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Boicot a la farsa electoral del régimen marroquí PDF Imprimir E-mail
Escrito por Mohamed Maghrabi   
Viernes, 28 de Octubre de 2011 15:31

mani_marruecosA continuaci√≥n reproducimos un texto de un grupo de revolucionarios marroqu√≠es, que tienen una perspectiva socialista e internacionalista, sobre las elecciones convocadas por el r√©gimen para el 25 de noviembre. Estos compa√Īeros est√°n participando activamente en el Movimiento 20 de Febrero, surgido en Marruecos al calor de oleada de luchas que ha sacudido a todo el mundo √°rabe. Pensamos que el art√≠culo (al igual que el publicado anteriormente, La crisis del r√©gimen procapitalista en Marruecos) es de gran ayuda para comprender qu√© est√° ocurriendo en este pa√≠s.

En el contexto de la crisis econ√≥mica y pol√≠tica que atraviesa el sistema procapitalista en Marruecos, el estallido de las revoluciones en el mundo √°rabe y la oleada de la lucha revolucionaria en Marruecos bajo la bandera del Movimiento 20 de Febrero, el gobierno marroqu√≠ ha decidido celebrar elecciones legislativas anticipadas el d√≠a 25 de noviembre, como una nueva  maniobra pol√≠tica para convencer las masas de su buena fe y continuar su pol√≠tica de presuntas reformas.

La maniobra de las elecciones anticipadas

Como siempre, el dictador Mohamed VI ha prometido al pueblo marroquí unas elecciones justas y democráticas, una fuerte constitución parlamentaria, la no injerencia del aparato estatal en el proceso electoral, la garantía de la libertad de expresión a todos los partidos políticos - tanto los que van a participar en las elecciones como los que las van a boicotear -, así como la formación de un gobierno de la mayoría con amplios poderes, en un intento desesperado por atraer a las masas trabajadoras, conseguir un éxito en la próxima operación electoral y debilitar el Movimiento 20-F para superar su crisis.

Estas elecciones llegan en una √©poca de revoluciones √°rabes y del surgimiento del Movimiento 20-F como una fuerza revolucionaria de masas hostil a los planes del r√©gimen y a sus proyectos pol√≠ticos, econ√≥micos y culturales, y contraria a la alineaci√≥n de muchas fuerzas de izquierda con el r√©gimen. Con el anuncio de elecciones anticipadas el r√©gimen marroqu√≠ est√° tratando de realizar una nueva maniobra para enga√Īar a las masas y convencerlas de la necesidad de aceptar las reformas propuestas. A pesar de todo, este proceso electoral y la pol√≠tica de la oligarqu√≠a marroqu√≠ est√°n amenazados con la quiebra debido a la p√©rdida de confianza en el r√©gimen y sus proclamas. Despu√©s de once a√Īos como rey de Marruecos, el apelativo de Mohamed VI como ‚Äúrey de los pobres‚ÄĚ ya no se acepta entre las masas marroqu√≠es; a los ojos de las masas Mohamed VI se ha convertido en un enemigo y en un saqueador de la riqueza del pa√≠s. El pueblo marroqu√≠ apost√≥ durante una d√©cada a la ilusi√≥n de las reformas del joven rey, pero la continuaci√≥n de la crisis del r√©gimen y de su dictadura, el agravamiento de las contradicciones en la sociedad marroqu√≠ y la ampliaci√≥n de la brecha entre la burgues√≠a y el resto del pueblo ha conducido a transformaciones revolucionarias en el estado de √°nimo de las masas y a la explosi√≥n a gran escala de la lucha de clases en Marruecos, y ha enviado a la basura las consignas del r√©gimen reaccionario sobre la reforma, la democracia y la vida digna.

La m√°s importante caracter√≠stica de la situaci√≥n pol√≠tica marroqu√≠ es la presencia de un enorme y organizado movimiento de masas, y la presencia en las filas de los que boicotean las elecciones legislativas de partidos de izquierda ‚Äď V√≠a Democr√°tica, Partido Socialista Unificado (PSU) y  Partido de la Vanguardia Democr√°tica Socialista (PADS) ‚Äď,  adem√°s del entusiasmo por la lucha que ha impulsado la revoluci√≥n √°rabe en la conciencia de las masas. Para tratar de beneficiarse de este despego generalizado hacia el r√©gimen, las fuerzas fundamentalistas y reaccionarias Justicia y Caridad y los salafistas, est√°n tambi√©n defendiendo el boicot. Estos grupos tienen sus propios intereses, que no son los de los trabajadores y la mayor√≠a de la juventud marroqu√≠.

Este boicot de las fuerzas políticas, unido a los millones de frustrados por la política llevada por el régimen, es una amenaza real y un obstáculo para el éxito del proceso electoral. Si las anteriores elecciones legislativas se han caracterizado por la baja participación, a pesar de la estabilidad política y de que el boicot de las fuerzas políticas fue muy limitado, las elecciones del 25 de noviembre verán muy probablemente una participación bajísima del pueblo marroquí, debido al profundo arraigo del Movimiento 20-F entre las masas trabajadoras marroquíes, al peso de las fuerzas que llaman al boicot y a la falta de confianza del pueblo en el régimen y sus partidos.

El bloque del boicot a las elecciones: el Movimiento 20-F

El Movimiento 20-F llam√≥ al pueblo marroqu√≠ y las fuerzas  pol√≠ticas que apoyan el movimiento a manifestarse el d√≠a 25 de septiembre en todas las ciudades de Marruecos, para impedir  la maniobra del r√©gimen de celebrar elecciones anticipadas para enga√Īar a las masas y manifestar su rechazo a todas las elecciones basadas sobre la constituci√≥n otorgada. Cientos de miles de personas respondieron al llamamiento del Movimiento y salieron en manifestaciones  masivas en  las ciudades de Casablanca, Rabat, T√°nger, etc. Tambi√©n se percibi√≥ por primera vez el aumento del alcance de las demandas. En las ciudades de T√°nger, Tetu√°n, Al Hoceima y otras, los manifestantes gritaban ‚Äúel pueblo quiere que caiga el r√©gimen‚ÄĚ en lugar de ‚Äúel pueblo quiere  que caiga la corrupci√≥n‚ÄĚ. Este cambio cualitativo en el alcance de las demandas, as√≠ como la gran cantidad de participantes en las manifestaciones, muestra claramente el callej√≥n sin salida en el que se encuentra el r√©gimen reaccionario.

El 23 de Octubre, de nuevo se repitieron las manifestaciones masivas en m√°s de 50 ciudades marroqu√≠es. Miles de j√≥venes desempleados se unieron a las manifestaciones, en las que no faltaron carteles que bajo la foto del cad√°ver del depuesto coronel Gadafi advert√≠an ‚ÄúEsto es lo que les ocurre a los d√©spotas‚ÄĚ.

En Rabat la manifestación fue atacada con extrema dureza por la policía, y numerosos manifestantes fueron brutalmente golpeados, en una nueva demostración de la desesperación del régimen por acallar las protestas antes de la fecha de las elecciones.

La radicalizaci√≥n de las consignas iniciada en septiembre se ha profundizado. En Taza, Marrakech y Agadir los manifestantes demandaban acabar con la monarqu√≠a, y en T√°nger, que fue la mayor de las manifestaciones, el lema principal fue  "Viva la revoluci√≥n de T√ļnez, viva la revoluci√≥n de Egipto, viva la revoluci√≥n de Libia, viva la revoluci√≥n de Yemen, viva la revoluci√≥n de Siria; queremos una revoluci√≥n marroqu√≠".

Cabe esperar que el movimiento acelere el ritmo de la lucha en los próximos días y adopte nuevas formas de protesta con el fin de frustrar el proceso electoral de la clase dominante en Marruecos.

Los partidos de izquierda

El llamamiento de los partidos V√≠a Democr√°tica, PSU y PADS a boicotear las elecciones es un paso cualitativo en el proceso del boicot pol√≠tico de las elecciones y de intentar impedir la maniobra del r√©gimen y aislarle a las masas. A trav√©s de su apoyo al Movimiento 20-F estos partidos han ganado mucha popularidad entre los trabajadores marroqu√≠es y han comenzado a constituir una alternativa a los partidos de izquierda tradicionales, como la Uni√≥n Socialista de Fuerzas Populares (USFP) y el Partido del Progreso y el Socialismo (PPS), que han colaborado abiertamente con la monarqu√≠a y han participado con ministros en diferentes gobiernos en los √ļltimos a√Īos.

Pero los llamamientos de estos partidos a boicotear las elecciones se mantienen en un plano meramente formal. A pesar de la participaci√≥n de V√≠a Democr√°tica, PSU y PADS en el Movimiento 20-F y en la lucha del pueblo marroqu√≠ durante los √ļltimos a√Īos, estos partidos luchan y boicotean las elecciones para conseguir √ļnicamente demandas reformistas, que no tocan el coraz√≥n del sistema capitalista y la monarqu√≠a marroqu√≠ (la lucha para cambiar la ley electoral, la ley de los partidos, los poderes del parlamento...). Las direcciones de estos partidos est√°n totalmente convencidas de la posibilidad de cambiar el r√©gimen a trav√©s de la lucha en el parlamento y de solucionar las cuestiones clave de la sociedad dentro de las instituciones del r√©gimen, y niegan, incluso en esta fase revolucionaria, el papel crucial de la lucha de los trabajadores y de todos los oprimidos, que est√°n luchando en las calles, las f√°bricas, las universidades... para acabar con la opresi√≥n y la dictadura, y para tomar el poder a favor de la clase trabajadora.

Los grupos fundamentalistas

Como hemos se√Īalado, el movimiento Justicia y Caridad y el grupo de los salafistas decidieron tambi√©n boicotear las pr√≥ximas elecciones. No es la primera vez que estos grupos llaman a boicotear a las elecciones, pero en las condiciones cr√≠ticas que atraviesa el r√©gimen, el boicot de estos grupos sigue siendo influyente, a nivel cuantitativo, para aumentar la importancia del apoyo al bloque del boicot. El movimiento Justicia y Caridad busca actualmente, a trav√©s de su participaci√≥n en las manifestaciones del 20-F y su llamamiento a boicotear las elecciones, hacer presi√≥n sobre el r√©gimen con el fin de ser reconocido como un partido pol√≠tico oficial.

El bloque de los partidos participantes

Varios partidos de derecha y de la izquierda y los sindicatos tradicionales han llamado a la participaci√≥n en las pr√≥ximas elecciones, y han considerado a √©stas como un hito principal para la consolidaci√≥n de la democracia, el inicio de la autonom√≠a de las instituciones y el primer paso para la fundaci√≥n del primer gobierno con poderes amplios en Marruecos. En realidad este llamamiento, sobre todo el de los partidos de izquierda y los sindicatos amarillos, qued√≥ aislado  debido al rechazo de las bases sociales de estos partidos como consecuencia de la burocratizaci√≥n y la corrupci√≥n de las direcciones, y de su alejamiento de la lucha del pueblo marroqu√≠. A pesar de que la USFP, el PPS y la Confederaci√≥n Democr√°tica de los Trabajadores (CDT) han sido en el pasado, sobre todo en los a√Īos de 60, 70, 80 y el inicio de los 90, un ejemplo para la lucha revolucionaria de masas, las traiciones de los dirigentes y la frustraci√≥n que esos partidos provocaron al pueblo marroqu√≠ en muchas situaciones revolucionarias han conducido a una reducci√≥n significativa de su base. El n√ļmero de cuadros de estos partidos no supera el n√ļmero de los pasajeros de un autob√ļs en una ciudad marroqu√≠, lo que explica la debilidad de la influencia de estos partidos entre la clase obrera y las masas oprimidas de Marruecos, y su limitada capacidad para atraer a las masas a participar en el proceso electoral.

Falto de apoyos para hacer que su juego pol√≠tico sea un √©xito, al r√©gimen s√≥lo le queda jugar sus nuevas cartas: el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, islamista) y el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM). El uso de un lenguaje religioso y la ausencia de corrupci√≥n en sus filas son factores claves para que el PJD pudiera atraer a un peque√Īo sector de los trabajadores a sus filas. Pero despu√©s de las √ļltimas declaraciones de sus responsables contra el Movimiento 20-F este partido perdi√≥ su popularidad y se ha convertido desde el punto de vista de una buena parte de su base en una herramienta en manos del r√©gimen.

Por su parte, el PAM ha perdido su respaldo popular antes de su primera participaci√≥n en las elecciones parlamentarias, y sus pocos partidarios se han convertido en bandas aliadas con el r√©gimen y hostiles al Movimiento 20-F y a sus militantes.  YYY El √©xito de este partido en las elecciones municipales de 2009, gracias a la adhesi√≥n de muchos militantes de otros partidos a sus filas, ha desaparecido con el nacimiento del Movimiento 20-F, y su peso en la escena pol√≠tica de Marruecos est√° ahora muy debilitado, lo que explica el anuncio de su l√≠der Fouad el Himma de que no se presentar√° a las pr√≥ximas elecciones para responder as√≠ a las dudas sobre su partido y sus relaciones con la constituci√≥n mon√°rquica. El fundador del PAM, Fouad Ali el Himma, es el mejor amigo del rey. Si la popularidad del rey se ha reducido considerablemente, el PAM, que es conocido como el partido del rey, va tener el mismo destino despu√©s de que se haya convertido en una moda pol√≠tica superada.

Teniendo en cuenta el aislamiento del régimen y sus partidos, no le queda a la clase dominante ninguna otra salida que superar las elecciones mediante el fraude y el uso de dinero para atraer los ciudadanos y poner al pueblo marroquí ante los hechos consumados. El anuncio del gobierno de los resultados del referéndum de julio pasado mostró las maneras despreciables del régimen y su incapacidad de abandonar las tácticas de intimidación y compra de votos.

Nuestra posición

Los marxistas tenemos una posición muy clara sobre la institución del parlamento y las elecciones en los países capitalistas. Tenemos una historia llena de las lecciones y experiencias, iniciada con Karl Marx, Lenin, Trotsky y los partidos marxistas revolucionarios.

Como marxistas consideramos el parlamento una institución del estado burgués reaccionario y proponemos los consejos de los trabajadores y campesinos como alternativa al parlamento burgués. La burguesía trata de convencernos de su democracia formal mediante la organización periódica de elecciones para elegir a los diputados de una institución que tiene poderes limitados y que legitima la explotación de los trabajadores por la burguesía local e internacional y que permite a las multinacionales saquear la riqueza de nuestro país. El poder real seguirá estando en las manos de la clase dominante mientras ésta tenga el monopolio sobre los medios de producción y la riqueza de Marruecos, y controle el aparato estatal. Los oprimidos no podrán gobernarse por si mismos nada más que a través de la lucha bajo la bandera del proletariado y tomando el poder político a su favor y nacionalizando los medios de producción y poniéndolos bajo el control de la clase trabajadora.

Nosotros, los marxistas marroquíes, llamamos al pueblo marroquí a boicotear las elecciones parlamentarias del 25 de noviembre. También declaramos nuestro desacuerdo con las posiciones anarquistas y sectarias. Rechazando el cretinismo electoral, en periodos específicos los marxistas participaron, y participarán, en las elecciones, entrando en el parlamento para hacer propaganda de nuestro partido revolucionario y del programa de transición socialista, y utilizando el parlamento como una tribuna para llamar a las masas y organizarlas.

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