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La Oposición de Izquierdas nació en el año 1923 con el claro objetivo de enfrentarse a la creciente burocratización del estado soviético, así como a la degeneración ideológica que estaba comenzando a sufrir el Partido Bolchevique y la Internacional Comunista. El propio Lenin, ya en 1920, alertó sobre las "deformaciones burocráticas" cada vez más profundas que él mismo había podido observar.

La Oposición de Izquierdas nació en el año 1923 con el claro objetivo de enfrentarse a la creciente burocratización del estado soviético, así como a la degeneración ideológica que estaba comenzando a sufrir el Partido Bolchevique y la Internacional Comunista. El propio Lenin, ya en 1920, alertó sobre las "deformaciones burocráticas" cada vez más profundas que él mismo había podido observar.
Estas tendencias se agravaron en la medida en que se prolongaba el aislamiento de la revolución de octubre de 1917, en la que los obreros y campesinos rusos, encabezados por el Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky, habían tomado el poder e instaurado el naciente Estado soviético. La revolución todavía no había triunfado en ningún país de Europa, lo que mantenía a la URSS en una situación de resistencia.
Por si esto fuera poco, la revolución debía enfrentarse al  lastre de siglos de atraso económico y cultural heredados del antiguo Imperio zarista, así como a la devastación provocada por la Primera Guerra Mundial, la Guerra Civil y la intervención de varias potencias imperialistas contra la revolución.


Al encontrarse en un país donde sólo el 30% de la población sabía leer y escribir y donde las guerras habían acabado con los mejores y más entregados revolucionarios, los bolcheviques se vieron en la necesidad de servirse de toda una serie de antiguos "profesionales" zaristas para llevar adelante determinadas tareas de la administración del estado. Las condiciones materiales para que la burocracia se convirtiese en una fuerza poderosa y tratase de apoderarse  del control del Estado, se transformaron en una realidad palpable.
Todos estos factores crearon un ambiente de desánimo entre capas de trabajadores cada vez  más grande, para millones de personas la participación en la vida política fue quedando poco a poco en un segundo plano. Esta situación contribuyó a que emergiera una capa dentro del Estado y del propio partido, con una psicología conservadora, que fue adquiriendo cada vez más conciencia de su poder.
En 1922 la situación era ya tan insoportable que el propio Lenin planteó a Trotsky la conformación de "un bloque contra la burocracia en general y contra el Buró de Organización en particular" (Mi vida, León Trotsky). Stalin, por su parte, aunque no conscientemente en un primer momento, acabó encarnando en su persona los intereses generales de esta emergente camarilla de arribistas. Necesariamente, esta dinámica le iba alejando de los planteamientos y principios del marxismo poniendo así en peligro la propia existencia de la Unión Soviética.
Debido a las condiciones de desarrollo en las que se vio inmersa la URSS desde su nacimiento, fue necesario, en un primer momento, aprobar una política económica que estimulase la producción agrícola y el intercambio entre la ciudad y el campo. La NEP, como así se llamó al paquete de medidas adoptado, volvió a introducir algunos elementos de la economía capitalista en suelo soviético, que hicieron que surgiese una pequeña capa de población que gozaba de toda una serie de privilegios. Esta capa de especialistas y campesinos ricos fue la que más influencia adquirió sobre la burocracia y los sectores más conservadores del aparato del Estado y del Partido.
El Buró de Organización liderado por Stalin comenzó a poner, de manera generalizada, al frente de las diferentes responsabilidades que debían ser ocupadas dentro del partido a elementos seguidistas que habían mostrado una mayor predisposición a instaurar el nuevo régimen interno que Stalin fomentaba. De esta manera los revolucionarios más honestos y entregados a la causa por el socialismo fueron quedando marginados poco a poco tanto dentro del partido como del Estado.

Aumenta el apoyo a la Oposición de Izquierdas

La Oposición de Izquierdas, liderada por León Trotsky, no descansó ni un segundo en la denuncia de todas estas irregularidades, en la defensa de el auténtico leninismo en lo que a la política exterior se refiere, en la necesidad de acelerar el desarrollo industrial para así reconstruir la agricultura y a la vez fortalecer numéricamente al proletariado, la base social de la revolución, y por supuesto en la lucha para que la participación de las masas de obreros y campesinos en la gestión del estado se convirtiese en una realidad cotidiana.
Las críticas de Trotsky fueron inmediatamente respaldadas por cuarenta y seis dirigentes del Partido Bolchevique, que subscribieron un manifiesto en el que culpaban a la camarilla de Stalin de la aguda crisis económica a la que en ese momento tenían que hacer frente, así como de la burocratización creciente en los órganos de dirección del Partido.
Los apoyos a la Oposición de Izquierdas comenzaron a ser cada vez mayores entre los trabajadores. En los debates públicos que se podían realizar en las fábricas, los miembros del triunvirato llegaron a ser recibidos en algunas ocasiones con burlas sobre sus posiciones políticas y claramente derrotados en las votaciones que se realizaban al finalizar las discusiones. También en el ejército los apoyos a la Oposición de Izquierdas crecían fulgurantemente. De tal forma era así que una de cada tres organizaciones que el Partido Bolchevique tenía en los cuarteles se posicionaba del lado de los opositores. El Comité Central de la Juventudes Comunistas también respaldó los análisis oposicionistas.
La respuesta que dio Stalin a esta situación fue una nueva confirmación de su claro abandono de las ideas del marxismo revolucionario y de cómo cada vez más los intereses personales y de prestigio eran más fuertes en él y en sus acólitos. Comenzó por destituir de sus cargos y despojar de sus derechos democráticos a algunos de los opositores de mayor relevancia. En esta línea, ordenó destituir al Comité Central de las Juventudes Comunistas al completo.
A la vez que tomaba estas medidas, en diciembre de 1923, el triunvirato (la alianza entre Stalin, Kámenev y Zinóviev), ante la presión existente, suscribió una resolución en la que hacía suyas las críticas de la oposición sobre "el peligro de la pérdida de una amplia visión de la construcción socialista y de la revolución mundial", y de "la burocratización que se ha venido observando en los puestos del partido". Trotsky aprovechó este llamamiento del Politburó para escribir una carta abierta al Partido en la que instaba a todos sus miembros a defender los planteamientos hechos por Kámenev, Zinoviev y Stalin en aquella resolución. La respuesta de Stalin sólo tardó cuatro días en llegar a través de un artículo en Pravda, que finalizaba con un ataque furibundo contra León Trotsky. 
Cuando Stalin decidió sacar a la luz pública la participación de Trotsky en la Oposición de Izquierdas, no se dio cuenta de que lo que estaba haciendo en realidad era darle una mayor autoridad política y moral a la misma, al fin y al cabo la única figura que podía mantenerse a un nivel similar a la de Lenin era la del organizador del Ejército Rojo.
El  descontento era tal, que Stalin se vio obligado a abrir un debate público con los oposicionistas. Para la realización del mismo los estalinistas se valían de coches oficiales y todo tipo de servicios del Estado, mientras que los oradores oposicionistas eran amenazados con despidos por faltar a su puesto de trabajo o chantajeados para que abandonasen la discusión. El ambiente que se respiraba en este momento queda bien reflejado en los pensamientos defendidos por S.I. Gusev, uno de los nuevos miembros promocionados por Stalin a la Comisión Central de Control: "La autoridad se adquiere no sólo por el trabajo sino por el miedo. Y ahora la Comisión Central de Control y la Inspección de Obreros y Campesinos han tenido éxito en imponer el miedo. En este aspecto su autoridad está creciendo" (Historia de la Oposición de Izquierda, de Dave Frankel).

‘Socialismo en un solo país' versus internacionalismo

El fracaso de la revolución en Europa tenía mucho que ver con la política defendida por Stalin para la URSS y para el resto del mundo. Mientras que Trotsky defendía que cada país debía desarrollar su propia dirección e ir aprendiendo en base a los acontecimientos a través de aproximaciones sucesivas, Stalin se dedicaba a elegir desde Moscú a los principales dirigentes de los partidos comunistas en cada país, como era habitual,  en función de su afinidad a los postulados defendidos por el triunvirato. De esta forma a la par que se gestaban nuevas derrotas, se fueron creando las condiciones propicias para que la III Internacional se fuese convirtiendo en una herramienta más en manos de la burocracia soviética.
La lucha entre la Oposición de Izquierdas y la burocracia era cada vez más encarnizada. En 1924 los estalinistas decidieron dar un nuevo paso adelante y comenzaron a minimizar el papel de Trotsky en la Revolución de Octubre y en la Guerra Civil, para posteriormente tergiversarlo y terminar eliminándolo por completo. Aún así, las posiciones defendidas por la oposición seguían la pauta del debate ideológico, ya que la troika no alcanzaba más que a hacer análisis empíricos y con una visión a muy  corto plazo. Para combatir esta debilidad Stalin hace pública, por primera vez, su teoría antimarxista del socialismo en un solo país. Este engendro teórico era la expresión del conservadurismo congénito al burocratismo, que quería paz y tranquilidad para disfrutar de sus incipientes privilegios sin el "estorbo" de tener que afrontar las tareas que se desprendían de la necesidad de extender la revolución.
Para los principales teóricos del marxismo, el punto del internacionalismo siempre ha sido una preocupación vital. No por sentimentalismos románticos. El propio Lenin, tan sólo dos años antes, 1922, lo dejaba meridianamente claro: "En el momento en que empezamos la revolución internacional, [...] Nuestro pensamiento era: inmediatamente, o por lo menos muy rápido, empezará una revolución en otros países, en los de desarrollo capitalista más avanzado; en caso contrario pereceremos. A pesar de ser conscientes de esto, hicimos todo lo posible por preservar al sistema soviético en todas las circunstancias y a cualquier costo, ya que sabíamos que no estábamos trabajando sólo para nosotros sino para la revolución internacional", citado por Trotsky en Historia de la Revolución Rusa.
El "socialismo en un solo país" era una idea tan aberrante, tan alejada de las tradiciones bolcheviques, que hasta para Kámenev y Zinoviev, estas nuevas perspectivas teóricas fueron demasiado lejos, al fin y al cabo su único propósito al aliarse con Stalin era evitar que Trotsky se hiciese con la dirección del partido, no renunciar a la perspectiva de la revolución mundial. Al romper con Stalin, éstos confesaron abiertamente que la Oposición de Izquierdas había tenido razón en sus planteamientos y reconocieron la campaña sin cuartel que la burocracia había abierto contra ellos.
Con fuerzas redobladas la ahora, Oposición Conjunta, seguía haciendo sus llamamientos sobre la necesidad del aumento de los salarios, la organización de los campesinos pobres frente a la influencia de los ricos, la supresión de impuestos indirectos, en favor de las nacionalidades oprimidas no rusas, de las mujeres, por la democracia interna en el Partido... y por supuesto, contra la acientífica idea del "socialismo en un solo país".

Zigzags de Stalin

La hostilidad de Stalin y los métodos gangsteriles fueron generalizándose. Desde la instalación de megafonías frente a los mítines de la Oposición, a grupos de matones que trataban de romper estas reuniones, culminando finalmente con la expulsión de toda la oposición de los puestos de responsabilidad e incluso del propio partido, y en el caso de Trotsky de la Unión Soviética en 1929. Pero para Stalin esto no sería suficiente. Debido a la gran autoridad que tenían los que se oponían a sus políticas de zigzag y promoción de burócratas, decidió que la única manera de evitar nuevos reagrupamientos y frenar la actividad política de la Oposición, era a través de la falsificación masiva y de la acusación generalizada de crímenes contra la Unión Soviética a todos aquellos que habían tenido algún vínculo directo con Lenin y la dirección de la Revolución de Octubre.
A pesar de las enormes dificultades, los oposicionistas continuaron denunciando la política suicida llevada adelante por Stalin en todos los terrenos. En las políticas defendidas por la burocracia en China durante los años 1925-1927, donde hacían un llamamiento a supeditar la política del PCCh a la dirección del Kuomintang, principal partido de carácter burgués, que pagaría este enorme favor con la persecución y ejecución masiva de miles de comunistas chinos; contra las políticas económicas, en el interior de la URSS, que beneficiaban y hacían crecer capas de campesinos ricos, que al poseer las mayores cantidades de grano en reserva podían chantajear a la ciudad al no entregar el mismo y que por tanto obtenían claros privilegios; contra las colectivizaciones forzosas de los campesinos medios y más humildes, que hacía que éstos en lugar de cultivar el grano prefiriesen comérselo y matasen a su propio ganado antes que llevarlo a las granjas colectivas. De "enriqueceos" -consigna lanzada oficialmente- se pasó, de la noche a la mañana, a "la colectivización total e inmediata". La crítica de la Oposición también se centró, por último, en el nuevo giro, esta vez ultraizquierdista, en relación a la política a defender en Alemania en los años 30, donde Stalin caracterizó al SPD, principal partido obrero alemán, como "socialfascista", poniéndolo al mismo nivel que al partido nazi.
Estas políticas tuvieron como consecuencia un mayor aislamiento de la URSS, al obstruir el triunfo de la revolución en otros países, así como la devastación en el campo y hambrunas provocadas por la falta de grano y carne durante toda la década de los años 30. La producción de cereales descendió de 83 millones de toneladas en 1930 a 69 millones en 1932. De los 34 millones de caballos que había en 1929, sólo quedaron 16,6 millones en 1933, mientras el 45% del ganado vacuno y dos terceras partes del ovino fueron sacrificados.
Desde el exilio, Trotsky seguía defendiendo la lucha dentro del Partido Bolchevique y de la III Internacional para volver a ponerla al servicio de los intereses de la revolución mundial y no de los estrechos intereses de la burocracia soviética. Los acontecimientos que se derivaban de la política estalinista eran cada vez más graves y con mayores repercusiones1. Mientras, la oposición, a pesar de ser diezmada por los asesinatos y condenada a la clandestinidad, seguía luchando por ganar el apoyo de más militantes bolcheviques y de la Internacional para poder cambiar el rumbo de los acontecimientos.

La IV Internacional

En 1935, dos años después del ascenso de Hitler al poder, se celebró el VII Congreso de la Internacional Comunista que planteaban la necesidad "de la sólida unidad de todas las fuerzas ‘democráticas' y ‘progresistas', de todos los ‘amigos de la paz'... para la defensa de la Unión Soviética por un lado y de la demo­cracia occidental por el otro". Tras ver que éstas eran las principales conclusiones que había sacado la III Internacional ante tamaños acontecimientos, Trotsky quedó convencido de que las maniobras de Stalin y el desarrollo histórico reciente habían conseguido que tanto dentro del Partido, como de la Internacional, sólo predominasen elementos burocráticos a los que nada importaba el desarrollo de la revolución y cuya única preocupación era no perder sus cómodas posiciones, fuera al precio que fuese.
Es en este momento cuando se hace el primer llamamiento a conformar un nuevo partido internacional que luche por la revolución socialista mundial y contra la burocracia dentro de la Unión Soviética: la IV Internacional.
En 1938, Trotsky elabora para la conferencia fundacional de la IV Internacional el Programa de Transición (ver contraportada) También serán pilares programáticos fundamentales la defensa del internacionalismo proletario y la teoría de la revolución permanente. Para Stalin el llamamiento a la formación de una nueva internacional se convertía en una seria amenaza. Temía que tuviera eco dentro de los partidos comunistas e incluso en el interior de la URSS.
Los métodos utilizados por Stalin para defender su posición y la de la burocracia soviética, dieron un nuevo salto mortal durante el año 1936. Fue en ese momento cuando comenzaron los distintos juicios-farsa, que culminarían en 1938 con la ejecución de los 54 principales dirigentes que estuvieron al frente de la Revolución en 1917. A través de calumnias, torturas y falsificaciones se justificaron fusilamientos masivos, primero contra la vieja guardia bolchevique, y más tarde contra todo aquél que Stalin considerase que podía revelarse contra las actuaciones y deseos de la burocracia. El Ejército Rojo también fue víctima de las purgas estalinistas. Sirviéndose de acusaciones similares a las que condenaron a muerte a los 54 dirigentes del Partido Bolchevique, se mandó fusilar a la inmensa mayoría de los mandos militares, fueran del rango que fuesen: 3 de los 5 mariscales, 13 de los 15 comandantes de ejércitos, 8 de los 9 almirantes, 50 de los 57 generales de los cuerpos de ejército, 154 de los 186 generales de división, todos los comisarios del ejército y 25 de los 28 comisarios de los cuerpos de ejército, de la Unión Soviética fueron juzgados y condenados.
A pesar de las enormes dificultades a las que tuvo que hacer frente la Oposición de Izquierdas y más en particular el propio Trotsky, su tarea no fue en vano. Como él mismo señaló en la su Carta abierta por la creación de la Cuarta Internacional, escrita en 1935: "Las circunstancias son difíciles; los obstáculos, grandes; las tareas, colosales; pero no existe el menor motivo para caer en el pesimismo ni para descorazonarse. A pesar de todas las derrotas del proletariado, el enemigo de clase sigue en una situación desesperada". El estalinismo perduró durante décadas, protagonizando la mayor tergiversación que jamás se haría del marxismo. Sin embargo, esto resalta el gigantesco papel histórico de Trotsky, al hacer posible que la bandera del marxismo llegue limpia, hoy, a las nuevas generaciones.

1. La facilidad que tuvo Hitler para llegar al poder sería inconcebible sin entender el papel criminal de la política ultraizquierdista defendida a capa y espada por Stalin y sus seguidores en Alemania, incapaces de ofrecer una alternativa de lucha basada en el frente único que uniese a toda la clase obrera en torno a un programa para la toma del poder.

León Trotsky. Una vida entregada a la causa de los trabajadores y la revolución (Cronología)

1879.- El 26 de octubre (7 de noviembre, según el nuevo calendario) nace, en Ucrania, Lev Davídovich Bronstein, más conocido como León Trotsky.
1897-99.- Empieza la actividad clandestina contra el zarismo y participa en la fundación de la Unión Obrera del Sur de Rusia. En 1899 los tribunales zaristas le condenan a su primera deportación en Siberia.
1902.- Logra huir de su confinamiento para dedicarse plenamente a la organización del movimiento socialdemócrata ruso. Adopta el seudónimo de León Trotsky. Recala en Londres donde se entrevista con Lenin. Inmediatamente pasa a colaborar con la redacción de Iskra.
1903.- Forma parte como delegado del segundo congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR), que dará origen a la división histórica entre bolcheviques y mencheviques. En ese periodo mantiene diferencias con Lenin en materia de organización y colabora con el grupo dirigente menchevique. Un año más tarde rompe políticamente con los mencheviques y se opone rotundamente a la alianza política con los liberales que aquellos propugnan.
1905.- Ocupa un papel protagonista en la primera revolución rusa; animador del soviet de Petrogrado, se convierte en su presidente. Tras la derrota de la revolución es encarcelado.
1906.- Es condenado por los tribunales zaristas a la deportación de por vida. Escribe 1905 y Resultados y Perspectivas, donde sistematiza la teoría de la revolución permanente.
1914-15.- Trotsky se refugia en Suiza, donde escribe La guerra y la Internacional. Es uno de los organizadores de la Conferencia Internacional de Zimmerwald (Suiza).
1917.- A su regreso a Petrogrado desde el exilio, y a propuesta de los bolcheviques, es incluido en el Comité Ejecutivo del soviet de la ciudad. Dirige un grupo de veteranos revolucionarios internacionalistas (los "interdistritales"). En el terreno táctico y estratégico respecto a la revolución rusa, adopta las mismas posiciones que Lenin. En la cárcel formaliza su ingreso en el Partido Bolchevique junto con sus camaradas del grupo interdistritos y es elegido miembro del Comité Central bolchevique.
En septiembre, Trotsky es elegido soviet de Petrogrado. Mano derecha de Lenin, asume la dirección del Comité Militar Revolucionario y es designado por el partido para dirigir la preparación de la insurrección de octubre. Tras el triunfo es electo Comisario del Pueblo de Asuntos Exteriores en el primer gobierno revolucionario. Dirige la delegación soviética en las negociaciones de Brest-Litovsk con los imperialistas alemanes.
1918.- A propuesta de Lenin es designado Comisario del Pueblo para la Guerra, entregándose a la tarea de levantar el Ejército Rojo.
1919.- Durante el Congreso de fundación de la Internacional Comunista en marzo, Trotsky redacta el proyecto de manifiesto final.
1920.- En el segundo congreso de la IC redacta las tesis sobre la situación mundial. Dirige la movilización del ejército rojo en la batalla decisiva contra el ejército de Wrangel, cuya derrota señala el final de la guerra civil.
1921.- En el tercer congreso de la IC vuelve a encargarse de redactar las tesis sobre la situación mundial. Junto con Lenin defiende la táctica del frente único en contraposición a las posiciones ultraizquierdistas que afloran en la IC.
1923.- Se inicia la lucha contra la gangrena burocrática en las filas del partido y del Estado soviético. Trotsky elabora una serie de artículos recogidos en El Nuevo Curso. Realiza una critica aguda contra la actitud del Partido Comunista de Alemania y de la Internacional por la oportunidad perdida en la crisis revolucionaria que atraviesa ese país. Se inicia la actividad de la Oposición de Izquierdas.
1924.- En enero muere Lenin tras dos años de postración por enfermedad. El crecimiento del aparato burocrático ha adquirido proporciones alarmantes; para fijar sus opiniones Trotsky publica Lenin y Lecciones de Octubre. Las posiciones de Trotsky concentran todo el fuego de la troika Stalin-Zinoviev-Kamenev. Stalin formula por primera vez su aberrante teoría del "socialismo en un solo país".
1925.- Trotsky es destituido en enero por la nueva dirección burocrática como Comisario del Pueblo para la Guerra y de presidente del Consejo Superior de Guerra.
1926.- Se constituye la Oposición Unificada, que une a los partidarios de la Oposición de Izquierdas y a los seguidores de Zinóviev y Kámenev, enfrentados ya con el aparato estalinista.
1927.- Trotsky desarrolla una dura crítica de la línea oportunista de la IC durante la segunda revolución china (1925-1927). En septiembre de este año es expulsado del Comité Ejecutivo de la IC. En noviembre es expulsado del CC del Partido Comunista Ruso. El 14 de noviembre es expulsado del Partido, junto a Zinóviev.
1928.- Utilizando métodos gansteriles, Stalin decide la deportación de Trotsky a Alma-Ata. Allí redacta la crítica al proyecto de programa para el VI Congreso de la IC, que se publicará en numerosas ediciones con el nombre La Tercera Internacional después de Lenin. También iniciará la redacción de su obra La Revolución permanente, completada al año siguiente.
1929.- Expulsado de la URSS y deportado a la isla de Prinkipo (Turquía). En julio publica el primer número del "Boletín de la Oposición" que se distribuye clandestinamente en la URSS. En 1930 redacta una serie de artículos sobre los acontecimientos revolucionarios en España y Alemania. En 1931 publica el primer volumen de la Historia de la revolución rusa.
1933.- Las deportaciones y detenciones de miembros de la Oposición de Izquierdas en la URSS está en su apogeo. Se suicida su hija Zina, lo que le afecta profundamente. Triunfo de Hitler en Alemania. En octubre declara que sólo la revolución política y el derrocamiento de la burocracia podrá  restablecer la democracia proletaria en la URSS.
1935-36.- Trotsky es expulsado de Francia y se instala en Noruega. Inicia la redacción de su gran obra sobre la degeneración estalinista con la que se armará teóricamente al movimiento proletario mundial, La Revolución Traicionada. Todos los gobiernos capitalista del mundo niegan asilo a Trotsky, finalmente es aceptado en México por Lázaro Cárdenas en 1936. Se inician los juicios farsa de Moscú que acaban en el fusilamiento de la vieja guardia bolchevique y el internamiento en campos de concentración de decenas de miles de bolcheviques leninistas.
1937-38.- Su hijo Sergio es detenido en la URSS y morirá en un campo de concentración. En febrero de 1938 su hijo León Sedov, estrecho colaborador político de Trotsky, es asesinado por agentes estalinistas en París.
Prepara el documento programático para la conferencia fundacional de la IV Internacional: El programa de Transición.
1940.- En mayo, agentes estalinistas llevan a cabo una tentativa fallida de asesinar a Trotsky en su casa de Coyoacán. Finalmente, el 20 de agosto, Trotsky es asesinado de un pioletazo por el agente español de la GPU Ramón Mercader.