Artículos

foca¡Qué gran corazón ha dejado de latir!

Lenin, artículo dedicado a Federico Engels escrito en 1895

Rafael Crespo Estepa, nuestro querido amigo y camarada Foca, nos dejó la tarde del pasado 20 de marzo. Todos aquellos que tuvimos la oportunidad y el placer de conocerlo y luchar con él, pudimos apreciar su contagioso entusiasmo por la vida así como su profunda y arraigada dedicación a la tarea de la transformación socialista de la sociedad. Luchador incansable, siempre firme ante las adversidades y dificultades, plenamente dedicado a su labor revolucionaria.

 

Su larga trayectoria revolucionaria, militante comunista desde muy joven y durante los últimos 25 años compañero de la Corriente Marxista Revolucionaria – El Militante, puso a prueba al compañero. Toda lucha obrera en la que pudiera participar, contaba con su presencia. Si había que participar de madrugada en los piquetes de una huelga, desplazarse a Tarragona para la lucha de EMTE o a Girona para las luchas de la limpieza, donde hiciera falta... ahí estaba el camarada. Cuando algún compañero sufría los golpes de la lucha, era despedido o represaliado por su empresa por practicar un sindicalismo combativo; cuando algún camarada flaqueaba en su empeño en la lucha ... ahí estaba el camarada, dando ánimos y argumentos para seguir adelante, bromeando para refrescar el ambiente.

Abordaba con especial ahínco y perseverancia la importante labor de difusión de la literatura marxista. Eficaz organizador de las mesas públicas de la Fundación Federico Engels, vivía con auténtica alegría y satisfacción todos sus avances y logros, cada nueva edición de un libro, cada nueva oportunidad de popularizar las  ideas del socialismo científico. En Sant Jordi, a pesar de las largas horas que pasaba atendiendo las mesas de la Fundación en las Ramblas de Barcelona, no se marchaba a descansar hasta el final.

Fue también un entusiasta divulgador de la historia y las tradiciones de la lucha proletaria, especialmente con los jóvenes camaradas. De forma paciente y tranquila, en ocasiones severa, trataba de transmitir las ideas del marxismo por la vía de los hechos, con el ejemplo de la abnegación y el compromiso de la militancia comunista. Participaba con los jóvenes para transmitir... y, sobretodo, para alimentarse del entusiasmo con el que la juventud se incorpora a la lucha. En la última década no ha habido huelga ni movilización del Sindicato de Estudiantes en Barcelona que no contara con la presencia activa del compañero, con las mismas ganas e incluso los nervios de la primera vez.

La vida le sometió a duros retos tanto en el terreno personal como en el político. No tomaba decisiones a la ligera, ante las adversidades y dificultades, reflexionaba y sopesaba la mejor opción desde una perspectiva plenamente solidaria, relegando el interés individual en beneficio de lo mejor para con los más cercanos, con la organización y con nuestra clase. Y, una vez tomada su decisión, no cesaba en su empeño por lograr lo que se proponía, haciendo los sacrificios que fueran necesarios. Así, fue capaz de superar todas las dificultades y problemas a los que se enfrentó.

El reciente y repentino empeoramiento de su salud no consiguió apagar su entusiasmo vital, que mantuvo hasta el final. Incluso estando ingresado en el hospital reclamaba literatura marxista y la prensa diaria, deseoso de conocer la actualidad de la lucha de clases. La enfermedad golpeó su cuerpo, pero no pudo aplacar su espíritu combativo y luchador, revolucionario y comunista, que perduró hasta su último aliento.

Los comunistas somos materialistas y no creemos en una existencia espiritual después de la muerte. Pero bien es cierto que nuestro querido amigo seguirá vivo en nuestro recuerdo, en la inspiración que nos deja su ejemplo para reafirmarnos en la tarea a la que dedicó su vida: la organización consciente de los trabajadores para construir una sociedad sin clases, sin opresión ni violencia, una sociedad socialista. Este es el homenaje que te brindamos camarada y amigo Foca, seguir adelante con tu lucha, con nuestra lucha.

Hasta siempre compañero,

tus camaradas NUNCA TE OLVIDAREMOS


DEL COMITÉ DE REDACCIÓN, A LOS CAMARADAS DE CATALUNYA, A LOS AMIGOS Y LOS FAMILIARES DE FOCA

Estimados compañeros,
Os queremos transmitir todo nuestro apoyo y solidaridad en este acto homenaje al camarada Foca en Barcelona, realizado en el local que él ayudó tanto a construir y a dar vida.
Vosotros más que nadie sabéis el privilegio que es contar con un militante de estas características. Foca era un camarada hecho de una pasta especial, por su energía, su entrega y su optimismo, producto de la inquebrantable confianza en su clase. Efectivamente, Foca concentraba en su persona lo mejor de la clase obrera. Cualquiera que entrara en contacto con él, en su larga trayectoria de militancia, se contagiaba inevitablemente de su fuerza, de su solidez y de su carácter consecuente, donde las palabras y la acción estaban en completa coherencia. Contar con camaradas así, y más en posiciones de dirección, no sólo ha sido un privilegio para todos nosotros, sino también una prueba de que estamos por el buen camino.
Militantes como Foca son los pilares de nuestra tendencia, serán los pilares de la revolución y serán los pilares del futuro poder obrero.
Foca nos ha dejado, pero nunca nadie ni nada, lo podrá borrar de nuestra memoria, porque ya es parte de nuestro ser, colectivo en individual. Y la memoria, para los revolucionarios, es una guía para la acción, es un motor para el trabajo, es una fuente de energía frente a las adversidades. Todo lo que hemos aprendido de él y con él, todo lo que, con su ejemplo, se ha reafirmado en nuestra conciencia, en nuestra voluntad, en nuestra convicción de que vamos por el camino de la victoria, son herramientas con las que seguiremos con la lucha, en el presente y en el futuro.
Foca nos ha dejado, pero ha el ejemplo de su vida cae en tierra fértil, en tierra de tradiciones, en tierra de revolución.  Los compañeros de Catalunya, de todo el Estado y de la Internacional continuaremos con el trabajo por el que él entregó toda su vida.

¡Hasta siempre camarada Foca!
¡Nunca te olvidaremos!

 

HOMENAJE EN BARCELONA

He seña­lado en centenares de ocasiones que el obrero que pasa inadvertido en las condiciones ‘normales’ de la vida partidaria revela cualidades notables cuando cambia la situación, cuando no bastan las fórmulas generales y las plumas fluidas, cuando se necesita un conocimiento de la vida obrera y cualidades prácticas. En tales condi­ciones, un obrero aventajado revela seguridad en sí mismo y también capacidad política general
León Trotsky, Observaciones adicionales
sobre el régimen partidario

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles
Bertolt Brecht

El 22 de marzo fue incinerado nuestro amigo y camarada Foca tras una ceremonia dirigida por un cura, pero presidida por la bandera comunista, en la que tomaron la palabra cuatro compañeros de lucha y que culminó con La Internacional Comunista ante más de un centenar de familiares, amigos y compañeros.
El sábado 31 de marzo llevamos a cabo un acto en homenaje y recuerdo a nuestro camarada Foca. Una veintena de compañeros nos dimos cita en el Casal Marxista al que tanto contribuyó el compañero para adecentarlo y convertirlo en un local obrero y librería marxista.
Todos los presentes, amigos, familiares y compañeros, tanto jóvenes como veteranos, coincidimos en que era un referente, un ejemplo, una roca firme y segura en la que apoyarse cuando algo iba mal. Recordamos nuestras vivencias con él en repartos, pegadas y manifestaciones, en las casetas de Málaga y Reus, en las mesas de la Fundación que con tanto rigor y alegría custodiaba, en las obras del local, en reuniones y congresos, o en cualquier bar tomando café; su sentido del humor ácido e inteligente, su seriedad en la construcción de la organización, su solidaridad radiante y su vivo y sincero interés por la salud y vitalidad de la organización y de los camaradas.
Sus hermanos explicaron su curiosa relación con la Iglesia. Ateo convencido desde muy joven, fue monaguillo en la Iglesia de su pueblo, Santaella (Córdoba) a primeros de los años 70, los años de la lucha contra la dictadura franquista. Pero no por convicción religiosa ni por fe cristiana, sino porque en el pueblo sólo había dos imprentas vietnamitas, la del Ayuntamiento y la de la Iglesia, y de esta forma podía imprimir los panfletos del PCE mientras el cura del pueblo estaba fuera dando misa. Desde entonces, y durante toda su vida, fue un militante comunista ejemplar, lo mejor de nuestra clase, uno de aquellos revolucionarios imprescindibles que luchan siempre. La última reunión en la que pudo participar es una muestra de ello. Tras la discusión y el debate, al final de la misma, pidió disculpas por anticipado por no poder participar en la actividad durante el siguiente período e informó de la enfermedad que le acababan de diagnosticar. Así vivió nuestro camarada la militancia, como una obligación revolucionaria con nuestra clase y los oprimidos, como una necesidad vital cual oxigeno y alimento para el cuerpo.
Varios de los presentes tomaron la palabra, un joven compañero recitó, a modo de hip hop, unos versos que compuso en su recuerdo; escuchamos una canción que mandó un compañero de Euskal Herria; y entonamos La Internacional Comunista, para dar paso a una de esas comidas agradables que tanto le gustaba a Foca organizar.
Compartimos el recuerdo de nuestro camarada fallecido, pero nuestro verdadero homenaje no es éste, sino continuar con nuestra lucha hasta acabar con el capitalismo y construir una sociedad socialista.

Camarada Foca, hasta siempre