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La crisis del régimen procapitalista en Marruecos PDF Imprimir E-mail
Escrito por El Militante   
Martes, 20 de Septiembre de 2011 19:20

manifest_marruecos_1El texto que publicamos a continuaci√≥n es producto de un trabajo colectivo de un grupo de revolucionarios marroqu√≠es que est√°n participando activamente en el Movimiento 20 de Febrero con una perspectiva marxista e internacionalista. En √©l se abordan los aspectos candentes de la situaci√≥n pol√≠tica actual en Marruecos, un pa√≠s cuyos acontecimientos tendr√°n una influencia muy importante no s√≥lo en el la revoluci√≥n √°rabe sino en el desarrollo de los acontecimientos pol√≠ticos en el Estado espa√Īol.

La revoluci√≥n tunecina ha contribuido al fomento de la lucha de las masas en todos los pa√≠ses  √°rabes y a su extensi√≥n al coraz√≥n de los pa√≠ses imperialistas, como Francia y Espa√Īa. En Marruecos los j√≥venes recogieron la experiencia revolucionaria de los pueblos tunecino y egipcio, lanzaron una iniciativa para rechazar la explotaci√≥n de la clase trabajadora y la opresi√≥n pol√≠tica del sistema procapitalista en Marruecos, y llamaron a  manifestarse en todas las ciudades del pa√≠s el d√≠a 20 de febrero de 2011.

Las masas trabajadoras iniciaron la lucha para cambiar su realidad

En todas las ciudades salieron manifestaciones que reclamaron la libertad, la dignidad y la justicia social. Las manifestaciones se extendieron tambi√©n a las peque√Īas ciudades y pueblos, y as√≠ el r√©gimen reaccionario de Marruecos se encontr√≥ de la noche a la ma√Īana frente al mayor movimiento de masas unidas en la historia de Marruecos.

Al igual que todos los reg√≠menes capitalistas dictatoriales, el r√©gimen de Mohamed VI intervino desde el primer d√≠a con toda  su fuerza y brutalidad para romper la revoluci√≥n.  Se registraron enfrentamientos sangrientos en muchas ciudades; los m√°s prominentes fueron en Houceima, T√°nger y Tetu√°n, en los que murieron m√°s de cinco manifestantes y hubo cientos de heridos y detenidos.

El hecho de que la clase dominante haya elegido la opción de la represión brutal del Movimiento del 20 de Febrero ha dado más fuerza y más firmeza a este movimiento y le ha permitido expandirse más entre las capas oprimidas de Marruecos. De esta manera, el domingo de cada mes, y después el domingo de cada semana, se convirtieron en un día de lucha para cambiar la realidad de la represión y arrancar las raíces de la miseria del pueblo marroquí. La clase dominante esta dividida entre la opción de reforma y la represión.

Después del 20 de febrero la clase dominante marroquí se ha dado cuenta de que su existencia y sus intereses están en peligro y ha recurrido la política de esquivar el conflicto y a una táctica de contención. En este sentido ha utilizado como agentes a los líderes de los partidos de la Izquierda (USFP y PPS) y de los partidos reaccionarios islamistas para poner al Movimiento 20 de Febrero un rígido techo que no exceda el ámbito de las demandas políticas, económicas y nacionalistas (Nota de la Redacción: las que afectan a la población amazigh) de carácter reformista, y poner así fin a la posibilidad de convertir la lucha del pueblo marroquí en una verdadera revolución, con demandas revolucionarias para poner fin a la dictadura y el capitalismo en Marruecos.

Al inicio del movimiento revolucionario, todos los partidos pol√≠ticos declararon que este movimiento no podr√≠a superar las demandas reformistas debido a la especificidad de Marruecos respecto al resto de los pa√≠ses √°rabes. Por otra parte, la oligarqu√≠a marroqu√≠ moviliz√≥ todas sus fuerzas para debilitar al Movimiento 20 de Febrero y para que este no pudiera alcanzar el nivel de la lucha de los pueblos de T√ļnez y Egipto, utilizando para ello el espantajo del terrorismo (atentado de Marrakech) y a veces del Polisario y de los ateos (los marxistas), y tambi√©n la represi√≥n brutal y la utilizaci√≥n de elementos lumpenizados, contando con el apoyo de las direcciones pol√≠ticas de la Uni√≥n Socialista de Fuerzas Populares (USFP ) y las direcciones sindicales, como la Uni√≥n General de los Trabajadores Marroqu√≠es (UGTM) y la Confederaci√≥n Democr√°tica del Trabajo (CDT), para construir un bloque contra el movimiento 20 de Febrero y las organizaciones sindicales y pol√≠ticas que apoyan a este movimiento y la lucha del pueblo marroqu√≠.

La maniobra de la constitución otorgada

mohamed_viEn un intento desesperado de contener la creciente ola de lucha revolucionaria en Marruecos  el rey cre√≥ un comit√© que inclu√≠a s√≥lo personas de la clase conservadora m√°s cercana al rey, para la redacci√≥n de una nueva constituci√≥n para el pa√≠s, sin ninguna consulta formal a los partidos pol√≠ticos, sindicatos, etc. La nueva constituci√≥n otorgada redactada por  la comisi√≥n burguesa dirigida por Menouni no supone ninguna novedad, sino que, al contrario, ha mantenido la autocracia y la concentraci√≥n de todos los poderes en las manos del rey. A pesar de las promesas de la comisi√≥n y del rey de cancelar el articulo 19 de la vieja constituci√≥n y dar amplios poderes al presidente del gobierno y establecer la igualdad entre los grupos √©tnicos, el rey mantuvo su poder absoluto y solo se han eliminado del articulo 19 varios art√≠culos que daban al rey un car√°cter sagrado, con su liderazgo religioso como comendador de los creyentes. El rey preside el consejo del gobierno, y el primer ministro seguir√° necesitando el aval del rey para  el nombramiento o destituci√≥n de algunos ministros; el monarca tiene tambi√©n el derecho a decretar el estado de excepci√≥n, y es la m√°xima autoridad de la fuerzas armadas; todo esto se recoge en los art√≠culos 42, 46, 41, 47, 51 y 59 de la nueva constituci√≥n. Tambi√©n esta constituci√≥n garantiza la propiedad privada de los medios de producci√≥n, para mantener la capacidad de la clase poseedora de seguir explotando a los trabajadores y acumulando mas riqueza en manos de una minor√≠a podrida, que priva las masas trabajadoras de su derecho a la educaci√≥n y sanidad gratuitas y de calidad, del derecho a una vivienda digna para todos, del derecho a recibir una prestaci√≥n por desempleo, y del derecho a trabajar y vivir con dignidad.

La aprobaci√≥n de esta constituci√≥n por el r√©gimen reaccionario de Marruecos mediante la manipulaci√≥n de los resultados del refer√©ndum puso de manifiesto que la clase dominante no est√° dispuesta a hacer ninguna concesi√≥n, y la imposibilidad de que se cedan  algunas migajas a la clase trabajadora y el resto del pueblo marroqu√≠. Su posici√≥n de no aceptar ninguna reforma puede empeorar la crisis pol√≠tica y econ√≥mica y conduce las masas a irrumpir de manera m√°s masiva la escena pol√≠tica en Marruecos.

Las direcciones reformistas de todo tipo han desempe√Īado el papel de reducir la lucha de clase en lugar de fomentarla, a trav√©s de marcar l√≠neas rojas para evitar que se sobrepasen las demandas reformistas en el marco de una monarqu√≠a parlamentaria. Diferentes l√≠deres de los partidos reformistas han tomado una posici√≥n d√©bil respeto al crecimiento del movimiento revolucionario de la masas. El l√≠der m√°s prominente de V√≠a Democr√°tica, El Harrif, public√≥ un art√≠culo en la p√°gina web del partido titulado ‚ÄúSobre la monarqu√≠a parlamentaria‚ÄĚ:

¬ęLos medios de comunicaci√≥n dicen que el Movimiento 20 de Febrero tiene como objetivo establecer una monarqu√≠a parlamentaria en Marruecos. La verdad es que lo que une al Movimiento 20 de Febrero es la construcci√≥n de un sistema democr√°tico que garantice la libertad, la dignidad y la justicia social. Y este movimiento no tiene ninguna posici√≥n sobre la monarqu√≠a parlamentaria, y es un error desde nuestro punto de vista empujar al movimiento a tomar una posici√≥n en este tema. ¬ŅPor qu√©? Porque este concepto es muy d√©bil. Y hemos visto como los partidos reformistas que han apoyando durante d√©cadas la tiran√≠a y la autocracia del rey (Hassan II y Mohamed VI) se convirtieron en defensores de la monarqu√≠a parlamentaria con unas reformas que no toquen las bases de la monarqu√≠a marroqu√≠ ¬Ľ.

El camarada El Harrif utiliz√≥ t√©rminos vagos como ‚Äújusticia‚ÄĚ, ‚Äúlibertad‚ÄĚ y ‚Äúdignidad humana‚ÄĚ. Estos esl√≥ganes tambi√©n pueden ser levantados por parte de las fuerzas m√°s reaccionarias. Tambi√©n el camarada ha definido su posici√≥n de que un sistema capitalista mon√°rquico con reformas sustanciales es el m√°ximo techo de las demandas del Movimiento 20 de Febrero. El camarada, que se ha reclamado marxista en varias ocasiones, se olvida que los marxistas est√°n luchando junto con la clase trabajadora y el resto de las masas oprimidas con el fin de de conquistar el poder pol√≠tico para la clase trabajadora y la construcci√≥n de  los comit√©s obreros como alternativa a las constituciones burguesas; tambi√©n se olvida que los marxistas consideran la monarqu√≠a un tipo de r√©gimen reaccionario y no aceptan otra  soluci√≥n que no sea el establecimiento de una rep√ļblica obrera, con la econom√≠a nacionalizada y bajo el control de los obreros.

Alianza con los fundamentalistas

marruecos_protestaLo m√°s peligroso que puede perturbar el curso de la revoluci√≥n es una alianza de las fuerzas situadas en la izquierda, como V√≠a Democr√°tica, los grupos mandelistas o la Liga de Acci√≥n Comunista, con la derecha. Estas fuerzas de izquierda han sacado declaraciones comunes  en distintas ciudades de Marruecos con el movimiento Justicia y Caridad y con el Salafia Jihadia - el primer movimiento extremista isl√°mico en Marruecos ‚Äď bajo la bandera del Consejo de Apoyo al Movimiento del 20 de Febrero, abandonando todos los principios del socialismo cient√≠fico y la sangre de los m√°rtires de la izquierda. Estos l√≠deres, en lugar de asumir su responsabilidad hist√≥rica y llamar a la construcci√≥n de un frente de izquierda unida, sin mezclar las banderas, han construido una alianza distorsionada, considerando a los fundamentalistas como una parte de las fuerzas revolucionarias, en lugar de librar una batalla contra ellos como una de las expresiones de la clase dominante.

Los dirigentes reformistas cometen un error hist√≥rico hacia la revoluci√≥n y hacia la clase trabajadora intentando jugar un papel de v√°lvula de seguridad para la clase dominante en Marruecos, y poniendo l√≠neas rojas para impedir la ampliaci√≥n de las demandas del Movimiento 20 de Febrero a la reivindicaci√≥n de tumbar el r√©gimen y construir un estado obrero, con una econom√≠a nacionalizada bajo el control de los obreros. Este error se refuerza  con su alianza con los fundamentalistas de la derecha fascista, que son fuerzas hostiles a los objetivos de la revoluci√≥n socialista y que defienden un programa social m√°s reaccionario y desp√≥tico que el sistema capitalista que domina hoy en Marruecos.

Nuestra critica a las posiciones de la direcci√≥n de V√≠a Democr√°tica y el resto de las direcciones de las organizaciones pol√≠ticas y sindicales de masas no la hacemos con la intenci√≥n de resaltar diferencias, sino con el fin de abrir un debate profundo sobre el programa y las t√°cticas a trav√©s de las cuales podemos transformar  la sociedad en una sociedad socialista.

Las tareas hist√≥ricas  de los marxistas marroqu√≠es son las mismas por las que luch√°bamos antes de la intensificaci√≥n de la lucha de clases y el surgimiento del Movimiento 20 de Febrero en Marruecos. Junto con la Corriente Marxista Revolucionaria, los marxistas marroqu√≠es luchamos para construir una organizaci√≥n marxista revolucionaria con un programa de transici√≥n socialista. El √©xito de la revoluci√≥n marroqu√≠ y la ejecuci√≥n de su tarea hist√≥rica de conquistar el poder pol√≠tico a favor de la clase trabajadora dependen de la existencia de una verdadera organizaci√≥n marxista. La participaci√≥n de los marxistas en el Movimiento 20 de Febrero no tendr√° ning√ļn sentido revolucionario si su trabajo no se orientase a encuadrar a los j√≥venes, a proponer un programa de transici√≥n para las masas, a la formaci√≥n de los cuadros de la organizaci√≥n  marxista, y a denunciar a la burocracia y llevar una lucha firma contra los fundamentalistas.

Nuestra tarea como marxistas es la de llegar a los j√≥venes militantes espont√°neamente atra√≠dos por el marxismo y todas las bases de las organizaciones de masas que participan en las luchas que est√° conociendo Marruecos, y armarlos con  la teor√≠a marxista, con el fin de construir un partido marxista revolucionario que puede llevar la revoluci√≥n marroqu√≠ bajo la bandera del proletariado a la victoria y la conquista del poder pol√≠tico.

No es suficiente el coraje y el hero√≠smo para completar las tareas hist√≥ricas de la revoluci√≥n marroqu√≠. A pesar de las heroicas luchas y el sacrificio de los hijos de los trabajadores marroqu√≠es, en este movimiento el √©xito ser√° imposible en ausencia de una organizaci√≥n  marxista  revolucionaria que tenga un programa y una t√°ctica correctos.

No hay práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria

Viva la revolución árabe y marroquí

Viva la corriente marxista revolucionaria

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