Voluntaria o involuntariamente. Sin humanismos extraterrestres, sin hermandades abstractas… con base en la historia, en la lucha de clases y en la urgencia de transformar el infierno destructor generado por el capitalismo. Lo que nos une verdaderamente es la larga lista de luchas para la emancipación definitiva. Las luchas contra los que nos aliena, explota y mata… esa es nuestra identidad y ningún museo, galería o archivo, indiferente a estas luchas, será capaz de servir por sí mismo a la humanidad a menos que seamos capaces de transformarlos en herramientas emancipadoras. Y eso es, también una asignatura pendiente para los trabajadores del cultura, del arte y de las ciencias… de los trabajadores todos, pues.

Hay ventajas mercantiles en el saqueo de piezas culturales de todo el mundo, y de Iraq en particular. Muchos coleccionistas y dealers de arte luchan por un “libre mercado” para su botín, sueñan con desaparecer toda restricción y prohibiciones para exportar “tesoros culturales”. Quieren lavarle la cara a su cinismo, privatizador de la cultura, bajo prebendas o argucias jurídicas y políticas negociadas con las burocracias mercenarias de todo el orbe. El tráfico internacional de arte y cultura tiene designios variopintos e involucra a nombres de todo tipo, es decir, involucra los nombres de quienes tienen dinero suficiente para invertir en Arte o Cultura como medio para “asegurar” sus patrimonios o lavar dinero.

Desde luego esa lista de nombres es garantía de corrupción e hipocresía. Para defender sus propiedades esos nombres financian todo género de eufemismos y proteccionismos, para eso pagan gobiernos enteros con ejércitos y policías dedicados a cuidar la sacrosanta propiedad privada de sus amos. Y sólo eso. Suelen, esos nombres, financiar fundaciones de “protección”, “mantenimiento”, “investigación” y “divulgación” que en apariencia son salvaguardas del patrimonio cultural de la humanidad, pero que en el fondo, suelen servir, no todas, para asegurar originalidad de las piezas, movilidad, integridad y fortaleza como inversión. En el caso de edificios, monumentos históricos etc. suelen servir para acarrear huéspedes a los monopolios hoteleros y turísticos de todo el mundo. Es el capitalismo que no deja títere con cabeza.

Los ladrones no trabajan sin un plan. Ningún millonario suelta un céntimo por una obra sin “garantías” a menos que el riesgo valga la pena. La predilección burguesa por ciertas “curiosidades orientales” tiene precios estratosféricos en un mercado que no pocas veces tiene por destino la mesita de noche de la señora o el señor que tiene en el banco lo suficiente y en el gobierno lo necesario. Y, por qué no, además de quedarse con el petróleo de Iraq, quedarse con sus piezas de arte y cultura… total se globaliza la cultura del hurto. Si abriéramos los libros del patrón veríamos inventarios estremecedores.

El saqueo cultural también sirve para humillar a los pueblos y enorgullecer a los saqueadores que muestran sus trofeos como triunfos morales del coloniaje. El penacho de Moctezuma es una prueba de eso. ¿Por qué sigue fuera de México? Todo saqueo cultural tiene por fin último comerciar con la riqueza de otros y destruir sus fuentes de identidad particulares y, a la larga, las de todos. ¿Qué pasó en la Biblioteca Nacional de Bagdad?: “la destrucción de un millón de libros… un edificio de tres pisos uniformes de 10.240 m2, con celosías arábigas en todo el medio, construido en 1977 y localizado en Rashid, paralelo al deteriorado y antiguo Ministerio de Defensa… a la vista muebles destrozados por doquier y miles de papeles en el piso. El saqueo de la Biblioteca, según me comentaron, estuvo precedido por algunos hechos desconcertantes. Primero fue el ataque a Bagdad con bombas Moab y misiles, que destruyeron más de 200 edificios públicos, decenas de mercados y negocios. La operación fue llamada «Impacto y pavor» y se mantuvo durante los últimos días de marzo. El 3 de abril se iniciaron los combates en el aeropuerto Saddam Hussein, a diez kilómetros del centro. El 7 ya había tanques en las calles. Hacia el 8 de abril, las tropas estadounidenses ya tenían control de ciertas zonas de Bagdad, una ciudad bastante extensa si se considera que ocupa casi 24 kilómetros y cuenta con más de 730 barrios… Los saqueos se repitieron una semana más tarde y, sin mediar palabra, un grupo llegó en autobuses de color azul, sin sellos oficiales, el día 13, y alentado por la pasividad de los militares que circulaban unas calles más allá, roció con algún combustible los anaqueles y les prendió fuego. Es obvio que se hicieron también piras con libros para encenderlos. Según otra versión, se usaron fósforos blancos, de procedencia militar, para el incendio, y hay evidencias que lo confirman. Pasadas unas horas, una columna de humo podía verse a más de cuatro kilómetros y en ese incendio voraz desaparecieron las obras... En el mismo ataque fue destruido el Archivo Nacional de Irak, en la segunda planta de la Biblioteca… Desaparecieron millones de documentos (algunos hablan de doce, otros de dos o tres), incluso algunos del período otomano, como los registros y decretos… Donald Rumsfeld, a manera de excusa ante estos hechos, comentó que «la gente libre es libre de cometer fechorías y eso no puede impedirse». En el Museo Arqueológico se saquearon tablillas con las primeras muestras de escritura. Ardieron más de 700 manuscritos antiguos y 1.500 se dispersaron en la Biblioteca Awqaf, en el Ministerio de Asuntos Religiosos, cuyo edificio quedó en ruinas. En la Casa de la Sabiduría (Bayt al-Hikma), cientos de volúmenes fueron exterminados por el fuego. En la Academia de Ciencias de Iraq (al-Majma’ al-‘Ilmi al-Iraki), el 60% de los textos se extinguió. La universidad fue víctima de bombardeos, incendios y robos. La Madrasa Mustansiriyya fue saqueada, aunque el porcentaje de pérdidas no supera el 4%. Y eso sólo en Bagdad [6]”.

Interrumpimos esta transmisión para presentar una información urgente:

El Pentágono oculta más de mil documentos e imágenes sobre torturas y asesinatos en Abu Ghraib El material inédito incluye 546 fotos de detenidos muertos bajo tortura: La denominada Comandancia de Investigación Criminal del Ejército estadounidense (Army's Criminal Investigation Command, CID) dispone de 1.325 documentos, fotos y vídeos de las torturas y los asesinatos a los que fueron sometidos detenidos iraquíes en la prisión de Abu Ghraib, en las cercanías de Bagdad, por soldados estadounidenses y funcionarios de la CIA y otras agencias de información de EEUU y, quizás, también de Israel. Por las fechas registradas en las fotos digitales tomadas durante estas prácticas, este material corresponde al periodo comprendido entre el 18 de octubre y el 30 de diciembre de 2003. Excepto las fotos difundidas en abril de 2004 por varios medios de comunicación de EEUU (primero por el programa de la CBS 60 Minutes el 28 de abril y luego por la revista New Yorker) y recientemente por parte del programa Dateline de la televisión pública australiana SBS [1], la mayoría de este material sobre torturas y asesinatos en Abu Ghraib aún permanece inédito, incluidas las imágenes relativas a las vejaciones a menores y mujeres [2]. La revista electrónica Salon informaba el pasado 16 de febrero haber tenido acceso a todo este material retenido por el Pentágono a través de un militar destacado en el aquel período en Abu Ghraib [3]. EL 'INFORME SEIGMUND' El material obtenido por Salon incluye un informe elaborado el 6 de junio de 2004 por el "agente especial" James E. Seigmund, quien distribuye las fotos e imágenes en distintas categorías, incluidas 660 de agresiones sexuales y 93 vídeos de "supuestos abusos contra detenidos". Este informe señala además la existencia de "546 imágenes de supuestos iraquíes detenidos, muertos" previsiblemente bajo tortura en las 10 semanas que cubre el material en poder de la CID. Se desconoce a cuántos iraquíes muertos corresponden estas más de 500 imágenes, pero extrapolando el período de tiempo indicado y que se trata de un único centro de detención, el número de iraquíes muertos en cautividad durante la ocupación puede ser de varios millares. Grupos estadounidenses de defensa de los Derechos Humanos vienen reclamando que todo este material sea dado a conocer públicamente, a fin de favorecer una investigación en profundidad sobre lo ocurrido en Abu Ghraib y la implicación de la cadena de mando militar y de las agencias de información federales [4]. El Pentágono justificó inicialmente ante el Tribunal Supremo Federal mantener inédito el material a fin de proteger la intimidad de los detenidos iraquíes de Abu Ghraib. Posteriormente, tras el fallo de un juez federal el pasado septiembre en el que instaba a la Administración Bush a hacer público el material, el argumento cambió, aduciendo entonces el Departamento de Defensa que su publicación podría poner en peligro la seguridad del país y la de los militares y civiles estadounidenses implicados. Si bien se han abierto procesos contra soldados estadounidenses por su implicación en las torturas de Abu Ghraib, ningún mando militar o miembro del personal de la CIA o de otras agencias de seguridad implicadas en los interrogatorios (denominadas en los informes del centro de detención como "Otra Agencia Gubernamental") ha sido aún procesado. Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, entre el 75 y el 90% de los detenidos iraquíes por las fuerzas de ocupación son excarcelados sin haber sido presentado o probado cargo alguno contra ellos [5]. Notas: 1. Algunas de estas fotos pueden verse en: http://www.uruknet.info y en el vídeo con este enlace 2. Lila Rajiva en: http://www.dissidentvoice.org 3. Léase http://www.salon.com. Algunas nuevas fotos están incluidas en este enlace 4. En concreto, la American Civil Liberties Union 5. http://www.rinf.com IraqSolidaridad: http://www.iraqsolidaridad.org Carlos Varea, IraqSolidaridad.

Trece ecuaciones de la guerra que dejan huellas sobre la Cultura

Reina en nuestro tiempo la compulsión burguesa por la guerra, la inestabilidad general económica, política y militar. Es cándido refugiarse en discursos pacifistas por la paz de tipo neo-cristiano. Ya no hay mejillas para poner. Para frenar las guerras engendradas por el capitalismo sólo contamos con la acción de las masas y con una lucha revolucionaria, mundial y permanente contra el imperialismo y el capitalismo, pero no basta con eso porque es necesaria, además, la construcción de un mundo distinto.

Hoy tenemos que reina:

1. La usura, la avidez, el atropello como norma ética. Más que nunca. A punta de misiles y de balas se pone toda riqueza a los pies del imperio.

2. El cinismo desvergonzado: no importa la mentira sobre las “armas de destrucción masiva”. No importa que la mentira contenga el asesinato y la devastación. Importa que el Imperio gane.

3. La injusticia como evangelio. Jueces, leguleyos, abogados… arrodillados ante la injusticia del imperio. La dignidad de los jurisconsultos convertida en ridículo mundial.

4. La moral del cementerio. Si no eres dócil, tu lugar es una tumba.

5. La humillación del mundo entero. De nada sirven los gobiernos, los tratados ni las voces opositoras, el capitalismo quiere estar por encima de todo.

6. La obscenidad armamentista. La razón de las armas. No importa el hambre, no importa la enfermedad, no importa la falta de vivienda, educación… importan los misiles, los tanques, los pertrechos (gran negocio) para la aniquilación de lo que se oponga al saqueo.

7. El terrorismo como empresa del Imperio. Acusar a todos de terroristas, de manera preventiva, y utilizar cualquier método de exterminio. Rentable.

8. La impunidad como la estética del Imperio. Gozar sin límites el placer criminal del genocidio, crear mitos nuevos, películas, cómic, play station…

9. El saqueo como epistemología del poder. Sépase, a sangre y fuego, que toda fuente petrolera (y de cualquier riqueza) será blanco de los buitres y será expropiada para escarmiento y lección universal.

10. El imperio como religión. El Patrón es un nuevo Dios con su santísima trinidad: ejército, bancos y empresas. Le sigue la corte celestial de burócratas, clérigos, intelectuales mansos, líderes sindicales lebreles… bajo el manto del imperio la explotación es dogma.

11. La memoria histórica como estorbo. Esos pueblos que poseen historias milenarias huelen a “viejo” y a estorbo. El imperio abre paso a los muchachos nuevos, uniformados de tiempo nuevo, que vienen en defensa del capitalismo sacrosanto y bañados con perfume neoliberal con tufo de cadáver.

12. La fragilidad de todo lo que no sea el Imperio. Nada será duradero, nada será firme, nada será completo, todo es digno de desconfianza, pasó de moda sentirse seguro, todo es indefinido, ambiguo, a medias tintas… no se puede confiar en nada, en nadie. Todo depende de cómo lo pienses, la realidad no existe, los hechos engañan, sólo son buenos y lindos los que tienen el poder, financiero y militar.

13. Todo se cura con dosis generosas de mass media. Sólo será palabra santa la que salga de los medios. Sólo será palabra creíble la que pronuncie un prelado de las pantallas y los micrófonos. Sólo será verdad la que se indique bajo las normativas de la farándula con cámaras de TV, radios, periódicos… y la verdad, aun ensangrentada, será propiedad privada, mercancía de los monopolios mass media, y sólo accederemos a esa verdad, la de ellos, si pagamos, gozamos y aplaudimos.

Eso es lo que nos espera a todos si nos agarran desprevenidos los designios Imperiales del capitalismo. Basta con que nuestro trabajo, o la naturaleza, nos dote con alguna riqueza que ellos necesiten o apetezcan. No es un simplismo. No hay problema mayor, a estas horas, para la humanidad que el Imperialismo y su cultura de la guerra. Especialmente la guerra ideológica encargada a los monopolios mass media, con propaganda laudatoria, por fortuna cada día menos obedecida, de las guerras coloniales, en la tierra y en la cabeza. En EEUU cada día son más las muestras de oposición a esta guerra. En Gran Bretaña el apoyo al genocidio decrece. Europa poco a poco cobija hostilidad clara que podría pasar a alimentar un movimiento serio contra la guerra. La guerra sólo conviene a los imperialistas interesados por el petróleo desde la Casa Blanca y los emporios multinacionales. Que son lo mismo.

En la guerra por colonizar la conciencia de las masas el poder imperial de Bush, Blair y compinches, impulsa una cultura militarista imperial [7], basada en la dominación violenta de los bienes ajenos y de las conciencias del prójimo. La táctica de “guerras preventivas” y la apología del crimen político, intervencionista, sirve para intimidar a quien se oponga al saqueo orquestado por el Imperio Global. Hay intelectuales burgueses comprometidos con las guerras imperiales de conquista y está a la vista la tarea que han cumplido muchos, arqueólogos, antropólogos, historiadores del arte, de la cultura… al servicio del saqueo y valoración del tráfico de patrimonio cultural en manos de las mafias de coleccionistas. Por ejemplo en Irak. Hasta con su silencio muchos intelectuales amaestrados son cómplices del crimen. No son pocas las Universidades plagadas por esta Pléyade de genuflexos. “a ninguna clase dominante le gusta ser recordada por sus actividades criminales, más bien desea que la posteridad la juzgue por lo que piensa sobre sí misma. Por esa razón, elabora toda una mitología sobre su sentido innato del honor y la justicia… [8]”

A la no poco vergonzosa conducta de la ONU ante el desprecio de Bush, y cómplices, por las decisiones del Consejo de Seguridad, hay que agregar la actitud patética y sospechosa de la UNESCO: “Ahora sólo somos testigos lejanos de lo que sucede”, dijo en una entrevista a Tierramérica, poco antes de la caída del régimen iraquí, Mounir Bouchenaki vice-director de cultura de UNESCO, y completó: “Esperamos que haya sensibilidad de parte de los militares” [9]. Y siguió cobrando su sueldo.

La ONU estima que la invasión, yanqui-inglesa y compañía, producirá diez millones de personas entre muertas y heridas. Es un genocidio que los medios de comunicación burgueses y sus intelectuales especialistas utilizan para desmoralizar al mundo que se opone al saqueo. Cumplen con trivializar todo para abrir espacio a una cultura del genocidio y la impunidad. Es que tienen en mente a otros países… ¿seguirá Irán en la lista [10]?

Parte del impacto Cultural de la invasión a Iraq radica, también, en haber legitimado la presencia y proliferación de intelectuales serviles al saqueo, el genocidio y la impunidad. Muchos de esos intelectuales, formadores de opinión pública, especialistas en lavados de cerebro, prevaricadores del mercado globalizado… vinculados con partidos electoreros festejan la política camaleónica y esquizofrenia que, por un lado, ama la cultura y, por otro, justifica las invasiones. Cobran con puestos públicos, becas, fama y glamour ilustrado. Y uno debe combatirlos desde un lugar histórico y de clase que no puede ser otro que el lugar de las luchas obreras y campesinas más avanzadas, las que hacen frente a estos intelectuales y a la clase que los patrocina. Al lado de esas luchas obreras antiimperialistas, anticapitalistas, no como sus líderes, no como sus Mesías, no como sus inspiradores… si como trabajadores al lado de trabajadores.

Es que se trata de luchar contra el impacto cultural producido por la invasión a Iraq porque es el mismo impacto que se deja sentir en el mundo entero. El impacto del imperialismo. Y esta lucha requiere también de trabajadores de la cultura, del arte, de las ciencias capaces de formar parte de cuanto movimiento de masas globales y locales construye el derrocamiento definitivo del capitalismo hacia el socialismo. Fuerza de trabajadores de la ciencia, el arte y la cultura vinculados con los movimientos de masas, con organizaciones obreras y campesinas, con posiciones objetivas y prácticas embarcadas en un proyecto emancipador, desalienante, permanente de los explotados y hacia el pensamiento crítico con independencia política.

También es necesaria la crítica de la cultura y la necesidad de devolverle su derecho al desarrollo dialéctico suspendido desde que se suspendió el desarrollo de las fuerzas productivas y sometida a la misma dinámica destructora que devasta las propias fuerzas productivas. Uno no puede desear en Iraq ni en USA, ni en Londres ni en Chiapas, las culturas opresivas y esclavizantes contra las mujeres, los niños, los ancianos y en general los trabajadores todos, se dediquen a los que se dediquen. Uno no puede sostener defensa alguna sobre conductas atávicas humillantes, violentas, discriminadoras por más lindas tradiciones que representen sus bailes, canciones y festividades. Uno no puede suscribir ningún acto de exterminio, esclavitud o ninguneo por más seductor que sea para el interés exótico de los turistas. La cultura no es una institución social intocable, por el contrario, su sobrevivencia requiere de la crítica y del desarrollo y es tarea inexcusable luchar contra todo lo que frene tal crítica y desarrollo bajo cualquier pretexto místico, folclórico o retórico.

Ahora mismo Iraq es un galimatías más complejo desde la invasión de la mafia de los Mesías sedientos de petróleo: “han diseñado planes detallados de cómo funcionará una administración colonial gobernada por EEUU, cómo el gobernador imperial reconstruirá la infraestructura destruida, comenzado, por supuesto, con los campos petrolíferos. Pero el objetivo del imperialismo estadounidense no es sembrar el suelo de Iraq con sal y volverlo yermo para siempre, todo lo contrario, quieren que el desierto florezca y el petróleo fluya, para mayor gloria de Dios, los beneficios de los empresarios petroleros estadounidenses y los ingresos del tesoro estadounidense” [11]

A las ya complicadas “herencias” de una cultura trabada por los más demenciales hechos de explotación de conciencias, espíritus y cuerpos… hay que agregar el fardo infeliz de los soldados “de ocupación” criminales adiestrados para asesinar y torturar con impunidad y entretenimiento. Dan fe de eso las fotos y videos de soldaditos yanquis e ingleses que gozan a rabiar la humillación, el dolor, la muerte, de otros. El terrorismo oficial como cultura y la violencia sin tregua como tradición sobre un país cuya economía está en ruinas y las exportaciones de petróleo virtualmente paralizadas. Iraq resiste aun bajo la desesperanza de propios y extraños.

Resiste dentro y fuera: “Dos maquinistas de tren en Motherwell (Escocia) se negaron a conducir un tren que llevaba munición que iba destinada a las fuerzas británicas desplegadas en el Golfo. Esta postura militante y valiente recuerda a las acciones de los estibadores en los años 70, que se negaron a cargar los barcos llenos de armas que iban destinados a Chile después del asesinato de Salvador Allende. En 1920 los estibadores también se negaron a cargar el Jolly George, un barco que llevaba armas a los anti-bolcheviques después de la revolución rusa [12]” Y es que hay esperanza de un futuro mejor para ellos, acaso más confiable y cierto si lográsemos imponer una cultura de la solidaridad mundial con base en todo eso que nos hace coincidir desde siempre cuando se trata de luchas contra los opresores, los explotadores y los asesinos. Una cultura solidaria sin excusa, con debate, sin ventajas, con programa. Contra el capitalismo contra el imperialismo más lo que se acumule esta semana. La verdadera tarea es construir desde abajo un movimiento poderoso contra la guerra. No se puede perder ni para esto.

Todo esto lo ha causado el Imperialismo con su monstruosidad y sus gangsters. Hay una hemorragia mundial de valores y la impunidad de los crímenes precipita a la humanidad hacia la degeneración de sus fuerzas verdaderamente transformadoras. Es imprescindible denunciar esto e intervenir en la construcción de métodos y acciones que reparen el sentido de dignidad y justicia sociales para que el ejemplo de los criminales no cunda como modelo de las generaciones actuales y próximas. Es una tarea revolucionaria urgente. No podemos abandonarnos a la complacencia ni a la indiferencia porque alimentaremos el caos, seremos cómplices de la barbarie, la única postura es exigir la retirada inmediata de las tropas extranjeras y exigir contra los invasores una sanción jurídica y ética, sustentada no por una burocracia sino por los trabajadores del mundo unidos.

Con la colaboración de los trabajadores de la cultura del arte y de las ciencias, bajo una posición solidaria y no de luminaria, la humanidad conseguirá que… “El atraso de la conciencia se superará con la marcha de los acontecimientos, estos acontecimientos tormentosos sacudirán la psicología de las masas y provocarán cambios bruscos y repentinos. Las viejas ideas y prejuicios desaparecerán. Se preparará el camino para un mundo nuevo, para una nueva forma de pensamiento y acción más adecuada para verdaderos seres humanos”. Bajo las condiciones actuales tenemos a la vista un trabajo que nos permite unir luchas. Las de todo socialista, trabajador o activista, con conciencia de clase, que quiera terminar con este desastre para crear entre todos un mundo mejor, con métodos, tácticas y políticas correctas: por ejemplo, la táctica del movimiento obrero, la política del socialismo y el internacionalismo, la lucha contra el imperialismo mundial con la perspectiva de la transformación socialista de la sociedad pero no sólo en un país, mejor en el mundo entero. ¿Se ve difícil? Sí, no imposible. Difícil no es lo mismo que imposible. Convertiríamos la miseria actual y la barbarie en todo lo contrario, en una riqueza que crece para siempre. Mientras, recuperamos el patrimonio cultural de la humanidad y, esta vez, lo ponemos a servir como herramienta para recuperar el desarrollo total que nos pertenecerá para pertenecernos a nosotros mismos. Manos fuera de Irak. Permanentemente. No esta mal.

NOTAS

[1] “Empecemos recordando que Cultura significó originalmente campo arado y cultivado, en oposición a la floresta o al suelo virgen. La Cultura se oponía a la Naturaleza, es decir, lo que el hombre había conseguido con sus esfuerzos se contrastaba con lo que había recibido de la Naturaleza. Esta antítesis fundamental conserva su valor hoy día. Cultura es todo lo que ha sido creado, construido, aprendido, conquistado por el hombre en el curso de su Historia, a diferencia de lo que ha recibido de la Naturaleza, incluyendo la propia historia natural del hombre como especie animal… Pero desde el momento en que el hombre se separó del reino animal -y esto sucedió cuando fue capaz de utilizar los primeros instrumentos de piedra y madera y con ellos armó los órganos de su cuerpo-, comenzó a crear y acumular Cultura, esto es, todo tipo de conocimientos y habilidades para luchar con la Naturaleza y subyugarla. Cuando hablamos de la Cultura acumulada por las generaciones pasadas pensamos fundamentalmente en sus logros materiales, en la forma de los instrumentos, en la maquinaria, en los edificios, en los monumentos... ¿Es esto Cultura? Desde luego son las formas materiales en las que se ha ido depositando la Cultura -Cultura material-. Ella es la que crea, sobre las bases proporcionadas por la Naturaleza, el marco fundamental de nuestras vidas, nuestra vida cotidiana, nuestro trabajo creativo. Pero la parte más preciosa de la Cultura es la que se deposita en la propia conciencia humana, los métodos, costumbres, habilidades adquiridas y desarrolladas a partir de la Cultura material preexistente y que, a la vez que son resultado suyo, la enriquecen. Por tanto, consideraremos como firmemente demostrado que la Cultura es un producto de la lucha del hombre por la supervivencia, por la mejora de sus condiciones de vida, por el aumento de poder. Pero de estas bases también han surgido las clases. A través de su proceso de adaptación a la Naturaleza, en conflicto con las fuerzas exteriores hostiles, la sociedad humana se ha conformado como una compleja organización clasista. La estructura de clase de la sociedad ha determinado en alto grado el contenido y la forma de la historia humana, es decir, las relaciones materiales y sus reflejos ideológicos. Esto significa que la Cultura histórica ha poseído un carácter de clase”. León Trotsky: Cultura y socialismo. http://peru.elmilitante.org/index.asp?id=muestra_cat&cat=15

[2] http://www.worldometers.info/

[3] Alan Woods.

[4] Por Alberto Gil Diario de Noticias, 26/12/04 Reproducido por Rebelión http://www.socialismo-o-barbarie.org/irak_resiste/050109_d_entrevistaaimanahmadjamas.htm

[5] Patrick Martin, 28 Abril 2003 http://www.wsws.org/es/articles/2003/apr2003/spn2-a26_prn.shtml

[6] Fernando Báez: Atentado Cultural en Irak; El Enigma de los libros destruidos en Irak. http://www.revistanumero.com/39irak.htm

[7] “EEUU ha emergido como la única superpotencia mundial. Cuenta con el 37 por ciento del total de gasto mundial en armas y el 40 por ciento de la producción mundial de armas. Ninguna otra potencia se acerca remotamente a esto. Los imperialistas estadounidenses se han abrogado el papel de policía del capitalismo mundial. Han decidido romper todos los viejos acuerdos que conformaban las bases de la “ley internacional”. Su consigna es “lo correcto es la fuerza”. Y no tolerarán que ningún régimen no acepte gustosamente su dominio. Ese fue el significado de la guerra en Kosovo y también de la guerra en Afganistán”. Alan Woods http://www.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=561

[8] A. Woods. http://www.opinionpress.com/articles-2732.html

[9] http://www.tierramerica.net/2003/0421/acentos2.shtml

[10] Un ataque militar de Estados Unidos a las plantas nucleares y bases militares iraníes provocará al menos 10 mil muertos civiles, y será el inicio de la peor guerra de las últimas décadas en Medio Oriente, expone Proceso en el reportaje que publica…19 de febrero. Más aún, involucraría a varios países y terminaría por incrementar la inestabilidad y la violencia en el Golfo Pérsico, con efectos contraproducentes para los países de Occidente: se dispararían los precios petroleros y se propagarían nuevos grupos terroristas. Un informe del Oxford Research Group (ORG) -respetado grupo de investigación independiente- hace tal advertencia en el contexto de las crecientes tensiones diplomáticas entre los gobiernos de Irán, por una parte, y los de Estados Unidos, Israel y la Unión Europea, por la otra, a causa del programa nuclear iraní y la velada amenaza de Washington de recurrir a acciones bélicas… http://www.proceso.com.mx/noticia.html?nid=37708&cat=0

[11] Alan Woods. http://www.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=561

[12] http://www.elmilitante.org/index.asp?id=muestra_cat&cat=1&pag=91

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