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La Voz Dormida. Defendamos la memoria histórica PDF Imprimir E-mail
Escrito por Ivonne Garc√≠a   
S√°bado, 14 de Enero de 2012 12:59

voz_dormida_cartelEn 2002 la ya fallecida Dulce Chac√≥n publicaba su mejor novela: La Voz Dormida, una apasionada denuncia de la represi√≥n franquista que sigui√≥ tras el triunfo del levantamiento fascista y la derrota de la Revoluci√≥n Espa√Īola. A trav√©s de las vivencias de un grupo de mujeres, el libro es todo un homenaje a todas las mujeres que sufrieron el terror bajo la dictadura de Franco, uno de los colectivos m√°s castigados por el fascismo. Este oto√Īo se estren√≥ su adaptaci√≥n al cine de la mano del director Benito Zambrano. Sin ser una adaptaci√≥n completamente fiel al libro, la pel√≠cula refleja muy bien algunas de las barbaridades habituales del fascismo. Especialmente intensa y realista es la descripci√≥n del ambiente que hab√≠a en las c√°rceles franquistas, por ejemplo cuando se produc√≠a una saca de mujeres, para su posterior fusilamiento: los v√≠nculos de solidaridad creados por la convivencia en la reclusi√≥n se transformaban en dolor colectivo cuando las compa√Īeras eran llamadas para ser fusiladas. Las reclusas conformaban verdaderas familias en las c√°rceles, apoy√°ndose unas a otras, organiz√°ndose en condiciones extremadamente duras y de gran represi√≥n y vigilancia; reuni√©ndose y difundiendo la prensa de sus correspondientes partidos, teni√©ndose que comer en ocasiones los papeles escritos, cuando las funcionarias registraban las celdas‚Ķ Tambi√©n el procedimiento judicial que segu√≠an los fascistas en los juicios sumar√≠simos, y en la propia c√°rcel, cuando comunicaban a las acusadas la petici√≥n del fiscal, momento en el que las acusadas no pod√≠an defenderse. ‚ÄúJuzgadas‚ÄĚ por militares fascistas,  se aprovechaban del analfabetismo de muchas de las reclusas para hacerles firmar las acusaciones que ellos quer√≠an, a la mayor√≠a el delito de ‚Äúadhesi√≥n a la rebeli√≥n‚ÄĚ. No era m√°s que un montaje para fusilarlas. El abogado defensor se limitaba a pedir la rebaja en un grado de la pena impuesta, admitiendo la culpabilidad de sus ‚Äúdefendidas‚ÄĚ.
Otro aspecto que denuncia la pel√≠cula es el drama que viv√≠an los familiares de los presos. No se les informaba de los procesamientos. Se enteraban,  cuando  ya los hab√≠an fusilado. Sin olvidar el r√©gimen de visitas que ten√≠an que soportar, viendo a sus familiares en una sala concurrida de gente, teniendo que gritar para hacerse o√≠r, y separados por un pasillo por donde se paseaba una funcionaria, que vigilaba las conversaciones, los objetos y las cartas que los familiares pasaban a las presas. Los familiares sufr√≠an tremendas dificultades cuando trasladaban a sus presos a otra poblaci√≥n. Muchas  veces  s√≥lo pod√≠an verse una vez al a√Īo por falta de medios econ√≥micos para trasladarse. En la pel√≠cula, se mezclan frases de mujeres que existieron realmente, represaliadas por el r√©gimen fascista, puestas en boca de los personajes de ficci√≥n, un ejemplo es el momento en que una de las protagonistas es llamada para fusilar, y ante la tranquilidad que mostraba al vestirse, la funcionaria nerviosa la presiona para que se d√© prisa, a lo que la penada le contesta: ‚ÄúD√©jeme tranquila, ¬Ņno ve que me estoy poniendo mi propia mortaja?‚ÄĚ. Tambi√©n quedan muy bien expuestos los m√©todos de tortura a los que eran sometidos los detenidos: anillas el√©ctricas en los pezones a las mujeres y en los genitales a los hombres, palizas hasta dejar inconsciente al detenido, con el fin de conseguir una confesi√≥n falsa con la que poder encausarlos‚Ķ En definitiva, su objetivo era exterminar, no s√≥lo a cualquier persona que se hubiera opuesto, mediante acci√≥n u omisi√≥n, al levantamiento militar fascista, sino tambi√©n a sus familiares y conocidos.
La Voz Dormida resalta la esperanza que ten√≠an, tanto las presas y presos, como los militantes  clandestinos, de que con la incipiente Segunda Guerra Mundial en Europa, una vez vencido el fascismo alem√°n, las llamadas ‚Äúpotencias democr√°ticas‚ÄĚ acabar√≠an con Franco. Como sabemos los capitalistas angloamericanos no s√≥lo no terminaron con Franco, sino que le convirtieron en un gran aliado. Ninguno de los dirigentes de las principales organizaciones obreras espa√Īolas fue capaz de anticipar o explicar estos acontecimientos, desarmando ideol√≥gicamente a la resistencia antifranquista. Sin embargo, muchos guerrilleros permanec√≠an en los montes, a la espera de instrucciones del PCE en el extranjero, para derrotar al r√©gimen. La actuaci√≥n de los maquis queda en la novela mucho m√°s definida que en la pel√≠cula.
voz_dormida_libroPero adem√°s en la adaptaci√≥n cinematogr√°fica se introducen ideas y planteamientos que el libro de Dulce Chac√≥n nunca plantea: el director Zambrano pone en boca de los protagonistas sentencias del tipo ‚Äúnunca deber√≠a haber pasado‚ÄĚ. Es la idea reaccionaria de la ‚Äúreconciliaci√≥n nacional‚ÄĚ. Como sucedi√≥ con la adaptaci√≥n de la novela Las Trece Rosas, sectores de la intelectualidad progresista tratan de demostrar machaconamente que la guerra fue un ‚Äúconflicto entre hermanos‚ÄĚ para diluir el car√°cter anticapitalista y revolucionario que tuvo la lucha contra el fascismo. La propia burgues√≠a hoy en d√≠a, comprende que tantos a√Īos despu√©s no se trata de ‚Äúreconciliaci√≥n nacional‚ÄĚ, sino de mantener la impunidad de los fascistas y de sus c√≥mplices as√≠ como manipular la historia para que las nuevas capas de trabajadores y j√≥venes no conozcan lo que realmente sucedi√≥. En los a√Īos 30 la clase obrera se levant√≥ contra la opresi√≥n capitalista. La burgues√≠a, los terratenientes y la Iglesia, apoyados por las potencias imperialistas, aplastaron de la manera m√°s sangrienta y brutal la revoluci√≥n.
En los √ļltimos a√Īos, se est√° publicando numeroso material, sobre todo novelas ‚ÄĒy tambi√©n las adaptaciones al cine de estos textos‚ÄĒ, centradas en recuperar la memoria hist√≥rica. Pero estas producciones de la intelectualidad progresista son un reflejo del ambiente que se cuece entre la juventud y la clase obrera: un cuestionamiento creciente del sistema capitalista, del r√©gimen pol√≠tico y social del Estado espa√Īol y de la b√ļsqueda de la verdadera historia y de los verdaderos h√©roes de los a√Īos 30 para reivindicarlos y emularlos: los proletarios, milicianos, maquis, activistas y luchadores antifascistas que dieron su vida por acabar con la opresi√≥n y la tiran√≠a.

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