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Revoluci贸n y contrarrevoluci贸n en Libia: La posici贸n de los marxistas ante la insurrecci贸n PDF Imprimir E-mail
Escrito por CMR Internacional   
Martes, 15 de Marzo de 2011 01:00

libia_no_intervencionDurante la 煤ltima semana la situaci贸n en Libia ha experimentado un brusco giro. Despu茅s de que el impresionante movimiento revolucionario de las masas derrumbase en pocos d铆as el poder de Gadafi en toda la zona oriental del pa铆s y en varias ciudades del oeste (las cuales pasaron a estar dirigidas por comit茅s populares creados por las propias masas en lucha), el dictador, recurriendo a miles de mercenarios extranjeros y a las unidades del ej茅rcito bajo su control, logr贸 sofocar sangrientamente la movilizaci贸n de las masas en Tr铆poli y en estos momentos lanza una brutal contraofensiva con el objetivo de recuperar el control de todo el pa铆s y ahogar en sangre la revoluci贸n.

Al mismo tiempo, los distintos poderes imperialistas (empezando por Estados Unidos y las burgues铆as europeas, y siguiendo por el emergente imperialismo chino o la burgues铆a rusa) est谩n maniobrando intensamente desde hace semanas con el objetivo de abortar la revoluci贸n y proteger cada uno de ellos sus intereses en la regi贸n. Una vez m谩s, la actuaci贸n de todos estos bandidos imperialistas se caracteriza por el m谩s absoluto cinismo e hipocres铆a. Durante a帽os han hecho lucrativos negocios con Gadafi sin importarles la represi贸n del r茅gimen ni los derechos del pueblo libio. Al inicio de la revoluci贸n intentaron distintas componendas para buscar un acuerdo entre Gadafi y la oposici贸n burguesa en el exterior que frenase la insurrecci贸n y garantizase estabilidad para sus negocios y el mantenimiento de la producci贸n petrolera que Gadafi les garantiza desde hace a帽os, y cuya ca铆da puede contribuir a agravar la crisis mundial del sistema capitalista.

El rechazo de las masas a cualquier compromiso con el dictador y la indignaci贸n internacional ante la brutal represi贸n desatada por 茅ste, les oblig贸 entonces a escenificar una ruptura p煤blica con Gadafi y anunciar su condena por cr铆menes contra la humanidad. A煤n as铆, y por detr谩s, segu铆an haciendo todo lo posible para buscar una salida que les permitiese ganar tiempo e intentar frenar la revoluci贸n (intento de gobierno de unidad nacional con el ex ministro de Justicia de Gadafi, discusiones entre bambalinas acerca de una posible salida de Gadafi del pa铆s con inmunidad,鈥). Ahora, cuando Gadafi se abre paso a sangre y fuego hacia Bengasi y lanza su brutal ofensiva contrarrevolucionaria, derraman l谩grimas de cocodrilo por las v铆ctimas pero lo 煤nico que les interesa es acelerar los planes para, pase lo que pase, garantizar la protecci贸n de sus inversiones y mantener el control del pa铆s.

Los planes imperialistas

Durante los 煤ltimos a帽os todas estas potencias imperialistas (desde EEUU y la UE, pasando por China y Rusia) han maniobrado y llegado a diferentes acuerdos con la familia Gadafi y la camarilla corrupta que rodea a 茅sta, estableciendo relaciones con los distintos hijos del dictador, con el fin de explotar conjuntamente los recursos del pa铆s y situarse lo mejor posible ante una hipot茅tica sucesi贸n. Cuando el terremoto provocado por la insurrecci贸n de las masas modific贸 la correlaci贸n de fuerzas en el pa铆s y amenaz贸 con derribar a esa camarilla gobernante, los imperialistas estadounidenses y una parte de los europeos tomaron la delantera en la lucha por acabar con la revoluci贸n y sacar la mejor tajada de una posible sucesi贸n controlada de Gadafi. Ahora, cuando lo que hace diez d铆as parec铆a imposible se ha convertido en una posibilidad muy real 鈥攓ue Gadafi a sangre y fuego pueda retomar el control de la situaci贸n鈥, la ecuaci贸n de la lucha por la hegemon铆a imperialista en la zona se complica.

gadafi_y_berlusconi2Los imperialistas estadounidenses y europeos est谩n barajando todas las opciones, incluida  la posibilidad de una intervenci贸n militar directa. Sin embargo, en estos momentos esta intervenci贸n suscita dudas y divisiones importantes en su seno. Un asesor de Obama planteaba que lo m谩s probable, en caso de guerra m谩s o menos prolongada entre Gadafi y los insurrectos, es una victoria de Gadafi. La burgues铆a alemana ha rechazado por el momento la propuesta del imperialismo franc茅s, con Sarkozy al frente, de que la UE proponga la intervenci贸n. Dentro del imperialismo estadounidense parecen crecer las dudas y ganar puntos los partidarios de esperar a que Gadafi debilite las fuerzas de los revolucionarios y que sea un sector de los dirigentes de estos quien solicite cualquier intervenci贸n. Los imperialistas chinos y rusos, no por amor a la soberan铆a nacional sino por sus propios intereses, se han opuesto a las distintas propuestas de intervenci贸n: zona de exclusi贸n a茅rea, etc. y se niegan por el momento a dar su aval a la utilizaci贸n del paraguas de la ONU para justificar la intervenci贸n. Este otro sector de los bandidos imperialistas parece intentar ganar tiempo para ver como evoluciona la correlaci贸n de fuerzas sobre el terreno y ver si Gadafi logra aplastar la revoluci贸n o no. En funci贸n de ello decidir谩n como juegan mejor sus cartas con el mismo objetivo que los dem谩s: aumentar sus negocios e influencia en la regi贸n.

Sin embargo, como explicamos los marxistas de la CMR, la causa fundamental de que no hayan intervenido militarmente hasta ahora es precisamente que en Libia hay una revoluci贸n. Las masas de Bengasi y el resto de ciudades liberadas (como demuestran de manera inequ铆voca los videos publicados en The Real News y otras webs antiimperialistas), con un instinto de clase y coraje impresionantes, se han opuesto masivamente a dicha intervenci贸n. Y ello pese a la desigualdad militar evidente en que se encuentran respecto a Gadafi, la criminal masacre que sufren a manos de 茅ste, la ausencia de una direcci贸n revolucionaria y la confusi贸n y vacilaciones 鈥攃omo m谩s adelante veremos鈥 de un sector importante de los propios dirigentes de los comit茅s.

Como tambi茅n explicamos, antes de intervenir, los imperialistas tendr铆an que intentar todo tipo de maniobras con el objetivo de dividir a las masas en lucha, aislar a los sectores m谩s combativos de 茅stas y apoyarse en un sector de los dirigentes de los comit茅s populares con la promesa de ayuda econ贸mica y militar. El 煤nico objetivo de todo ello es descarrilar la revoluci贸n y encontrar un punto de apoyo para la intervenci贸n que no este desacreditado a煤n a los ojos de las masas en lucha. Eso es precisamente lo que est谩n intentando en estos momentos.

Cualquier intervenci贸n imperialista tendr谩 como primer objetivo acabar con la revoluci贸n

gadafi_y_aznarLos imperialistas de EEUU y Europa tienen muy dif铆cil justificar un nuevo giro y llegar a alg煤n tipo de acuerdo o negociaci贸n con Gadafi (algo que en este momento, si no fuese por la presi贸n de las masas, en realidad les podr铆a interesar a todos los imperialistas y encantar铆a a la propia familia Gadafi, de ah铆 sus referencias constantes achacando la insurrecci贸n a Al Qaeda). Aunque el cinismo del imperialismo no tiene l铆mites, los negocios son los negocios y siempre pueden echar mano de explicar que en Libia hay una guerra religiosa y para evitar una guerra civil es necesario aceptar alg煤n tipo de divisi贸n del pa铆s o reparto del poder, esta opci贸n, sin embargo, no parece la m谩s probable por el momento. Tras haberse visto obligados a denunciar p煤blicamente sus cr铆menes, aparecer aceptando una masacre a manos de Gadafi y acto seguido volver a hacer negocios con 茅l tendr铆a un coste pol铆tico grande para la imagen 鈥渄emocr谩tica鈥 que Obama y los imperialistas europeos quieren proyectar. Pero sobre todo (y esto es lo m谩s importante para ellos) una salida que pasara por aceptar una divisi贸n del pa铆s entre la zona oeste en manos de Gadafi y la zona este en manos de unos insurrectos que rechazan esta opci贸n y a los que tendr铆an que someter a su control, tampoco les garantizar铆a estabilidad. En poco tiempo, volver铆an a estallar conflictos armados tanto entre ambas regiones como nuevas insurrecciones de las masas.

Por eso, con el cinismo que les caracteriza, parece que el juego imperialista es esperar a que Gadafi machaque a las masas un poco m谩s y a 煤ltima hora realizar alg煤n tipo de intervenci贸n. Con la moral y energ铆a de la poblaci贸n insurrecta debilitada y un sector de sus propios dirigentes pidiendo la intervenci贸n, la t谩ctica de los imperialistas es aparecer como salvadores y al mismo tiempo establecer una cu帽a sobre el terreno que garantice sus intereses econ贸micos y pol铆ticos en la regi贸n. Como se afirma en la 煤ltima declaraci贸n de la CMR de Venezuela 鈥渋ntentan atraerse a diferentes representantes del llamado Consejo Nacional Libio de Transici贸n (CNLT) y colocar a las masas revolucionarias ante una situaci贸n insostenible que les permita llegar a acuerdos con determinados representantes pol铆ticos de cara a que asuman sus puntos de vista y aseguren los negocios imperialistas en el pa铆s.鈥

En cualquier caso, de darse una intervenci贸n militar (incluso en el caso m谩s favorable para los imperialistas: con una revoluci贸n muy debilitada o derrotada por las bombas y balas de Gadafi, y con el aval inicial del apoyo de un sector de los dirigentes de los comit茅s), seguir铆a siendo un juego muy peligroso que acabar谩 estall谩ndoles antes o despu茅s en la cara, como ya les ocurri贸 en Somalia, Irak o Afganist谩n. M谩s a煤n en un contexto revolucionario en todo el mundo 谩rabe y con una inestabilidad creciente en toda Europa, particularmente en los pa铆ses del mediterr谩neo, y en el resto del mundo.

A causa de estos riesgos que conlleva cualquier tipo de intervenci贸n militar directa y de sus contradicciones internas, si Gadafi avanzase muy r谩pido en el aplastamiento de la revoluci贸n, los imperialistas incluso podr铆an dejar que haga el trabajo sucio hasta el final y mirar hacia otro lado mientras las masas de Bengasi, Tobruk y dem谩s ciudades liberadas son aplastadas, derramando (eso s铆) unas cuantas l谩grimas de cocodrilo, aprobando algunas resoluciones de condena (como hacen habitualmente con los cr铆menes del gobierno sionista de Israel contra los palestinos) y reanudando en cuanto puedan y con la mayor discreci贸n posible los negocios con el r茅gimen libio. Esta opci贸n tendr铆a un coste pol铆tico grande, especialmente para Obama y los gobiernos de la UE, y tambi茅n tiene sus riesgos ya que una Libia controlada a sangre y fuego por Gadafi se enfrentar铆a m谩s pronto que tarde a nuevas insurrecciones y a posibles focos de resistencia de los insurrectos y ser铆a un foco permanente de inestabilidad en la regi贸n. Sin embargo, el cinismo de los imperialistas y del propio Gadafi es tan inmenso y la ecuaci贸n de la guerra tan compleja que no es posible descartar esta opci贸n.

En distintos medios pro-imperialistas occidentales como El Pa铆s y otros semejantes, ya hemos empezado a ver como algunos art铆culos de distintos corresponsales, que contagiados por el entusiasmo revolucionario explicaban c贸mo funcionaban Bengasi o Tobruk bajo la direcci贸n de los comit茅s populares, son sustituidos por sesudos an谩lisis preparando el terreno para las posibles maniobras imperialistas: hablando de las diferencias hist贸ricas entre la Tripolitania y la Cirenaica, resucitando el argumento de las diferencias tribales (desmentido por las propias masas en lucha cuando gritaban en las marchas y levantaban pancartas con consignas como 鈥淟ibia unida鈥, 鈥渢odos somos la misma tribu鈥, etc) o afirmando que la Cirenaica (la regi贸n entorno a Bengasi donde se inici贸 la insurrecci贸n) es 鈥渓a zona m谩s religiosa del pa铆s. Los protagonistas de las protestas son j贸venes profesionales, empezando por los abogados, y tambi茅n los islamistas鈥 (el subrayado es nuestro)

http://www.elpais.com/articulo/internacional/claves/entender/crisis/libia/elpepuint/20110313elpepiint_16/Tes

libia10Para los j贸venes y trabajadores del mundo lo importante de todo esto es comprender que todas las opciones que barajan las distintas potencias imperialistas, desde la intervenci贸n militar directa hasta la zona de exclusi贸n a茅rea pasando por cualquier negociaci贸n o acuerdo, no resolver谩n nada y s贸lo significar谩n m谩s derramamiento de sangre, sufrimiento y opresi贸n para las masas. Tanto una victoria  de Gadafi como una intervenci贸n imperialista o cualquier otro tipo de transacci贸n entre estos y el r茅gimen, tendr铆an un denominador com煤n: derrotar el movimiento revolucionario de las masas. Todos esos planes que hoy se discuten en la prensa burguesa no est谩n dictados por la preocupaci贸n ante los miles de muertos que ya se ha cobrado la represi贸n de Gadafi, o los m谩s de 200.000 desplazados que han salido del pa铆s, ni por el futuro del pueblo libio, la paz, la democracia y el resto de grandes palabras con las que se llenan la boca Obama, Hillary Clinton y los dem谩s imperialistas. Su 煤nico objetivo es seguir manteniendo el capitalismo en Libia, continuar haciendo buenos negocios como los realizados durante la 煤ltima d茅cada con la familia Gadafi y que le valieron a 茅ste y su familia los elogios del FMI, el levantamiento de sanciones por parte de EEUU, la venta de las armas que hoy utiliza contra el pueblo y generosas donaciones de todos los que ahora lamentan las muertes y afirman querer evitar una guerra civil.

La 煤nica opci贸n que representa un paso adelante para los oprimidos en Libia, el pueblo 谩rabe y el resto del mundo es la victoria de las masas revolucionarias en lucha de Libia, la unificaci贸n de los comit茅s populares en un estado revolucionario que acometa un programa socialista de expropiaci贸n de las multinacionales imperialistas y de las propiedades de la familia Gadafi y el resto de la burgues铆a libia, y que permita planificar democr谩ticamente la econom铆a y dar satisfacci贸n a los problemas y necesidades  de la poblaci贸n.

S贸lo la victoria de las masas revolucionarias puede evitar la represi贸n sangrienta de Gadafi o la intervenci贸n imperialista

Como dec铆amos anteriormente, la causa fundamental de que hasta el momento los imperialistas no hayan podido intervenir militarmente en Libia es precisamente la movilizaci贸n revolucionaria de las masas. Las masas, con un instinto impresionante, se han opuesto una y otra vez tanto a los intentos de imponerles acuerdos con Gadafi como a una posible intervenci贸n imperialista. Los videos publicados por el medio alternativo antiimperialista The Real News, (www.therealnews.com) muestran sin ning煤n g茅nero de dudas a las masas que han tomado el poder en Bengasi y otras ciudades celebrando su libertad, organizando el reparto de comida, la seguridad y otras tareas, mientras rechazan claramente la intervenci贸n del imperialismo y defienden que la tarea de completar la revoluci贸n y acabar con el r茅gimen de Gadafi es una tarea que puede y debe llevar a cabo el propio pueblo libio con el apoyo de los oprimidos del resto del mundo 谩rabe.

http://www.youtube.com/user/TheRealNews#p/u/5/2tZ2oTLb2XU

http://www.youtube.com/user/TheRealNews#p/u/5/2tZ2oTLb2XU

Las im谩genes (como la que vemos en la foto) de las masas insurrectas portando pancartas contra la intervenci贸n, son la mejor prueba de la profundidad del sentimiento revolucionario y antiimperialista que existe en su seno. El mismo Fidel Castro, al tiempo que denunciaba planes de Estados Unidos para intervenir en Libia,  reconoc铆a en su reflexi贸n del 3 de marzo de 2011 titulada 鈥淟a inevitable guerra de la OTAN鈥 que 鈥淪in duda alguna, los rostros de los j贸venes que protestaban en Bengasi, hombres, y mujeres con velo o sin velo, expresaban indignaci贸n real (鈥) El problema que tal vez no imaginaban los actores es que los propios l铆deres de la rebeli贸n irrumpieran en el complicado tema declarando que rechazaban toda intervenci贸n militar extranjera. Diversas agencias de noticias informaron que Abdelhafiz Ghoga, portavoz del Comit茅 de la Revoluci贸n declar贸 el lunes 28 que 鈥楨l resto de Libia ser谩 liberado por el pueblo libio鈥欌.(鈥) Ese mismo d铆a, una profesora de Ciencias Pol铆ticas de la Universidad de Bengasi, Abeir Imneina, declar贸: 鈥楬ay un sentimiento nacional muy fuerte en Libia.鈥 (鈥) 鈥楽abemos lo que pas贸 en Irak, (鈥) no deseamos seguir el mismo camino (鈥) 鈥榚xiste el sentimiento de que es nuestra revoluci贸n, y que nos corresponde a nosotros hacerla鈥.鈥 http://www.aporrea.org/actualidad/n176122.html.Esto deber铆a ser bastante para quienes defienden que en Libia no hay revoluci贸n. Este sentimiento entre las masas no tiene nada que ver con el de una conspiraci贸n alentada por el imperialismo, refleja el sano instinto revolucionario de las masas en lucha.

Quienes desde la izquierda se niegan a apoyar el movimiento revolucionario de las masas de Libia deber铆an reflexionar acerca de estas ideas expresadas por los propios manifestantes que se han hecho con el control de Bengasi y otras ciudades. 驴Qu茅 tiene que ver esto con un complot del imperialismo? 驴Desde cuando los m茅todos del imperialismo consisten en poner el poder en manos de comit茅s y asambleas?

La revoluci贸n en grave peligro: la sangrienta contraofensiva de Gadafi

En estos momentos la revoluci贸n libia enfrenta la situaci贸n m谩s peligrosa desde su inicio. Apoy谩ndose en la superior capacidad militar que le conceden el control de la aviaci贸n y el armamento pesado, la lealtad de las unidades militares de elite controladas por sus propios hijos y otros miembros de su camarilla m谩s pr贸xima, y recurriendo a miles de mercenarios procedentes de otros pa铆ses, Gadafi ha retomado el control de varias ciudades en el oeste del pa铆s y lanza peri贸dicos bombardeos y ataques hacia el este. La ciudad occidental de Zauiya seg煤n las 煤ltimas informaciones ya ha sido recuperada por las tropas del r茅gimen. Lo mismo parece ocurrir con otras ciudades importantes como el importante puerto de Marsa el Brega o la localidad de Ras Lanuf donde se ubica una de las refiner铆as de petr贸leo m谩s grande del pa铆s. Misratha (tercera ciudad libia) soporta bombardeos regulares que est谩n causando centenares, sino miles, de v铆ctimas y seg煤n algunas fuentes podr铆a caer en las pr贸ximas horas. Seg煤n uno de los hijos de Gadafi, Seif-el-islam, el siguiente paso ser谩 una gran ofensiva sobre Bengasi, epicentro de la revoluci贸n. Seg煤n parece, las tropas de Gadafi ya han empezado el castigo sobre Adbadiya, la ciudad del este que abre el paso a la cuna de la revoluci贸n.

Las masas, inquietas, intentan salvar su revoluci贸n con las pocas armas a su alcance y un inmenso coraje y voluntad de resistir hasta el final pero carecen de un partido revolucionario que les d茅 direcci贸n, que organice la lucha militar y al mismo tiempo proponga un programa y una estrategia para completar y consolidar la revoluci贸n. Ese es el factor decisivo que puede acabar condicionando el futuro de la revoluci贸n.

Como ha explicado muchas veces el marxismo, la contrarrevoluci贸n para lanzarse al ataque no necesita tener m谩s apoyo social que la revoluci贸n. De hecho, siempre que han conseguido derrotar a la revoluci贸n lo han hecho no por ser m谩s sino por la ausencia de direcci贸n al frente de las filas revolucionarias o por los errores cometidos por esa direcci贸n al no aprovechar la oportunidad de noquear definitivamente a la reacci贸n y permitir a 茅sta conservar aunque s贸lo sea una parte de su poder. En Libia volvemos a ver como el poderoso r铆o desbordado de la iniciativa espont谩nea de las masas necesita inevitablemente el cauce de una organizaci贸n revolucionaria formada por miles de cuadros y activistas unidos por un mismo programa y estrategia para vencer. Debido a esa falta de una direcci贸n revolucionaria, el momento inicial de avance incontenible del movimiento revolucionario y desbandada en las filas del r茅gimen, que llev贸 a la revoluci贸n hasta las propia puertas del palacio de Gadafi en Tr铆poli, no fue aprovechado para  unificar de manera inmediata a los comit茅s y milicias populares que de manera espont谩nea las propias masas estaban creando en cada poblaci贸n para velar por su seguridad y garantizar la defensa. No se constituy贸 un ej茅rcito revolucionario unificado formado por el pueblo en armas ni se organiz贸 un avance masivo sobre Tr铆poli que acompa帽ase la insurrecci贸n de las masas en los barrios m谩s pobres de la capital.

libia_represionEsta insurrecci贸n en Tr铆poli se produjo, pero ah铆 era donde Gadafi que, aunque criminal y enloquecido, s铆 ten铆a un plan y concentraba sus fuerzas m谩s fiables: las unidades de elite dirigidas por sus propios hijos Khamis y Muntasim (y otros altos oficiales estrechamente vinculados a la corrupta camarilla que controlaba el poder) y su ej茅rcito de mercenarios procedentes del extranjero. Esta guardia pretoriana equipada con moderno armamento vendido por los propios imperialistas estadounidenses y de la Uni贸n Europea y financiadas con el dinero del petr贸leo y los negocios que la familia Gadafi mantiene con los imperialistas es la que hoy est谩n masacrando al pueblo. El resultado es que mediante el uso del terror Gadafi pudo mantener el control de Tr铆poli y lanzar el ataque que ahora est谩 causando miles de v铆ctimas y podr铆a acabar con la revoluci贸n.

La cuesti贸n del ej茅rcito y las armas

Como explicaba Engels, el Estado, en 煤ltima instancia, son cuerpos de hombres armados en defensa de la propiedad. Algunos de esos cuerpos de hombres armados en Libia se vieron disueltos por el ascenso revolucionario, sobre todo en el este del pa铆s. Muchos soldados y oficiales se pasaron a la revoluci贸n pero de un modo en su mayor parte descoordinado e individual, sum谩ndose a milicias y grupos armados que en cada localidad intentaban asegurar la defensa. El grueso del armamento, en particular el armamento pesado, y las unidades mejor equipadas y con mayor poder de destrucci贸n, siguen sin embargo en manos de Gadafi. El ej茅rcito, y especialmente los cuerpos profesionalizados y de elite (no digamos ya los mercenarios), tiende a constituir la 煤ltima l铆nea de defensa de cualquier r茅gimen reaccionario contra las masas. Los mandos militares y los mercenarios adem谩s est谩n acostumbrados a actuar de manera disciplinada, implacable, reprimir y matar.

Las masas se ven ahora obligadas a luchar en condiciones de inferioridad militar, con las 煤nicas armas de su mayor n煤mero, entusiasmo y disposici贸n a ir hasta el final pero sin coordinaci贸n, y un plan unificado frente a unas tropas bien adiestradas y equipadas y que carecen de escr煤pulos a la hora de disparar contra civiles desarmados, bombardear a la poblaci贸n, etc. Para derrotar la acometida de Gadafi y vencer, la revoluci贸n necesita en primer lugar organizar el armamento general del pueblo en Bengasi y las dem谩s zonas liberadas, creando un ej茅rcito revolucionario del pueblo mediante la unificaci贸n de todas las milicias. Al mismo tiempo, los comit茅s populares deben ser la base de un estado revolucionario, socialista, que nacionalice todos los recursos del pa铆s y tome de manera inmediata medidas para resolver todos los problemas sociales que sufre la poblaci贸n.

Todo esto debe ir acompa帽ado de un llamado internacionalista a las masas del pueblo 谩rabe y en el resto del mundo, y en primer lugar a la poblaci贸n revolucionaria de los pa铆ses vecinos como Egipto y T煤nez, a movilizarse en sus pa铆ses en apoyo a la revoluci贸n en Libia y a organizar el apoyo activo desde estos pa铆ses a la lucha que est谩n sosteniendo las masas en Libia: recursos econ贸micos y humanos, luchadores para apoyar la revoluci贸n, armas para las masas en lucha, movilizaci贸n de la clase obrera en las zonas fronterizas para impedir la llegada de recursos econ贸micos, m谩s mercenarios o armas a Gadafi. El apoyo internacionalista a la revoluci贸n libia animar铆a y fortalecer铆a adem谩s la lucha por completar la revoluci贸n y tomar el poder en Egipto y T煤nez y extender la revoluci贸n socialista al resto del mundo 谩rabe y mas all谩.

En ese sentido los problemas de la revoluci贸n Libia, Tunecina, y Egipcia as铆 como el del resto de los pa铆ses 谩rabes no se van a poder resolver nacionalmente, sino a trav茅s de la integraci贸n de todos estos pa铆ses en una 煤nica Federaci贸n Socialista 脕rabe que termine con el capitalismo en la zona, conjure la amenaza contrarrevolucionaria y de cualquier tipo de intervenci贸n imperialista. La revoluci贸n socialista en los pa铆ses 谩rabes solo puede vencer si unifica sus fuerzas y se extiende.

驴Reformismo o revoluci贸n? Divisiones dentro de los comit茅s

libia2Como explic谩bamos en anteriores art铆culos y declaraciones, el surgimiento embrionario de esas estructuras de tipo sovi茅tico que representan los comit茅s refleja la enorme disposici贸n e instinto de las masas pero no soluciona por si sola la tarea de tomar el poder y llevar la revoluci贸n a la victoria sino que la plantea en toda su crudeza. 鈥淓l surgimiento de los comit茅s populares es un ejemplo de la rapidez con que est谩n sacando conclusiones las masas. Representa en potencia una estructura sovi茅tica, el embri贸n de un estado revolucionario que s贸lo puede desarrollarse destruyendo y sustituyendo la estructura de un estado burgu茅s, que es la que el imperialismo intentar谩 por todos los medios recomponer. Cualquier intervenci贸n imperialista si se produce tendr谩 como objetivo no el de impedir el caos o un desastre humanitario como dicen Hilary Clinton y otros imperialistas, sino recuperar el poder burgu茅s en Libia acabando con la movilizaci贸n independiente de las masas cuya principal expresi贸n hasta el momento son los comit茅s.鈥

En esa misma declaraci贸n de la CMR venezolana explic谩bamos que 鈥淪i la lucha por unificar los comit茅s no va unida a este plan de acci贸n (para crear un estado socialista y expropiar a la burgues铆a y las multinacionales imperialistas, nota nuestra), el imperialismo puede intentar apoyarse en los propios dirigentes actuales de los comit茅s para vaciar a estos de contenido revolucionario y utilizarlos como base para recomponer el estado burgu茅s. (鈥) La experiencia de la historia es clara al respecto: la revoluci贸n alemana de 1919 fue derrotada por que al frente de los Consejos se situaron los l铆deres socialdem贸cratas de derechas, que colaboraron activamente con la burgues铆a para dinamitarlos desde dentro. En otras revoluciones como la revoluci贸n espa帽ola o la nicarag眉ense la ayuda militar y econ贸mica exterior ofrecida por la burocracia estalinista y algunos 鈥済obiernos amigos鈥 fue utilizada para presionar a la direcci贸n de la revoluci贸n en el sentido de frenar 茅sta, no expropiar a la clase dominante, mantener viva la econom铆a capitalista y no sustituir el estado burgu茅s por un r茅gimen de democracia obrera. El resultado final en ambos casos fue la derrota de la revoluci贸n. Las masas libias deben basarse en el ejemplo de la revoluci贸n rusa de octubre de 1917: todo el poder a los comit茅s con un programa para derribar el capitalismo鈥

La naturaleza aborrece el vac铆o. En ausencia de un partido formado por cuadros y activistas que se hayan ganado en el periodo previo el derecho a ser reconocidos por las masas como su direcci贸n, estas en un primer momento tienden a mirar hacia 鈥渓os que saben鈥, 鈥渓os que hablan bien鈥. En muchas revoluciones hemos visto como en un primer momento, y especialmente en ausencia de una organizaci贸n marxista de masas, la insurrecci贸n y el surgimiento de comit茅s populares puede llevar al frente de estos a muchos elementos accidentales: sectores de la peque帽a burgues铆a (abogados, ingenieros, m茅dicos,鈥), incluso a figuras vinculadas al r茅gimen anterior, arribistas y aventureros que intentan hacer carrera y subirse a la ola de la revoluci贸n. La Comuna de Par铆s, la propia revoluci贸n de Febrero de 1917 o la revoluci贸n espa帽ola de los a帽os 30 son ejemplos claros, pero esto ha ocurrido en mayor o menor medida en pr谩cticamente todas las revoluciones. Refleja los primeros momentos del despertar de las masas las cuales, saliendo de su inercia, carecen todav铆a de un partido probado que las dirija y un programa y una estrategia conscientes para tomar el poder.

En todos esos procesos revolucionarios a medida que la revoluci贸n avanza y debe enfrentar la resistencia de los contrarrevolucionarios, la acci贸n del imperialismo, etc.,  tiende a desarrollarse una lucha dentro de los propios consejos y comit茅s entre las masas que quieren  seguir avanzando y llevar la revoluci贸n hasta el final y esos sectores de la direcci贸n que tienden a caer bajo la influencia de la burgues铆a y el imperialismo y reflejar su presi贸n.  Eso es lo que vemos hoy en Libia.

Como explica la 煤ltima declaraci贸n de la Corriente marxista Revolucionaria de Venezuela: 鈥渆s evidente que en el lado de los insurrectos hay diferencias pol铆ticas y estrat茅gicas. Las masas ans铆an la libertad, los derechos democr谩ticos y barrer a la dictadura. Todas estas demandas s贸lo pueden ser satisfechas a trav茅s de una lucha sin cuartel contra la camarilla de Gadafi, y los imperialistas, con el fin de transformar la sociedad de arriba abajo en l铆neas socialistas. Pero tambi茅n, el movimiento revolucionario ha atra铆do a todo tipo de arribistas y oportunistas que tienen sus propios planes, incluso a sectores desgajados de la c煤pula pol铆tica de la dictadura, como el ministro de Justicia de Gadafi, que no luchan por el poder del pueblo, sino por convertirse en los nuevos dirigentes de una Libia liberada de Gadafi, pero que siga conservando el car谩cter burgu茅s de su Estado y los negocios con las multinacionales y corporaciones imperialistas. Estos sectores se aprovechan del arrojo revolucionario de las masas, pero quieren que la lucha se mantenga en l铆mites aceptables para las grandes potencias. No quieren que el poder de los comit茅s se extienda, se coordine y pueda alumbrar un Estado socialista revolucionario en Libia.

鈥淣o es la primera vez que esto sucede en la historia de las revoluciones. En 1936 en el Estado espa帽ol, durante la guerra civil contra el ej茅rcito fascista de Franco, las masas de campo y la ciudad luchaban militarmente contra el fascismo pero al mismo tiempo llevaban a cabo una profunda revoluci贸n social. Sin embargo, la orientaci贸n revolucionaria de las masas, que llevaron a cabo la organizaci贸n de milicias, decisivas para frenar el golpe militar en los primeros d铆as, que organizaron patrullas de control sustituyendo la vieja polic铆a, que tomaron las f谩bricas y las tierras, colectivizando y estableciendo el control obrero en una parte considerable de la econom铆a, que establecieron comit茅s populares en sustituci贸n de los ayuntamientos, no encontraba su correspondencia en la pol铆tica del gobierno republicano. Los dirigentes del Frente Popular apelaban a la ayuda militar de las potencias 鈥渄emocr谩ticas鈥 de Francia y Gran Breta帽a, y constri帽eron el movimiento de las masas a la defensa de la democracia burguesa. Evidentemente, los imperialistas franceses e ingleses respondieron con la criminal pol铆tica de la 鈥淣o Intervenci贸n鈥 para ahogar la lucha militar de las masas, por que tem铆an m谩s el establecimiento de una rep煤blica socialista, un Estado obrero, en suelo espa帽ol, que al triunfo del fascismo. Lamentablemente, Stalin respaldaba esta pol铆tica criminal que finalmente abri贸 las puertas al triunfo de Franco.鈥

La necesidad de que la clase obrera se ponga al frente y construya un partido revolucionario

libiaLa peque帽a burgues铆a por sus propias caracter铆sticas de clase tiende a oscilar entre la presi贸n de la clase obrera y la de la burgues铆a y es incapaz de desarrollar y llevar a la pr谩ctica una pol铆tica independiente y revolucionaria. Esto, especialmente en momentos cr铆ticos como los que hoy se viven en Libia, puede ser definitivo para el futuro de la revoluci贸n. Como explic谩bamos en el art铆culo Contra las maniobras imperialistas que intentan descarrilar la revoluci贸n: 鈥溾unque el impulso espont谩neo de las masas puede crear esa estructura revolucionaria que sirva de embri贸n o base a un estado revolucionario 鈥攃omo vemos hoy en Libia鈥 para que 茅sta se desarrolle plenamente, se consolide e imponga, es imprescindible que por el papel central que desempe帽a  en la producci贸n capitalista (鈥) la clase trabajadora se ponga en primera l铆nea uniendo a las reivindicaciones generales de la revoluci贸n sus demandas de clase (empleo para todos, reducci贸n de jornada, subidas salariales, derecho a huelga y organizaci贸n sindical independiente) y se establezcan comit茅s obreros en todos los centros de trabajo que se conviertan en espina dorsal de un nuevo estado revolucionario. Junto al papel dirigente del proletariado es imprescindible construir y desarrollar una organizaci贸n  marxista que gane a los miles de activistas y l铆deres naturales que est谩n surgiendo a un programa para tomar el poder y llevar a cabo la transformaci贸n socialista de la sociedad.鈥

La contradicci贸n entre el instinto correcto y voluntad de las masas de ir hasta el final y no confiar en el imperialismo, y los bandazos de la direcci贸n peque帽o-burguesa de los comit茅s es evidente y a medida que la situaci贸n se haga m谩s cr铆tica aumentar谩. Faltos de confianza en las masas, un sector de esta direcci贸n peque帽o-burguesa y, por supuesto, todos aquellos que pertenec铆an al r茅gimen y se pasaron a la revoluci贸n porque ve铆an inminente su victoria, miran hacia el imperialismo pidiendo ayuda. Pero como hemos insistido desde el principio de la revoluci贸n, cualquier intervenci贸n o ayuda militar del imperialismo ser谩 un regalo envenenado, el primer paso hacia el descarrilamiento de la revoluci贸n para imponer un nuevo gobierno del gusto de los imperialistas y recomponer la estructura del estado burgu茅s. El instinto de las propias masas, como vemos en los videos de The Real News y otros medios, es mirar hacia las masas del resto del mundo 谩rabe y del mundo en busca de apoyo.

Las tareas de los revolucionarios del resto del mundo

libia_masacreUna vez mas esto nos lleva a la cuesti贸n de que pol铆tica debemos defender los revolucionarios en el resto del mundo y en especial los que est谩n en pa铆ses en revoluci贸n como Venezuela, Bolivia o Ecuador o los propios revolucionarios cubanos que quieren defender las conquistas de la revoluci贸n cubana frente al imperialismo y la presi贸n del capitalismo. Como hemos explicado desde el inicio de la revoluci贸n en Libia, este movimiento representa una oportunidad y un reto para el movimiento revolucionario latinoamericano y en particular para dirigentes como Hugo Ch谩vez, Evo Morales, Rafael Correa, o el propio Fidel Castro, a quienes el imperialismo constantemente intenta atacar y desprestigiar equipar谩ndolos a dictadores como Ben Al铆, Mubarak o el propio Gadafi, que son odiados por millones trabajadores y j贸venes en todo el mundo.

Para los revolucionarios de todo el mundo es urgente explicar esto y oponernos a cualquier tipo de intervenci贸n imperialista, tanto una posible intervenci贸n militar dirigida por el imperialismo estadounidense  bajo el paraguas de la ONU o la OTAN con la excusa de evitar un desastre humanitario, llevar la paz, etc., como a cualquier maniobra por parte de estos mismos imperialistas u otros que, con la misma excusa de la paz, busque alg煤n tipo de negociaci贸n con la camarilla corrupta de Gadafi, o incluso la partici贸n de Libia

Lamentablemente hasta el momento la pol铆tica adoptada por estos dirigentes planteando que la situaci贸n en Libia es confusa, o incluso en algunos casos apoyando de un modo mas o menos expl铆cito a Gadafi, lejos de ayudar a la revoluci贸n en Am茅rica latina y en el propio mundo 谩rabe facilita, independientemente de las intenciones de sus promotores, la estrategia del imperialismo de separar las revoluciones 谩rabe y latinoamericana y actuar contra ambas.

La paz en Libia s贸lo se puede lograr con la victoria de la revoluci贸n

Durante los 煤ltimos d铆as se ha lanzado un manifiesto firmado por la Red de intelectuales en defensa de la humanidad quienes, siguiendo algunas de las ideas planteadas por el Presidente Hugo Ch谩vez, han planteado la idea de una soluci贸n pac铆fica para Libia y abogado por el di谩logo. Obviamente, la paz en Libia es algo que todos los trabajadores o j贸venes deseamos, empezando por los j贸venes y trabajadores de las ciudades que en estos momentos est谩 bombardeando Gadafi. Pero la pregunta es 驴c贸mo se puede conseguir la paz en Libia y que tipo de paz debe ser? Libia es un pa铆s donde las masas 鈥攃omo hemos visto con la brutal represi贸n desatada por Gadafi durante las 煤ltimas semanas鈥 no tienen derecho a manifestarse, formar sus propios partidos y sindicatos; un pa铆s que tiene los mayores ingresos por petr贸leo y gas del Magreb, uno de los PIB m谩s altos de la regi贸n y una renta per c谩pita mas alta que la de Brasil, pero donde una minor铆a formada por la familia Gadafi, la c煤pula del ej茅rcito y la alta burocracia del Estado concentra enormes riquezas mientras el 30% de la poblaci贸n esta desempleado y un 35 % vive en la pobreza 驴Es posible la paz mientras la familia Gadafi y sus compinches sigan reprimiendo al pueblo, bombardeando ciudades en poder de comit茅s populares creados por los propios ciudadanos, atacando sus derechos y condiciones de vida, privatizando empresas y embols谩ndose los beneficios del petr贸leo para hacer ricos a unos pocos que le rodean mientras el pueblo ve empeorar su condiciones de vida? 驴Es esa en todo caso la paz que queremos?

En Libia no hay una guerra 茅tnica, ni un conflicto militar entre dos burgues铆as nacionales con dos ej茅rcitos en condiciones de igualdad. En Libia hay la masacre de un pueblo que sin direcci贸n pero con un coraje, instinto y voluntad impresionantes ha dicho basta a la opresi贸n e intenta tomar en sus manos la gesti贸n de la sociedad y enfrenta la respuesta brutal, sangrienta, de una maquinaria represiva que sabe que su 煤nica posibilidad de mantenerse en el poder es reducir a cenizas la insurrecci贸n, ahogar en sangre la movilizaci贸n de las masas y poner ante un hecho consumado a los imperialistas y al resto del mundo. Cualquier cosa que signifique el mantenimiento de Gadafi en el poder o el que 茅ste controle una parte del pa铆s solo ser谩 posible sobre la base de un ba帽o de sangre y de aplastar a la revoluci贸n. E incluso eso solo ser铆a el pre谩mbulo de nuevas explosiones sociales, revueltas y choques armados.

Frente al r铆o de cad谩veres y desplazados que est谩 dejando a su paso la ofensiva de Gadafi, lo que vemos en Bengasi y otras ciudades en manos de la revoluci贸n son escenas de asambleas, los comit茅s organizando la vida p煤blica y a las masas hablando en contra de cualquier intervenci贸n imperialista e intentando dirigir su propio pa铆s. Esto no es lo que dicen los imperialistas sino informaciones contrastadas de medios e informadores independientes de reconocida trayectoria antiimperialista escritos en numerosos webs como Rebeli贸n, los videos y reportes de The Real News o fuentes  independientes y a menudo cr铆ticas con el imperialismo como Al Jazzeera, que habitualmente es utilizada como referencia por el gobierno y los medios p煤blicos de Venezuela y otros pa铆ses latinoamericanos para conocer la realidad de lo que ocurre en el mundo 谩rabe. Ah铆 tambi茅n se puede escuchar el discurso incoherente de Gadafi acusando a las masas en lucha de ser de Al Qaeda, llam谩ndoles drogadictos, etc.  .

Los revolucionarios venezolanos y la pol铆tica exterior del gobierno bolivariano

La revoluci贸n venezolana es un punto de referencia mundial. Lo que diga un revolucionario honesto que ha conquistado un merecido prestigio en todo el mundo por su lucha contra el imperialismo y la opresi贸n como el Presidente Ch谩vez, tiene una gran trascendencia. Si el comandante Ch谩vez declarase p煤blicamente su ruptura con Gadafi y apoyase la movilizaci贸n revolucionaria de las masas en Libia llam谩ndolas al mismo tiempo a seguir rechazando cualquier intento de intervenci贸n imperialista, unificar los comit茅s populares en un Estado revolucionario para tomar el poder en sus manos y construir junto a sus hermanos del resto del mundo 谩rabe una Federaci贸n Socialista de los pueblos 谩rabes y de Medio Oriente, ser铆a saludado con entusiasmo por las masas en Libia y el resto de la regi贸n. Ello aumentar铆a el apoyo a la revoluci贸n venezolana ante millones de j贸venes y trabajadores que ven con horror la represi贸n de Gadafi contra las masas y se ven bombardeados por las calumnias del imperialismo intentando identificar a un revolucionario honesto como Ch谩vez con un dictador como Gadafi. Apoyar a Gadafi o callar ante su brutal represi贸n contra las masas genera todo lo contrario: incomprensi贸n y rechazo entre sectores importantes de la poblaci贸n en el mundo 谩rabe y que los imperialistas tengan m谩s f谩cil atacar y aislar la revoluci贸n socialista en Venezuela.

La postura de los revolucionarios de todo el mundo y en particular de pa铆ses en revoluci贸n como Venezuela, Bolivia, Ecuador鈥nte lo que ocurre en Libia debe ser la de apoyar el movimiento revolucionario de las masas y contribuir con todos los medios a nuestro alcance a la victoria de la misma en este pa铆s y en el resto del mundo 谩rabe. Ese es el 煤nico modo de debilitar al imperialismo e impedir su intervenci贸n. Para ello es necesario empezar por se帽alar de manera sincera y honesta a revolucionarios tambi茅n honestos como el Presidente Ch谩vez y otros camaradas que le siguen en este punto, que creemos que est谩n equivocados en su posici贸n acerca de Libia y que persistir en su error no ayuda en nada a combatir los planes imperialistas para intervenir contra la revoluci贸n en el mundo 谩rabe sino que, independientemente de que no sea esa su intenci贸n, los facilita y adem谩s puede perjudicar seriamente el apoyo a nuestra propia revoluci贸n en el resto del mundo. Quienes siempre hemos apoyado el proceso revolucionario venezolano y seguimos en primera l铆nea en defensa del mismo, pero tambi茅n creemos que en Libia hay una revoluci贸n que es necesario apoyar, tenemos una responsabilidad y debemos hacer todo lo que est茅 en nuestras manos por intentar corregir esa posici贸n equivocada. Guardar silencio, mirar hacia otro lado, decir que en Libia hay una revoluci贸n pero no alertar del peligro que representa el que la direcci贸n del proceso revolucionario venezolano mantenga una pol铆tica que consideramos peligrosamente err贸nea, significa sustituir el esp铆ritu cr铆tico y combativo del marxismo revolucionario por un c谩lculo pol铆tico y seguidista impropio entre revolucionarios.

La posici贸n respecto a Libia plantea un debate a fondo en el seno del movimiento revolucionario latinoamericano acerca de qu茅 pol铆tica deben tener el gobierno bolivariano y otros gobiernos revolucionarios para defender la revoluci贸n. Las victorias de la revoluci贸n bolivariana frente al imperialismo, especialmente a partir de 2002, abrieron una esperanza para los oprimidos del mundo y en particular en el resto de Am茅rica Latina. Los discursos de Ch谩vez defendiendo la unidad latinoamericana, la propuesta del ALBA 鈥搎ue desat贸 la indignaci贸n de los imperialistas y burgueses- pero fue vista por las masas como un primer paso hacia una unidad latinoamericana no basada en las leyes del mercado capitalista sino en relaciones de solidaridad e igualdad, aumentaron el apoyo a la revoluci贸n bolivariana entre las masas de toda Am茅rica latina y animaron la lucha de clases en el continente. Como entonces explicamos, estas posiciones del gobierno bolivariano vinculada a la expropiaci贸n de los capitalistas y la construcci贸n de una econom铆a socialista en Venezuela y un llamado a las masas de todo el continente a seguir ese mismo camino podr铆a haber abierto el camino hacia la extensi贸n de la revoluci贸n y la formaci贸n de una federaci贸n socialista de los pueblos latinoamericanos.

Sin embargo esta l铆nea pol铆tica no se ha concretado. En pol铆tica exterior se est谩 pasando de confiar en la movilizaci贸n de las masas obreras y campesinas en el resto de Latinoam茅rica y del mundo para luchar contra el capitalismo y defender y extender la revoluci贸n, a una pol铆tica de priorizar  alianzas pol铆ticas o acuerdos econ贸micos con gobiernos burgueses o reformistas de la regi贸n y en otras 谩reas del mundo que resuelvan, o sirvan para paliar el callej贸n sin salida en que se encuentra el capitalismo venezolano. Esto lleva a   la pol铆tica de 鈥渆l enemigo de mi enemigo es mi amigo鈥 que en vez de fortalecer la influencia entre los trabajadores y pobres del mundo en la revoluci贸n bolivariana, 煤nico sustento real contra la intervenci贸n imperialista, la debilita. As铆 se han suscrito alianzas con gobiernos como el de Gadafi, Ahmadineyad en Ir谩n, y otros. Como hemos defendido en otros materiales, el gobierno bolivariano tiene todo el derecho a suscribir acuerdos con estos pa铆ses que ayuden a Venezuela a hacer frente al sabotaje de los capitalistas y al cerco imperialista, pero eso es una cosa y otra muy diferente es presentar como revolucionarios, amigos e incluso socialistas a gobiernos que en realidad reprimen a los trabajadores y las masas en sus propios pa铆ses. Ello s贸lo ayuda a reducir el apoyo a nuestra revoluci贸n entre las masas de esos pa铆ses y en el resto del mundo.

Adem谩s, como vemos hoy en Libia, esta pol铆tica de basarse en acuerdos por arriba con este tipo de gobiernos en lugar de en las masas acaba significando que se considera la estabilidad de estos gobiernos 鈥搎ue no son en absoluto socialistas y est谩n sometiendo a sus poblaciones a pol铆ticas totalmente diferentes de las que propugna la revoluci贸n venezolana- como algo de inter茅s estrat茅gico para Venezuela. Cuando en estos pa铆ses estallan huelgas o movimientos insurrecci贸nales como vemos hoy en Libia la reacci贸n de la diplomacia bolivariana no es basarse en el instinto revolucionario de las masas y apoyar a 茅stas sino aceptar los argumentos y excusas de esos gobiernos antiobreros y antipopulares. Esto s贸lo puede acabar reduciendo el apoyo a la revoluci贸n socialista en Venezuela en el resto del mundo y facilitando los planes para aislarla, favoreciendo la intervenci贸n imperialista contra nuestro pa铆s.

chavez_reflexivo_2Adem谩s, detr谩s del argumento de que las masas en Libia se rebelan porqu茅 est谩n manipuladas por el imperialismo hay una idea muy peligrosa para nuestra propia revoluci贸n, y que puede ser utilizada (y a menudo ya es utilizada) por sectores burocr谩ticos en la propia Venezuela y otros pa铆ses para intentar desprestigiar cualquier movilizaci贸n obrera o popular contra dirigentes o instituciones que afirman ser revolucionarios pero no act煤an como tales. Se trata de la idea de que las masas son una arcilla que cualquiera puede moldear. Esta idea es completamente ajena al socialismo y al marxismo y choca con toda la evidencia de nuestra propia revoluci贸n. El imperialismo, tal como hemos denunciado los marxistas de la CMR desde la misma llegada al poder del Presidente Ch谩vez, interviene cada d铆a contra la revoluci贸n con un gigantesco aparato medi谩tico. Y, sin embargo, todos sus planes han sido derrotados una y otra vez precisamente por las masas y por el hecho de que el Presidente Ch谩vez, a diferencia de Gadafi, es un revolucionario honesto que ha frenado los planes de los imperialistas y capitalistas para privatizar empresas, ha nacionalizado varias y ha llamado a los trabajadores y el pueblo a organizarse y participar en la gesti贸n de las f谩bricas, los barrios, etc.

Si los imperialistas y sus lacayos pitiyanquis en Venezuela han logrado avanzar en los 煤ltimos dos a帽os en el terreno electoral (en la movilizaci贸n en la  calle la correlaci贸n de fuerza sigue siendo favorable a la revoluci贸n), no es a causa de que las masas se dejen manipular sino por la labor de sabotaje que lleva a cabo la burocracia y por el hecho de que la revoluci贸n, a causa de este sabotaje y el de los empresarios, no ha logrado resolver muchos problemas sociales. La idea planteada por algunos de que la insurrecci贸n en Libia obedece a un complot imperialista y el siguiente en la lista ser谩 Venezuela parte de la desconfianza absoluta en la capacidad de lucha e instinto revolucionario de las masas y, objetivamente, hace el juego a la burocracia, que intentar谩 presentar cualquier lucha obrera y popular contra sus actuaciones cuarto-republicanas como una acci贸n que beneficia a la contrarrevoluci贸n.

La revoluci贸n en Libia es una parte esencial de la revoluci贸n en todo el mundo 谩rabe

Una idea que hemos explicado los marxistas de la CMR desde el inicio de los acontecimientos revolucionarios en T煤nez, Egipto, etc. es que est谩bamos ante un movimiento revolucionario no restringido a un pa铆s sino que tender铆a inevitablemente a abarcar el conjunto de la regi贸n. La insurrecci贸n contra Gadafi se vio animada por las revoluciones que en Egipto y T煤nez lograron derribar a Mubarak y Ben Al铆. El propio Gadafi comprend铆a que la victoria de las masas en estos pa铆ses animar铆a a las masas en el resto de la regi贸n, empezando por su pa铆s, ubicado geogr谩ficamente entre ambos pa铆ses en revoluci贸n. Por eso fue el gobernante de la regi贸n que m谩s insistentemente apoy贸 la represi贸n contra las masas y la continuidad en el poder de Ben Al铆 y de Mubarak (coincidiendo en esto con nada m谩s y nada menos que鈥 隆el gobierno sionista israel铆!).

Quienes desde la izquierda intentan presentar a Gadafi como un revolucionario, y a las masas que tienen el poder en Bengasi y otras ciudades como agentes del imperialismo, deber铆an reflexionar sobre este hecho, as铆 como otros hechos denunciados por distintos activistas revolucionarios del mundo 谩rabe  y luchadores antiimperialistas como que Gadafi se aliase a George W. Bush en la mal llamada lucha contra el terrorismo entregando a supuestos terroristas de Al Qaeda y otras organizaciones perseguidas por EEUU para ser enviados a Guant谩namo. O que colabore con las burgues铆as europeas en perseguir y reprimir a los inmigrantes y haya acometido privatizaciones de empresas durante los 煤ltimos a帽os y abierto las puertas de Libia a las multinacionales imperialistas, algo que le vali贸 la felicitaci贸n del propio FMI, el levantamiento de las sanciones por parte del imperialismo estadounidense y brit谩nico y el hacer buenos negocios durante los 煤ltimos a帽os con las burgues铆as europeas y de otros pa铆ses a costa de la explotaci贸n de los recursos naturales y la fuerza de trabajo del pueblo libio.

El empuje revolucionario en todo el mundo 谩rabe y la inestabilidad en la regi贸n hunden sus ra铆ces en la crisis del capitalismo y las condiciones de vida que sufren las masas. Esta inestabilidad revolucionaria se prolongar谩 por todo un per铆odo hist贸rico. En T煤nez  la poblaci贸n levantada ha vuelto a desbaratar las maniobras de la burgues铆a y el imperialismo para sofocar la revoluci贸n y han obligado al gobierno continuista de Ghanuchi a dimitir. En Egipto contin煤a la lucha entre revoluci贸n y contrarrevoluci贸n. La clase dominante y la c煤pula militar con el apoyo del imperialismo, tras verse obligados a forzar la salida de Mubarak, intentan dividir al movimiento revolucionario en l铆neas religiosas y buscar una base social entre sectores de las capas medias contra la clase obrera y la juventud. Pero hasta el momento no han logrado ese objetivo y la lucha de la clase obrera y las masas tienden a intensificarse. En Bahrein, pese a toda la palabrer铆a de Obama, su t铆tere 鈥攅l rey鈥 sigue reprimiendo brutalmente a la poblaci贸n pero 茅sta mantiene su lucha. Lo mismo ocurre en Yemen.

Y no s贸lo eso. En Marruecos y Argelia ha habido tambi茅n movilizaciones importantes de masas. Animados por el ejemplo revolucionario en T煤nez, Egipto y Libia el movimiento ha llegado ya al emirato de Om谩n, a las puertas del principal pilar del imperialismo estadounidense en la zona: Arabia Saud铆. En Om谩n ha habido huelgas y manifestaciones importantes que han encendido todas las luces de alarma en las canciller铆as imperialistas. El propio Iraq ocupado por Estados Unidos se ha visto afectado por la onda expansiva de la revoluci贸n en Libia, Egipto y T煤nez. La jornada de la ira contra el t铆tere de Estados Unidos, Maliki, moviliz贸 a decenas de miles de personas exigiendo derechos democr谩ticos y mejoras sociales y econ贸micas, pese a  la brutal represi贸n gubernamental. El malestar es enorme y continuar谩. En la mism铆sima Arabia Saud铆 la monarqu铆a de la dinast铆a Saud, con el apoyo del imperialismo estadounidense, ha tomado medidas como subir los salarios un 15% y el Ministro de Trabajo ha prometido todo tipo de reformas para acabar con el 20% de desempleo que sufre el pa铆s, especialmente la juventud. Pese a todo ya ha sido convocada una jornada de la ira, contestada por el gobierno con un despliegue policial y militar sin precedentes, y diversas informaciones hablaban de marchas y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas represivas. 鈥淟os medios saud铆es informan de dos personas que se inmolaron por el fuego en se帽al de protesta. Una horrible represi贸n en la ciudad de Qatif durante la semana pasada 鈥攊ncluyendo ataques contra mujeres chi铆es鈥 relacionada con una manifestaci贸n por la liberaci贸n de presos pol铆ticos, llev贸 a que todav铆a m谩s gente se oponga a la monarqu铆a. La semana pasada, despu茅s de las oraciones del viernes en Riad, los manifestantes se reunieron frente a la mezquita al-Rajhi y corearon consignas contra el gobierno y contra la corrupci贸n鈥. (Ira contra la casa Saud, P.Escobar, Rebeli贸n http://www.rebelion.org/noticia.php?id=123938)

S贸lo la ausencia de una direcci贸n revolucionaria impide por el momento unificar todas estas luchas, tomar el poder e iniciar el camino de la transformaci贸n socialista de la sociedad.

La revoluci贸n s贸lo puede triunfar avanzando hacia el socialismo

En estos momentos la revoluci贸n en Libia constituye un jal贸n que puede ayudar a elevar la revoluci贸n en el mundo 谩rabe a un nivel superior y extenderla m谩s fuerte y decididamente al resto de la regi贸n y del mundo o significar el primer rev茅s sangriento para las masas, algo que, aunque no acabar铆a con la revoluci贸n en todo el mundo 谩rabe, si supondr铆a un golpe duro y ayudar铆a a las oligarqu铆as de la zona y el imperialismo a reagrupar sus fuerzas e intentar pasar a la ofensiva.

Es bastante probable que en este mismo momento algunos de los regimenes reaccionarios de 脕frica y el mundo 谩rabe que se mantienen, e incluso sectores del imperialismo, est茅n financiando bajo cuerda a Gadafi y permitiendo que le siga llegando dinero y hombres para reprimir a las masas. Una victoria de Gadafi en Libia les beneficia a ellos.  De hecho, animado por el avance de la contrarrevoluci贸n en Libia, el rey de Bahrein ya ha solicitado efectivos militares de Arabia Saud铆 y otros emiratos del Golfo P茅rsico para ayudarle a aplastar la revoluci贸n en su pa铆s. Una victoria de las masas y el establecimiento de un estado basado en los comit茅s, en cambio, animar铆a a煤n m谩s la lucha en toda la regi贸n y se extender铆a como una mancha de aceite, sirviendo de inspiraci贸n incluso a las masas de Europa, y particularmente en los pa铆ses del Sur, donde se acumula un enorme malestar social, como hemos visto durante el 煤ltimo a帽o en Portugal, el Estado espa帽ol, Italia y especialmente Francia y Grecia. Esta es otra de las razones que, por el momento, provoca que los imperialistas tengan dudas y divisiones acerca de intervenir militarmente. Una intervenci贸n militar directa en Libia, aunque inicialmente les permitiese restablecer un gobierno y un estado burgueses bajo su control, desatar铆a una inestabilidad permanente que, en medio de una revoluci贸n que contin煤a en todo el mundo 谩rabe y de un creciente malestar de las masas en Europa con riesgo de explosiones sociales, acabar铆a volvi茅ndose una bomba de tiempo para el imperialismo.

Como hemos dicho, el 煤nico modo de derrotar los planes contrarrevolucionarios tanto de Gadafi como del imperialismo es consolidar el poder de los comit茅s populares en Libia y unificar a estos en un Estado revolucionario basado en delegados elegibles y revocables en todo momento de cada uno de esos comit茅s; donde cada funcionario p煤blico no perciba ingresos superiores a los de un trabajador cualificado y las tareas de gesti贸n y administraci贸n se realicen de forma rotatoria. Un Estado revolucionario donde los mercenarios y el ej茅rcito represivo de Gadafi sean sustituidos por el pueblo en armas, un ej茅rcito revolucionario sometido al control de esos comit茅s. La primera tarea que debe acometer ese Estado, junto a organizar la victoria militar contra Gadafi y llamar al resto de las masas 谩rabes a apoyar la revoluci贸n y seguir el mismo camino, debe ser nacionalizar los bancos, los monopolios, y el poder econ贸mico de la reacci贸n para ponerlo bajo el control democr谩tico de los trabajadores y el pueblo. Es la 煤nica forma posible de que las masas resuelvan los problemas acuciantes y tener una vida mejor.

La revoluci贸n de los comit茅s en Libia se enfrenta a una encrucijada. Si se queda a medio camino lo m谩s probable es que sea derrotada, o por el propio Gadafi o por el imperialismo o por ambos. Para vencer, su 煤nica alternativa es tomar la direcci贸n del socialismo. Esto es tambi茅n v谩lido para Egipto, T煤nez, Bahrein y el resto. Los acontecimientos en todo el mundo 谩rabe y, particularmente en estos pa铆ses en los que las masas han logrado derribar gobiernos reaccionarios o hacerse con el poder en partes del pa铆s, demuestran que la revoluci贸n 谩rabe no es una revoluci贸n democr谩tica limitada a la lucha por este tipo de reivindicaciones sino el inicio de la revoluci贸n socialista. Una revoluci贸n en la que la lucha por conseguir los derechos democr谩ticos y las reivindicaciones m谩s inmediatas de las masas (empleo y vivienda digna, mejores salarios, reducci贸n de la jornada de trabajo) s贸lo puede tener 茅xito si la clase obrera al frente del resto de los oprimidos toma el poder, destruye el estado forjado por la burgues铆a y los imperialistas, crea su propio Estado basado en comit茅s revolucionarios elegibles y revocables y pone los recursos del pa铆s (los bancos, la tierra, las instalaciones petroleras, gas铆feras y las principales empresas) bajo control democr谩tico de los trabajadores y el conjunto de la poblaci贸n.

En Rusia de 1917 鈥攗n pa铆s mucho m谩s atrasado en aquel entonces que la Libia actual鈥, la revoluci贸n de febrero se transform贸 en la revoluci贸n socialista de octubre, a pesar de todo el sabotaje de los reformistas de la 茅poca (mencheviques y eseristas) que buscaban desesperadamente acuerdos con los representantes del viejo r茅gimen y los imperialistas franceses e ingleses. Esa transformaci贸n se dio gracias a la actitud en茅rgica del partido bolchevique, y especialmente de la direcci贸n proporcionada por Lenin y Trotsky, que llamaron a la toma del poder por parte de los soviets. Los bolcheviques explicaron pacientemente su programa a la vez que interven铆an audazmente para ganar el apoyo consciente de la mayor铆a de la poblaci贸n insurrecta a su programa. Jam谩s defendieron la revoluci贸n por etapas, esa formula reformista que si defend铆an los mencheviques y sus aliados, ni tampoco la colaboraci贸n entre las clases. Igual que en Rusia en 1917, las masas libias ganaran el asalto si llevan el combate hasta el final: expropiando a la camarilla de Gadafi, a las multinacionales imperialistas y estableciendo las bases de un r茅gimen aut茅nticamente democr谩tico y socialista, la Democracia Obrera.

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